Lucis Trust / Escuela Arcana / Conferencia / Archivo / 2009 / Carta de los Tres Festivales Espirituales del 2008  

Carta de los Tres Festivales Espirituales del 2008

Estimado (a) amigo (a),

Una de las grandes contribuciones de los libros de Alice Bailey es la inspiradora visión que ofrecen del Plan para nuestro mundo, tanto en el nivel universal de la evolución de la conciencia a través de la historia, como de la parte que puede desempeñar cada ser humano en la realización del Plan divino dentro la esfera de responsabilidad individual. En este momento este Plan está, como convendrían muchos observadores de la historia y los estudiantes de la Sabiduría Perenne, en una crítica encrucijada. El periodista Thomas Friedman, que atendió la conferencia de la ONU sobre cambio climático en Bali en diciembre del 2007, dijo recientemente, que en todas las discusiones surgió un sentimiento claro y ampliamente compartido, aunque no expresado, de que la idea de que "después lo haremos" ya no tiene espera: es una tarea prioritaria para nuestra generación.

No sólo la crisis ambiental hace innegablemente clara la urgencia de los momentos actuales; los peligros que presenta el sentido de separatividad también destacan la necesidad de que la humanidad resuelva las divisiones a las que ha permitido cobrar fuerza. El aumento de la disparidad económica entre ricos y pobres y el aumento de los odios religiosos permanecen como una amenaza real para la estabilidad mundial. La lucha por la libertad de pensamiento y de credo y la resistencia a esta libertad por parte de los fundamentalistas radicales de todas las religiones, unidas a un sentido generalizado de estar en lo correcto política, religiosa y socialmente, está forzando a todas las personas reflexivas a examinar sus valores y a poner en claro los principios que rigen sus vidas.

El tema de la “Nueva Religión Mundial”, como se presenta en los libros de Alice Bailey, ofrece una inspiradora alternativa a las divisiones religiosas. Algunas veces se malinterpreta como si se propusiera abolir las conocidas y, con frecuencia reverenciadas por sus seguidores, tradiciones, pero la nueva religión mundial no busca terminar con las diferencias en las costumbres religiosas porque éstas, a menudo, van unidas a los factores culturales e históricos que satisfacen las necesidades de los miembros de dichos credos. Por el contrario, Alice Bailey presentó una visión de la unidad subjetiva de las creencias religiosas que puede ser reconocida por las personas de buena voluntad y por los buscadores espirituales, en tanto que continúan trabajando dentro de sus tradiciones religiosas particulares.

Los tres Festivales espirituales de Pascua, el gran festival de Occidente celebrado en la luna llena de Aries; Wesak, el gran festival Oriental celebrado en la luna llena de Tauro y el Festival de Buena Voluntad, el Festival del Cristo, celebrado en la luna llena de Géminis, son una demostración de los nexos que unen a un buen número de tradiciones religiosas: el cristianismo, el judaísmo que suministró la base para el trabajo del Cristo, el islamismo que Alice Bailey describió como un “retoño híbrido del cristianismo”, y el budismo, con su conexión histórica con el hinduismo. La estrecha asociación entre los “dos hermanos”, el Cristo y el Buda, demostrada cada año en Wesak, que conduce a la subsiguiente liberación de energía espiritual en el festival del Cristo, es una afirmación de la unidad subyacente que existe en el lado interno de la vida. Cristo permanece en el centro de este vértice de energías confluyentes. El Cristo, del griego Cristos, significa el “ungido”, el mismo nombre dado en hebreo al Mesías. El Imam Mahdi, el “Guiado” esperado por los musulmanes chiítas, el Buda Maitreya que esperan los budistas y el Kalki Avatar anunciado en las escrituras hindúes son solo algunos de los nombres dados, por las numerosas tradiciones religiosas en todo el mundo, a la ampliamente compartida expectativa por un Salvador mundial.

En la nueva religión mundial se adopta esta expectativa como una garantía de la relación del hombre con Dios, tal como lo expresa San Pablo: “Cristo en ti, esperanza es de gloria”. Edgar Cayce la llamó “el modelo para cada hombre en la tierra, sea gentil o judío, partiano o griego. Porque todos tienen el modelo, bien sea que lo reconozcan por ese nombre o no”. La nueva religión mundial también contempla el retorno de Cristo como una afirmación de la continuidad de la revelación y del acercamiento divino. El reconocimiento de la necesidad de que la humanidad realice este acercamiento a Dios y a lo divino, y no simplemente “esperar el rescate”, es un elemento clave de la nueva religión mundial y la clave para reconocer la gran importancia espiritual de los tres Festivales espirituales.

En este momento del ciclo anual, la humanidad tiene la oportunidad de cooperar en un acto unido de invocación basado en el reconocimiento de la necesidad espiritual. El proceso de invocación, el poder motivador de la nueva religión mundial, se apoyará en el esfuerzo unido de incontables seres humanos con la visión de un mundo de correctas relaciones humanas, en el cual el reino material se considere como el medio para la manifestación del espíritu y no su antítesis. Esta forma de invocación tendrá su base en la comprensión de la síntesis subyacente en la amplia diversidad de formas y en el poder de la voluntad al bien, para revelar la forma de establecer las correctas relaciones entre todas las partes de la Totalidad.

La Gran Invocación es la mayor herramienta que la humanidad tiene a su disposición para contribuir, en un acto unido de invocación, durante el interludio superior de los tres Festivales espirituales. Ha sido traducida en muchos idiomas, que se pueden ver en nuestro sitio web www.lucitrust.org/es/service_activities/the_great_invocation y su distribución es mundial. Pronunciar la Gran Invocación, especialmente en meditación grupal, es un acto de servicio muy importante en el intervalo superior del año y les animamos a todos para que participen en la meditación grupal en cada uno de los tres Festivales y si no existe un grupo establecido en su comunidad, para que consideren la organización de un grupo, no importa cuán pequeño sea. Como nos aseguró el Cristo “Dondequiera que dos o más se reúnan en Mi nombre, allí estaré”. La meditación grupal durante los festivales mensuales es una piedra fundamental en el establecimiento de la nueva religión mundial y nos alegra poder suministrar mayor información a quien esté considerando la fundación de uno de estos grupos.

La meditación grupal está alineada con otro elemento de la nueva religión mundial: la comprensión de que la energía es la base de toda la vida. La ciencia, desde esta perspectiva, ha contribuido mucho al entendimiento de esta verdad. Ahora depende del compromiso de las personas inteligentes de buena voluntad y de orientación espiritual, para sincronizar la meditación grupal y la invocación, con los Acercamientos mensual y anual a la Jerarquía espiritual, de Dios a la humanidad y de la humanidad a Dios.

La idea de que "después lo haremos" ya no puede esperar. Es una tarea prioritaria para nuestra generación, dijo Thomas Friedman. Esta comprensión de la urgencia y oportunidad del ciclo actual en la historia humana también fue expresado, de manera diferente, en Un Tratado Sobre Magia Blanca de Alice Bailey: “ Pido a todos los trabajadores recuerden que está ya con nosotros el día de la oportunidad, y que éste tiene su límite. Este actual tipo de opor­tunidad no durará eternamente. Las pequeñeces de las fricciones humanas, la incomprensión entre unos y otros, las pequeñas fa­llas, originadas en la personalidad y que después de todo son efí­meras, las ambiciones y las ilusiones, deben todas desaparecer. Si los trabajadores practicaran el desapego sabiendo que la Ley actúa, que el propósito de Dios debe llegar a una conclusión fi­nal, y si aprendieran a no criticar jamás en palabra ni en pen­samiento, la salvación del mundo debería proceder acelerada­mente y sería anunciada la nueva era de amor e iluminación”.

La nota clave de la conferencia de la Escuela Arcana para este año es: “ Cuando una crisis humana y una crisis jerárquica coinciden, emerge un momento de oportunidad. Que el grupo responda”. Usted y sus amigos están cordialmente invitados a la conferencia y a los encuentros de los Festivales en los centros de las tres sedes:

Festival de Pascua (luna llena de Aries) – 21 de marzo (20 de marzo en Nueva York)
Festival de Wesak (primera luna llena de Tauro) – 19 de Abril
Conferencia de Nueva York – 17 y 18 de mayo
Segunda luna llena de Tauro – 19 de mayo (información adicional)
Conferencia de Ginebra – 7 y 8 de junio
Conferencia de Londres – 14 y 15 de junio
Festival del Cristo y Día Mundial de Invocación – 18 de junio

Sus compañeros en el servicio,

LUCIS TRUST