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104-108

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LA JERARQUÍA

(1). Esta Jerarquía de fuerzas tiene cuatro líneas de acción predominantes:

a. Desarrollar la autoconciencia en Iodos los Seres.

b. Desarrollar la Conciencia en los tres Reinos Inferiores.

Como es bien sabido, los cinco reinos de la naturaleza en el arco evolutivo pueden definirse de la manera siguiente: mineral, vegetal, animal, humano y espiritual. Estos reinos entrañan algún tipo de conciencia, y el trabajo de la Jerarquía consiste en desarrollar dichos tipos hasta la perfección, mediante el agotamiento del karma, la acción de la fuerza y la provisión de las correctas condiciones.

c. Trasmitir la Voluntad del Logos planetario.

La Jerarquía trasmite a los hombres y a los devas o ángeles, la voluntad del Logos planetario y a través de Él, la del Logos solar.

d. Dar el Ejemplo a la Humanidad

Esta Jerarquía está compuesta por quienes han triunfado sobre la materia y han llegado a la meta por el mismo camino que siguen hoy los individuos. Estas personalidades espirituales, adeptos y Maestros, han luchado y bregado por obtener la victoria y el control en el plano físico, y se han enfrentado con los miasmas, brumas, peligros, dificultades, angustias y dolores de la vida diaria. Han hollado cada paso del sendero del sufrimiento, han pasado por todas las experiencias, han superado todas las dificultades y han triunfado.

Su captación de que la liberación se obtiene mediante el sacrificio de la forma, a través de los fuegos purificadores, basta para proporcionarles un firme apoyo y la capacidad de persistir, aun cuando la forma aparente haber sufrido suficientemente, y el amor, que triunfa sobre todos los obstáculos, esté fundado en la paciencia y la experiencia. Estos Hermanos Mayores de la humanidad se caracterizan por un perdurable amor, que actúa siempre en bien del grupo; por un conocimiento adquirido en el trascurso de millares de vidas, durante las cuales se abrieron camino desde el fondo de la vida y de la evolución, hasta llegar casi a la cima; por una experiencia basada en el tiempo mismo y en una multiplicidad de reacciones e interacciones de la personali­dad; por una valentía, resultado de esa experiencia, que habiendo sido producto de épocas de esfuerzos, fracasos y renovados esfuerzos que condu­jeron finalmente al triunfo, pueden ponerse ahora al servicio de la raza; por un propósito iluminado, inteligente y cooperador, ajustado al grupo y al Plan jerárquico y adaptado a la finalidad del Logos planetario (1 - 31/4)

(2). Esta Jerarquía de Hermanos de la Luz, existe aún, y el trabajo prosigue constantemente. Todos tienen existencia física, ya sean cuerpos físicos den­sos, tal como lo hacen muchos de los Maestros, o bien cuerpos etéricos, tales como los que utilizan los más excelsos auxiliares y el Señor del Mundo. Es necesario que los hombres recuerden que Ellos tienen existencia física, y también deben tener en cuenta que viven con nosotros en este planeta controlando su destino, guiando sus asuntos y conduciendo a todas sus evoluciones hacia la perfección final. (1 - 40)

(3). La Sede de esta Jerarquía se halla en Shamballa, un centro en el desierto de Gobi, llamado en los libros antiguos “Isla Blanca". Existe en materia etérica, y cuando la raza de los hombres haya desarrollado la visión etérica en la Tierra, se conocerá su ubicación y será aceptada su realidad. Rápida­mente se está desarrollando esta visión pero la ubicación de Shamballa será el último de los sagrados lugares etéricos que se revelará, pues su materia es del segundo éter. Varios Maestros que tienen cuerpo físico viven en los Himalayas en un lugar recluido llamado Shigatsé, lejos de los caminos de los hombres; pero la mayor parte están diseminados en todo el mundo, y viven de incógnito, y desconocidos en diferentes lugares y en distintas naciones, aunque cada uno en Su propio lugar constituye un punto focal para la energía del Señor del Mundo, demostrando ser en Su medio ambiente, un distribuidor del amor y de la sabiduría de la Deidad. (1 - 40)

(4). No toda la Jerarquía planetaria, aunque tiene conocimiento del actual esfuerzo y participa de los proyectos del Concilio, se ocupa del problema de la humanidad en este momento de crisis. Hay muchas otras líneas de activi­dad, utilidad y proyección evolutivas que deben llevarse a cabo paralelamente con el actual esfuerzo. Debe continuar como de costumbre el trabajo relacio­nado con otros reinos de la naturaleza (subhumano y superhumano) y el de preparación para el período que seguirá a la crisis actual. (15 - 541)

(5). La Jerarquía espiritual no puede trabajar con personas que critican, cuyas ideas y actitudes son separatistas y en sus creencias y comentarios son violentamente parciales. Esta es la enunciación de un hecho. Espero que se entrenen para realizar correctamente dicha actividad comenzando por sus propias vidas y su expresión personal en el mundo. (15 - 554)

(6). La Jerarquía actúa sólo con la naturaleza espiritual o con el alma de la humanidad, y que ‑para el Maestro‑ la forma tiene relativa importancia. (17 - 482/3)

(7). Para muchos pensadores la realidad de la Jerarquía es reconocida ampliamente; para otros hay un amplio reconocimiento de la hipótesis de la existencia de una jerarquía. Información concerniente a sus grados, métodos de trabajo y objetivos, son ya de conocimiento común, y mucho ha sido aceptado y comprobado por los que admiten esta enseñanza. Quisiera dedi­car unos segundos al estudio de algunos efectos resultantes de este creciente cúmulo de conocimiento, poseído por un gran número de personas y no sólo por el raro y discreto esoterista y el estudiante de ocultismo; esta enseñanza se ha infiltrado en la conciencia de las multitudes, despertando curiosidad, alivio y esperanza, o conjeturas y mofas cínicas; un consciente esfuerzo espiritual o un constante ridículo, según el tipo de mente, la sensibilidad hacia la verdad o la estúpida credulidad del receptor. Pero el conocimiento, la creencia y la esperanza sobre la existencia de una Jerarquía planetaria ha leudado la totalidad del pensamiento humano en forma mucho más amplia y profunda, que ni el más optimista puede sospechar; aquí reside la esperanza del mundo y también el fértil campo para el trabajo espiritual a realizarse durante las próximas décadas. Todos los discípulos deben prepararse para ello. (18 - 119)

(8). Ningún discípulo o aspirante puede ser atraído hacia la periferia de la Jerarquía y desde allí a un ashrama, sin afectarle su aspecto voluntad. En esa etapa se manifestará con persistencia y determinación. La persistencia es una cualidad de la vida y está relacionada con la inmortalidad, mientras que la determinación es el aspecto inferior de la voluntad. El desarrollo de ambas produce una reorientación que se convierte en actitud permanente. (18 - 312)

(9). Los puntos que quisiera tuvieran presentes son:

1. El gran Ashrama, la Jerarquía, está compuesto de muchos ashramas, que crean para Sanat Kumara una "zona invocadora" de relación.

2..El Cristo, ayudado por el Manu y el Mahachohan, es el Coordinador de toda la vida del gran Ashrama.

3. El personal del gran Ashrama se extrae hoy de las filas de la humani­dad. Esto no era así en ciclos anteriores.

4. El gran Ashrama está formado de siete ashramas principales y cua­renta y dos ashramas secundarios, que se van formando gradualmente.

5. El ashrama es una unidad, porque la vida ashrámica, en sus grupos diferenciados, está protegida por un "círculo no se pasa".

6. Este "círculo no se pasa" es proporcionado por la radiación.

7. Los cuarenta y dos ashramas menores se mantienen unidos por la interacción magnética del todo.

8. Los aspirantes son atraídos para establecer relación con el ashrama, y por medio de su radiación entrar finalmente en su campo magnético.

9. Hay una doble afluencia de energía o fuerza, hacia el gran Ashrama:

a. De la vida energetizante proveniente de Shamballa, o lo que se denomina "iluminación sin impedimento”.

b. De la energía de la inteligencia activa proveniente de la Humani­dad, permitiendo a los Maestros formular el Plan.

10. Los siete ashramas se ocupan del Plan.

11. El Maestro Morya es el guía de todas las escuelas esotéricas, que preparan realmente a un aspirante para el contacto y el trabajo ashrámicos. La razón de que un Maestro de primer rayo sea el guía, se debe a que en el ashrama se desarrolla el aspecto Voluntad.

12. El servicio al Plan une a los siete ashramas, y sus ashramas subsidia­rios, con el único gran Ashrama.

13. La voluntad del discípulo se desarrolla únicamente dentro del ashra­ma de su rayo.

14. La energía magnética dinámica del primer aspecto de la divinidad reside en el corazón de cada uno de los siete ashramas, nutridos desde el depósito de energía de la voluntad existente en el corazón del gran Ashrama.

15. Los cuarenta y dos ashramas subsidiarios son energetizados por el depósito de energía de la voluntad que existe en el corazón de cada uno de los ashramas principales.

16. Los siete ashramas expresan cada uno la cualidad de su rayo, uno de los siete tipos de rayo.

Si recuerdan estos puntos, reconocerán e interpretarán correctamen­te todo el tema jerárquico. (18 - 313/4)

(10). La realidad de la existencia de esta Jerarquía y de su Guía Supremo, el Cristo, guía reconocida conscientemente por centenares de miles de personas, aunque lo nieguen los ortodoxos. Son tantos los que conocen esta verdad, y tantas las personas íntegras y dignas que colaboran conscientemente con los Miembros de la Jerarquía, que carecen de importancia los antagonis­mos eclesiásticos y los comentarios despectivos de quienes poseen una men­talidad concreta. Los hombres ya se están liberando de la autoridad doctri­naria, están entrando en la experiencia directa, personal y espiritual y bajo la autoridad directa que confiere el contacto con el Cristo y Sus discípulos, los Maestros. (7 - 152)

(11). Durante millones de años, como resultado del triunfo del mal en esa época, la Jerarquía ha permanecido silenciosa detrás de los acontecimientos mundiales, dedicada a llevar a cabo el siguiente trabajo, que oportunamente se efectuará exotéricamente en lugar de esotéricamente:

1. La Jerarquía permanece como un muro entre la humanidad y el excesivo mal. Recuerden que cuando la humanidad es protegida, la protección se extiende a todos los reinos subhumanos, de los cuales el cuarto, el humano, es el Macrocosmos. El excesivo mal que emana de fuentes cósmicas, requiere la habilidad entrenada de la Jerarquía y el consentimiento de Shamballa, para impedir que se extienda desastrosamente.

2. La Jerarquía trabaja constantemente para despertar el aspecto con­ciencia en todas las formas, a fin de que se despierte, expanda y aplique inteligentemente.

3. La Jerarquía dirige los eventos mundiales hasta donde lo permite el género humano (porque el libre albedrío y la libre decisión de la humanidad no pueden ser ignorados), a fin de que pueda expresarse la conciencia en desarrollo, mediante el desenvolvimiento y la adap­tación de las formas mundiales sociales, políticas, religiosas y econó­micas. Proporciona orientación, arroja luz, impresiona a quienes están en contacto con Ella y, por la afluencia de ideas y la revelación, influye definidamente en la marea de los asuntos humanos.

4. La Jerarquía dirige y controla, más de lo que se cree, las cíclicas culturas en desarrollo y sus resultantes civilizaciones, las cuales pue­den proporcionar formas adecuadas, momentáneamente útiles para la emergente alma de la humanidad. Las estructuras de las culturas y civilizaciones reciben especial atención.

5. La Jerarquía recibe y trasmite las energías y las consiguientes fuerzas de Shamballa, con efectos resultante ' s dentro de la Jerarquía Misma, y también sobre la humanidad y el alma de todas las cosas, residente en todos los reinos.

6. La Jerarquía recibe ese esotérico "Fuego de Dios" que pone fin a ciclos, ideologías, organizaciones y civilizaciones, cuando llega el momento correcto y propicio. Lo hace para dar lugar a lo que sea mejor y resulte adecuado y no ¡imitador, para la conciencia incipiente y la vida emergente.

7. La Jerarquía prepara a los hombres para la iniciación:

a. Recibiéndolos en los Ashramas de los Maestros.

b. Ofreciendo a Sus discípulos la oportunidad de servir en relación con el Plan emergente.

c. Inaugurando, por medio de los discípulos de la época, esas nuevas presentaciones del entrenamiento necesario para la iniciación. Cada cielo mayor recibe nuevas formas de la misma enseñanza antigua, aunque básica. Este ciclo actual es uno de ellos y gran parte de mi trabajo tiene conexión con esto. (13 - 430/2)

(12).

I. Primer Centro Planetario Shamballa

que trabaja por intermedio de:

1. Los siete rayos o los siete Espíritus ante el Trono.
2. Ciertos grandes intermediarios.
3. La Cámara del Concilio del Señor del Mundo.

II.Segundo Centro Planetario La Jerarquía

que trabaja por intermedio de:

1. Los siete Chohanes principales y Sus Ashramas.
2. Los cuarenta y nueve Maestros de los Ashramas secundarios.
3. La suma total de los Ashramas secundarios.

III.Tercer Centro Planetario La Humanidad

que trabaja por intermedio de:

1. Los discípulos en encarnación, que pertenecen a los siete tipos de rayo.
2. El nuevo grupo de servidores del mundo.
3. Todas las personas humanitarias, educadores y hombres de buena voluntad.

Esto no es más que un somero cuadro, ni es totalmente correcto; sin embargo demostrará ciertas líneas directas de contacto y relación que son verdaderas y bastarán para darles una idea vaga y general del nuevo alineamiento que se está estableciendo entre los tres centros planetarios principa­les, que requieren nuevas adaptaciones. (13 - 438)

(13). Actualmente, la Jerarquía es un gran grupo aguerrido que lucha por las almas de los hombres, contra todo lo que bloquea la expansión de la conciencia humana, todo lo que limita la libertad humana (no digo libertinaje) y lucha para eliminar esos factores y barreras que militan contra el retorno de Cristo y el surgimiento de la Jerarquía como grupo plenamente activo en la tierra. Nada de débil, vacilante sentimental o neutral, existe en la actitud de la Jerarquía; esto debe ser captado por la humanidad y debe contarse con la fortaleza y la percepción interna y también con el amor de la Jerarquía. (13 - 455/6)

(14). La hermandad es una comunidad de almas impulsadas por el deseo de servir, impelidas por un impulso espontáneo de amar, iluminadas por una Luz pura, fusionada y mezclada con devoción en grupos de Mentes servidoras y energetizadas por una sola Vida. Sus Miembros están organizados para desarrollar el Plan con el cual hacen conscientemente contacto y colaboran deliberadamente.

Las Vidas que llevan a cabo las ideas de la mente divina existen en orden graduado; no nos conciernen los detalles de sus agrupaciones, excepto el hecho de que la hermandad planetaria está en relación telepática con quienes son responsables de las condiciones planetarias del sistema solar y, por lo tanto, con el Gran Concilio en Shamballa. Además se hallan en mutua e inmediata relación telepática. La potencialidad de la radio que se manifiesta lentamente, y la sensibilidad de los mecanismos de radio y televisión que van hacia un mayor perfeccionismo, son la contraparte en materia física de los perfectos poderes telepáticos y televisivos de las mentes de los Maestros de Sabiduría. Recuerden que tales poderes son inherentes a todos los hombres.

El grupo interno de Maestros con el que estoy asociado, también trabaja telepáticamente con Sus discípulos, y los discípulos lo hacen entre sí, en menor grado. (5 - 37)

(15). La Jerarquía constituye esencialmente el grupo del Señor del Mundo, es Su Ashrama. (5 - 269)

Ver también: (6 - 64/6)

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LA JERARQUIA: EXTERIORIZACION DE

(1). Las pruebas para la primera iniciación, en lo que la humanidad (el discípulo mundial) concierne, casi han terminado, y la hora del nacimiento del Cristo, como expresión del cuarto reino de la naturaleza, y la consumación del trabajo de la Cuarta Jerarquía Creadora, se aproxima. Esto no es una contradicción; la hora del nacimiento puede prolongarse y la forma debe sufrir los dolores del parto durante mucho tiempo, pero Cristo nacerá y Su naturaleza y conciencia crísticas compenetrarán y colorarán todos los asuntos humanos. Esta condición - tan inminente y tan deseable y por mucho tiempo predicha y anticipada‑ hará posible el retorno de la Jerarquía y el restable­cimiento de los Misterios.

Tales acontecimientos dependen, no sólo de la aptitud de la humanidad para proporcionar el correcto escenario, y de la inestabilidad del desarrollo evolutivo mismo, sino de la reaparición de la Jerarquía; lo que Sus miembros realizarán se relaciona también (y primordialmente) con la vida interna y los impulsos espirituales dentro de la Jerarquía misma, no teniendo relación alguna con el género humano. La Jerarquía persigue Sus propias líneas de desarrollo espiritual como actividad paralela a Su servicio en la Tierra, en conexión con la evolución planetaria. Los hombres tienden a considerar sus propias vidas, su destino y el desarrollo de la conciencia humana, como el único factor de importancia principal en la Tierra y en los procesos evolutivos del planeta. Estas condiciones son de importancia, pero no los únicos factores importantes. La humanidad no está sola ni aislada, ocupa un punto medio entre los reinos subhumano y superhumano, y cada uno de estos grupos de vidas en evolución, tiene su propio importante destino, importante para todos los que se hallan dentro del "círculo no se pasa" grupal. Ellos tienen sus propios elegidos y diferentes modos, métodos y maneras de realización. Como un hombre individual debe aprender el arte o la ciencia de la relación con los demás hombres y con su medio ambiente, la humanidad, como un todo, debe conocer su relación con lo que está por encima y más allá de ella y con lo que está abajo y quedado atrás. Esto involucra un sentido de proporción que puede ser alcanzado sólo por medio del principio mente en el hombre por quienes están empezando a polarizarse mentalmente. Este sentido de proporción revelará a los hombres su lugar en la escala de la evolución y los conducirá al reconocimiento del destino particular y metas excepcionales de otros reinos de la naturaleza, incluyendo al quinto, el reino de Dios, la Jerarquía espiritual de nuestro planeta.

La Jerarquía misma se halla también en un punto de crisis espiritual. Sus iniciados permanecen ante el Portal que conduce al camino de Evolución Superior, y todo el personal de la Jerarquía espera avanzar en conjunto, e ir ‑en Su propio nivel‑ paralelamente al progreso que la humanidad está también destinada realizar.

Pero, hermanos míos, aquí está lo interesante. De acuerdo a la ley de expresión sintética (denominada por nosotros la Ley de Síntesis, que rige al primer aspecto divino) la Jerarquía debe avanzar de tal manera que el esfuerzo abarque el plano físico y también los planos superiores. La actividad ideada debe abarcar tres mundos de la evolución humana, así como los tres mundos de la Tríada espiritual. Recuerden que la superposición de estos dos mundos tiene lugar en el plano mental y justifica la bien conocida frase "los cinco mundos de la evolución superhumana". De allí la necesidad de la exteriorización de la Jerarquía y la demostración de Su capacidad conjunta para trabajar desde el plano físico hasta el más elevado, a fin de avanzar conjuntamente a través de este Portal y penetrar en el Camino. Hablando simbólicamente, esta exteriorización es, para los Miembros de la Jerarquía, un acto de sacrificado servicio, pero también un gesto simbólico. La Jerarquía vuelve a encarnar sobre la tierra y por primera vez desde su última encarna­ción en los días atlantes. Sin embargo la encarnación de los Miembros de la Jerarquía es grupal, no individual; éste es probablemente para ustedes un punto sutil demasiado difícil de comprender.

Por lo tanto, la exteriorización de la Jerarquía y el restablecimiento de los Misterios no es algo hecho para la humanidad o simplemente llevado a cabo porque los hombres han merecido un contacto más estrecho, tienen el derecho de recibir alguna recompensa o son ahora tan espirituales que la Jerarquía puede gozosa y útilmente ayudarlos. El cuadro es completamente distinto. Lo que en realidad parece de tanta importancia en la conciencia de los hombres es totalmente secundario en relación con la crisis jerárquica que estamos considerando. Esta reaparición en el plano físico y la consiguiente vida de servicio (que involucra factores de profundo significado para los hombres) son una expresión del impulso espiritual inherente que está impe­liendo la acción jerárquica en dos direcciones, pero involucra un movimiento unificado que abarca los cinco planos de la evolución superhumana y necesita una recapitulación grupal en el proceso de la encarnación.

La Jerarquía tiene Su propia vida, metas y objetivos. Su propio ritmo evolutivo y Sus propias expansiones espirituales, no siendo los mismos que los del reino humano. Estas metas y ritmos se harán más familiares. a los hombres reflexivos a medida que la Jerarquía se va acercando al plano físico. (18 - 277/8)

(2). Estamos trabajando y viviendo en las etapas iniciales del período en que se realiza la preparación para que la Jerarquía surja en el mundo de los hombres, surgimiento que en la actualidad ha tenido lugar exclusivamente en los niveles mentales, pero cuando la forma mental de existencia esotérica sea creada por la humanidad y la demanda invocadora logre suficiente intensi­dad, entonces el gran Ashrama irá apareciendo lentamente en el plano físico. (18 - 316)

(3). Mientas tanto la Jerarquía, se está orientando para establecer una relación más estrecha con la Humanidad, y obtener una reorganización interna que permita admitir innumerables discípulos en el gran Ashrama. (18 - 317)

(4). Los miembros de la Jerarquía vienen uno tras otro a la actividad externa del plano físico para prestar servicio activo. No se Los reconoce por lo que son, pero se encargan de los asuntos del Padre, demuestran buena voluntad, tratan de ampliar el horizonte de la humanidad y preparan así el camino para Aquél a Quien Ellos sirven, el Cristo, Maestro de Maestros e Instructor de ángeles y hombres. (8 - 147)

(5). Dos cosas debe comprender el estudiante interesado, al considerar el acontecimiento de la exteriorización:

1. Los miembros mayores de la Jerarquía no serán los que establezcan al principio el acercamiento necesario. En las primeras etapas este acercamiento lo harán bajo Su dirección y Su estrecha supervisión los iniciados que recibieron la tercera iniciación y otras menores y tam­bién los discípulos elegidos y designados para complementar Sus esfuerzos, trabajando bajo Su dirección. Cuando llegue el momento para el retorno de Cristo a la expresión física, lo cual traerá la restauración definida de los Misterios, sólo entonces algunos de los Miembros mayores de la Jerarquía aparecerán y controlarán en forma reconocible, física y externamente, los asuntos mundiales. Ese mo­mento dependerá lógicamente del éxito de los pasos dados por los miembros menos avanzados de la Jerarquía.

2. Los Miembros de la Jerarquía, ya sea que trabajen en las primeras etapas, o más adelante cuando tenga lugar la verdadera exterioriza­ción, lo harán como miembros de la familia humana y no como miembros proclamados del reino de Dios o de las almas, que conoce­mos como la Jerarquía; desempeñarán todo tipo de funciones; serán los políticos, hombres de negocios, financistas, instructores religiosos o eclesiásticos; los científicos y filósofos, profesores y educadores; los intendentes de ciudades y custodios de todos los movimientos éticos públicos. La fortitud espiritual de sus vidas, su clara y pura sabiduría, la sensatez y la moderna aceptación de la medidas propuestas en cualquier sector en que decidan actuar, serán tan convincentes que encontrarán pocos obstáculos en el camino de lo que emprendan. (13 - 471/2)

(6). Los ashramas exteriorizados estarán activos en cuatro líneas principales:

1. La creación y vitalización de la nueva religión mundial.

2. La reorganización gradual del orden social, orden libre de toda opresión y persecución de las minorías, del materialismo y del orgullo.

3. La inauguración pública de un sistema iniciático, que involucrará el desarrollo y la comprensión del simbolismo.

4. El entrenamiento exotérico de los discípulos y de la humanidad en este nuevo ciclo. (13 - 575)

Ver también: (6 - 356/9)

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[106]

KARMA

(1). La Ley del Karma es la más estupenda del sistema, imposible de ser comprendida por el hombre medio, porque si se la considera retrospectivamente hacia su raíz central y sus numerosas ramificaciones, oportunamente se enfrentarán causas anteriores al sistema solar; sólo un iniciado muy avanzado puede comprender en forma práctica este punto de vista.

Esta gran ley en realidad concierne o tiene su fundamento en las causas inherentes a la constitución de la materia misma y a la interacción entre unidades atómicas, si empleamos esta expresión en relación con un átomo de sustancia, un ser humano, un átomo planetario o un átomo solar.

Todos los átomos están siempre controlados por los siguientes factores:
La influencia y la cualidad del órgano o unidad, en la cual encuentra su lugar.
La influencia vital de todo el cuerpo físico del que cualquier átomo es parte integrante.
La influencia vital del deseo o del cuerpo astral, el agente kármico más fuerte que debe tenerse en cuenta.
Las influencias vitales del cuerpo mental o de ese principio que introduce en el átomo la cualidad activa de la forma, rige la reacción del mismo hacia su vida grupal y permite que se manifieste la cualidad de su vida.
El impulso vital del Pensador que actúa en el cuerpo causal, quien...es sin embargo un poderoso y activo factor en la implantación del ritmo sobre el átomo de cada cuerpo.

Con estos conceptos sólo hemos estudiado el karma desde un nuevo ángulo, procurando demostrar los orígenes de las "influencias" que actúan sobre todas las vidas atómicas.

Únicamente intentamos poner de relieve el hecho de la interdependencia de los átomos y de las formas, e insistir respecto a la existencia de las diversas influencias que actúan sobre todo lo que se halla en manifestación, y llamar la atención sobre el hecho del karma de los pasados eones, los kalpas y ese período ignoto en que se originaron los impulsos iniciales que aún persisten, y que Dios, el hombre y los átomos siguen emitiendo y agotando.

Liberarse del karma, tan superficialmente mencionado por los pseudos estudiantes de ocultismo, después de todo es liberar el átomo de su propio problema personal (el problema de responder a la sensación unitaria) y aceptar conscientemente la respuesta y el trabajo grupales. El hombre ya no está esclavizado por el ritmo de la materia en sí, sino que la controla en los tres mundos de su esfuerzo; sin embargo, aún está controlado por el karma grupal del centro planetario, por su influencia, su vida e impulso vibratorio.

Se evidencia que cuando el hombre habla de karma, se refiere a algo mucho más vasto que la interacción de la causa y el efecto dentro de la esfera de su rutina individual. Finalmente, lo rige la voluntad del Logos solar cuando se manifiesta como actividad inicial. No es conveniente ir más allá de esto, pues ya se ha dicho bastante como para demostrar que cada átomo humano está dominado por fuerzas fuera de su propia conciencia, que impulsan a él y a sus semejantes a situaciones incomprensibles e ineludibles.

Sin embargo, dentro de ciertos límites, el hombre definidamente "controla su destino", y pueda iniciar una actividad cuyos efectos él reconocerá como dependientes de la actividad que despliega en determinada línea.

Aunque constituya el punto de reunión de fuerzas,. fuera de su control, sin embargo puede emplear la fuerza, la circunstancia y el medio ambiente y, si lo desea, aplicarlos para sus propios fines.

La actuación de la ley kármica, en la vida de un hombre, podría ser dividida en tres amplias secciones; en cada una se expresa un tipo diferente de energía, produciendo efectos definidos sobre los cuerpos inferior y supe­rior.

En las primeras etapas, cuando el hombre es algo más que un animal, la actividad vibratoria de los átomos de sus tres cuerpos (y principalmente el más inferior) rige todos sus actos. Su centro de atención es el cuerpo físico, y sólo muy débilmente le responden los dos cuerpos más sutiles.

Durante la segunda etapa, la Ley del Karma o la influencia kármica...se aboca a cumplir el deseo y trasmutarlo en aspiración superior. El Pensador, por medio de la experiencia, reconoce los pares de opuestos, y ya no es víctima de los impulsos vibratorios de su cuerpo físico, evidenciándose el resultado de la elección inteligente.

En la tercera etapa la Ley del Karma actúa por intermedio de la naturaleza mental del hombre, despertando en él el reconocimiento de la ley y la comprensión intelectual de causa y efecto. Esta es la etapa más corta, pero es también la más poderosa; concierne a la evolución de los tres pétalos internos que protegen a la “Joya”, y su capacidad para descubrir, en el momento oportuno, lo que se halla oculto. Comprende el período evolutivo del hombre avanzado y del hombre en el Sendero.

Cuando la conciencia incipiente del cerebro físico del hombre comprende la voluntad y el propósito del Ego, entonces se neutraliza la Ley del Karma en los tres mundos y el hombre se halla al borde de su liberación. (3 - 637/43)

(2). Si señalara que la Ley del Karma, correctamente interpretada y manejada, puede traer, aquello que produce más fácilmente la felicidad, el bien y la liberación del sufrimiento, que el dolor, con su corolario de consecuencias, ¿creen que captarían el significado de lo que digo?

La Ley de Karma no es la Ley de Retribución, como podría suponerse al leer los libros actuales sobre el tópico; esto es sólo un aspecto de la actuación de la Ley de Karma.

Los hombres interpretan estas leyes, confusamente percibidas, en términos determinantes y desde su pequeño punto de vista. La idea de retribución subyace en gran parte en la enseñanza sobre el karma, porque el hombre busca una plausible explicación de las cosas tal como él las ve, y tiende a retribuir de la misma manera. Sin embargo hay mucho más karma bueno que malo, aunque, por vivir en un período como el actual, les cueste creerlo. (17 - 25/6)

(3). La Ley del Karma es actualmente un grande e incontrovertible hecho en la conciencia de la humanidad. Quizás no la denominen así, pero es bien consciente que en todos los acontecimientos las naciones actuales están cosechando lo que han sembrado. Esta gran ley ‑que en una época fue una teoría‑ es ahora un hecho comprobado y un factor reconocido por el pensamiento humano. La pregunta por qué tan frecuentemente formulada, hace surgir con frecuente inevitabilidad el factor causa y efecto. Los concep­tos que se tienen acerca de la herencia y el medio ambiente son esfuerzos hechos para explicar las condiciones humanas existentes; cualidades, carac­terísticas raciales, temperamentos nacionales e ideales, comprueban el hecho de que existe algún mundo iniciador de causas. Las condiciones históricas, las relaciones entre naciones, las restricciones sociales, las convicciones religiosas y las tendencias, pueden ser atribuidas a causas originantes, algunas de ellas muy antiguas. Todo lo que acontece en el mundo de hoy y que afecta tan poderosamente a la humanidad ‑cosas bellas y horribles, modos de vivir, civilización y cultura, prejuicios y preferencias, adquisiciones científicas y expresiones artísticas y las innumerables maneras con que la humanidad colora la existencia de todo el planeta‑ son aspectos de efectos iniciados por los seres humanos, en alguna parte, en algún nivel y época, ya sea en forma individual o en masa.

Por lo tanto, karma es lo que el hombre ha instituido, llevado a cabo, fomentado, realizado o no, en el trascurso de las épocas hasta el momento actual. Hoy el fruto está maduro, y el género humano está cosechando lo que ha sembrado, en preparación para arar nuevamente en la primavera de la nueva era, sembrando nuevas simientes que producirán una mejor cosecha (roguemos y esperemos que así sea). (17 - 198/9)

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[107]

LEY

¿Qué es una Ley? Es la imposición (sobre las cosas más insignificantes y más importantes) de la voluntad y el propósito de aquello que es superlativamente grandioso. Por lo tanto está más allá de¡ conocimiento del hombre. El hombre algún día debe aprender que todas las leyes de la naturaleza tienen su contraparte superior y espiritual, y en breve nos ocuparemos de ellas. Nuestras leyes aún son secundarias, y por ser leyes de la vida grupal rigen los reinos de la naturaleza y se expresan (para el reino humano) por medio de la mente, de la naturaleza emocional y de un agente del plano físico. (17 - 32)

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[108]

LA LEY DE LA COMPRENSIÓN AMOROSA

(1). Los grupos más avanzados de cada nación empiezan ya a responder a la Ley de Comprensión, la cual eventualmente pondrá el énfasis sobre la eterna hermandad del hombre y la identidad de todas las almas con la Superalma. Esto lo reconocerá la conciencia racial, así como también la unicidad de la Vida, que afluye a través de todo el sistema solar y lo compenetra, anima e integra. Esta Vida actúa en todos los esquemas plane­tarios y a través de ellos, en todos los reinos de la forma y en todo eso que puede ser incluido en la frase "vida de la forma".

El funcionamiento de la Ley de Comprensión Amorosa se verá grandemente facilitada y agilizada en la era acuariana que estamos considerando; más adelante se desarrollará en un amplio espíritu internacional de alcance mundial, en el reconocimiento de una sola fe universal en Dios y en la humanidad, como expresión principal de la divinidad en el planeta y en la trasferencia de la conciencia humana, del mundo de las cosas materiales al mundo más puramente síquico. Esto conducirá con el tiempo e inevitable­mente, al mundo de las realidades espirituales. (9 - 38)

(2). Miles de personas están siendo influidas por esta Ley de Comprensión Amorosa. En cada nación muchos responden a la nota fraterna, sintética y amplia, pero las masas aún no comprenden nada de ello y deben ser condu­cidas gradualmente por el camino recto, mediante el constante desarrollo de la correcta comprensión de sus connacionales. Recuerden esto quienes trabajan por la paz mundial y las correctas relaciones humanas, por la armonía y la síntesis. (9 - 39), (14 - 298/9)

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