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Comentario de Buena Voluntad Mundial sobre el Niño

Buena Voluntad Mundial tiene el placer de anunciarles la publicación de un comentario sobre El niño. Presenta reflexiones sobre al espiritualidad innata de los jóvenes, las distintas actitudes respecto a los niños a lo largo del tiempo, técnicas correctas de criar y educar a los niños, y la importancia de los niños para la futura transformación mundial. A continuación les ofrecemos algunos extractos:

“La investigación del psiquiatra infantil Robert Coles, Ph.D., indica que los niños poseen una sensibilidad innata moral, espiritual e incluso política. Los niños no sólo son claramente conscientes de morales, ideales, valores y diferencias entre bien y mal; también son sumamente perceptivos de las razones que residen tras las acciones, sentimientos y pensamientos de las personas.”

“Alice Bailey escribió, ‘El daño hecho a los niños en los años plásticos y flexibles es, con frecuencia, irreversible y es responsable de gran parte del dolor y sufrimiento más tarde en la vida.’ Estudios científicos señalan la validez de esta afirmación. De hecho, las rutas cerebrales se van fijando y se vuelven significativamente menos adaptables a los cambios a medida que los niños crecen, especialmente pasados los cinco años.”

“La familia moderna y los puntos de vista contemporáneos sobre la educación de los niños son desarrollos relativamente recientes. A veces olvidamos que estos avances tremendos en el campo de las relaciones humanas han sido tan innovadores e importantes como el progreso tecnológico de nuestros tiempos.”

“La razón sustenta la proposición de que los niños son la mejor esperanza de la humanidad y el camino más directo a la transformación mundial. ¿De verdad existe alguna otra forma tan poderosa de crear un cambio real y duradero en el mundo? Esta es, esencialmente, la tarea de reconocer el valor de cada niño. Un niño al que se valora abrazará naturalmente a la sociedad que lo ha valorado. Valorando a cada niño, se desarrollan naturalmente vías de interrelaciones humanas positivas, de cooperación y de buena voluntad, desplazando las fuerzas atrincheradas de la competividad y la lucha global, y estableciendo el trabajo preparatorio necesario para el reconocimiento del hecho de la humanidad una.”