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PANORAMA MUNDIAL - Libertad y Ciudadanía Mundial

Abril 2011

Actualmente, el concepto de libertad está a la vanguardia del pensamiento en relación con el levantamiento de los pueblos del mundo árabe en busca de las libertades que disfrutan otras naciones. Una vez más, la resolución de las Naciones Unidas se ha puesto a prueba, y esta vez la respuesta ha demostrado una voluntad colectiva de ofrecer protección a quienes están sujetos a las terribles consecuencias de la persecución y la masacre. El Secretario General, Sr. Ban Ki-moon, ha desempeñado un papel crucial guiando al Consejo de Seguridad a adoptar su resolución sobre Libia en respuesta a las "claras violaciones de todas las normas que rigen el comportamiento internacional y transgresiones graves a los derechos humanos y al derecho internacional". Es una señal de esperanza que la voluntad de las Naciones Unidas esté progresando y que el futuro pueda ver que este organismo representativo de las Naciones del mundo está facultado para defender enérgicamente el derecho de todos los ciudadanos a las libertades esenciales que deben dignificar la vida humana. Los últimos 250 años de historia mundial han sido profundamente afectados por la idea de libertad a medida que la gente luchaba contra las injusticias y la pobreza forzada de un orden mundial que conserva la riqueza y la seguridad de unos pocos a costa de la miseria, la indigencia y esclavitud de la mayoría. Como era de esperar, los movimientos para establecer varias libertades – incluso la idea misma de libertad – generalmente ha sido suprimida por el Estado. Un ejemplo interesante de ésto es el poema de Schiller "Oda a la Alegría" que Beethoven utilizó en su novena sinfonía. Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que el poema fue originalmente una Oda a la 'libertad', pero que los censores nunca hubieran permitido que se hubiese publicado en esta forma. Por lo que Schiller utilizó la palabra freude (alegría) para reemplazar freiheit (libertad). Esto hace una diferencia en la primera línea del poema: Alegría, hermosa chispa de los dioses, en lugar de Libertad, hermosa chispa de los dioses. La alegría es espiritual y no amenaza al orden establecido: la libertad es un llamado a la acción basado en una visión de un futuro mejor.

Como todo lo demás, nuestra comprensión de conceptos tales como "libertad" ha evolucionado con el tiempo a través de la experiencia personal, social y cultural. Siglos atrás, la gente veía la libertad simplemente como la libertad para la acción personal, en otras palabras "hacer lo que a uno le place", pero en la actualidad ha evolucionado completamente hacia un entendimiento más profundo, aliado a un creciente sentido de responsabilidad y respeto por los demás. Grandes pensadores han sembrado ideas espirituales relativas a la libertad y responsabilidad en la conciencia humana que han guiado a la humanidad hacia adelante, hasta el punto donde ahora son reconocidas por muchos como los pilares esenciales de un mundo más justo y más feliz.

Uno de esos pensadores fue Aristóteles, quien afirmó que el objetivo principal de la política no es la imposición de la ley y el orden, la facilitación de transacciones económicas o la prevención de las injusticias personales, sino más bien el cultivo de la virtud y el desarrollo de "lo bueno". Aristóteles sostuvo que el cultivo de la virtud es su propia recompensa porque conduce a la verdadera felicidad, y una persona feliz exhibe un equilibrio adecuado entre la razón y el deseo, con moderación caracterizando todo. Este camino a la felicidad, dijo, sólo se puede lograr mediante la participación activa en una sociedad. Así como la ejecución de un instrumento musical no se podrá aprender sólo a través del estudio, sino que también requiere práctica, la virtud sólo puede cultivarse mediante el ejercicio de nuestra capacidad humana para la comunicación y la capacidad para deliberar entre el bien y el mal, la justicia y la injusticia, que se manifiestan en la vida política y social. Para la mente moderna "el cultivo de la virtud" puede parecer pintoresco, pero es sólo en la demostración del "bien" que, en definitiva, podemos ver desarrollarse una libertad espiritual verdadera para toda la humanidad.

Mientras que las democracias del mundo todavía pueden estar lejos de ser virtuosas, el apetito de debate político y social es entusiasta y dinámico: constantemente se desarrolla un sentido que discierne la ética y valores, mientras el corazón moral de cuestiones importantes se vuelve cada vez más claro para la mayoría. Mediante un debate apasionado, se están desarrollando perspectivas más amplias, una mayor inclusión y, paradójicamente, los rudimentos de esa observación moderada y desapegada tan vital para hollar el camino espiritual. Para un número creciente de personas que disfrutan de una buena medida de la libertad e igualdad, el principio de la libertad está floreciendo en el ideal de la "ciudadanía mundial" y el "bien de la totalidad". Y se dan cuenta de que esta gran visión seguirá siendo frustrada hasta que cada uno de nosotros pueda participar en este desarrollo de la buena voluntad. Estados fallidos, las minorías reprimidas, la difícil situación de los refugiados y las víctimas de la delincuencia son profundas preocupaciones que levantan entre todos nosotros y la perfecta ciudadanía planetaria.

Finalmente, el principio de la libertad es una fuerza expansiva dentro de la condición humana que está impulsando la raza toda hacia la ciudadanía mundial. Eleva la conciencia de las antiguas y cristalizadas formas de pensar y comportarse que impiden la expresión más completa del alma interna que conoce la unidad esencial de todas las cosas en el lado interno de la vida. Los conceptos de felicidad, riqueza y libertad en evolución reflejan y apoyan el anhelo del alma por expresar la unidad de la vida como un estado inclusivo donde el sentido individual de felicidad, riqueza y libertad es inseparable de la de los demás. La libertad es una energía leudadora que eleva la conciencia constantemente hacia la luz de los reinos espirituales en un viaje que debe hacerse en conjunto con todas las almas humanas y, de hecho, también los otros reinos de la naturaleza. La primera vista del planeta desde el espacio llevó este reconocimiento directo al primer plano de la conciencia. Una hermosa joya esférica azul turquesa y blanca, asentada contra la negrura del espacio, describe con precisión geométrica la extensión de los límites de lo que cada ser humano pueda llamar 'hogar'. Y, por extensión de este pensamiento, todos los seres humanos que vivimos aquí somos realmente una familia.