Lucis Trust / Actividades de... / Buena Voluntad... / Panorama Mundia... / PANORAMA MUNDIAL - La Búsqueda de la Partícula de Dios  

PANORAMA MUNDIAL - La Búsqueda de la Partícula de Dios

Julio de 2010

La naturaleza simbólica del Gran Colisionador de Hadrones en CERN

Golpear una cosa contra otra tan fuerte como sea posible para ver qué pasa, es una de las cosas más predecibles que un niño de pañales hará cuando se le dan juguetes para jugar. Así como es un proceso de aprendizaje elemental, también es una gran diversión si nos guiamos por los gritos de delicia acompañantes. Entonces, se podría mantener que los físicos del CERN (la “European Organisation for Nuclear Research” – Organización Europea para la Investigación Nuclear) tienen los mejores empleos del mundo –golpear partículas elementales unas contra otras casi a la velocidad de la luz... para ver qué pasa.

Con un peso de más de 38.000 toneladas y con una circunferencia de 27 Kilómetros, el Gran Colisionador de Hadrones es el acelerador de partículas de máxima energía y el más grande del mundo. Que algo tan grande y tan complejo como el Colisionador de hadrones haya sido construido para investigar algo tan pequeño y sencillo como una partícula elemental, provee un interesante símbolo del desarrollo intelectual de la humanidad y del coloso en el que el intelecto puede convertirse antes de su iluminación, por la simplificadora luz de la intuición.

Mientras que la capacidad del intelecto humano es algo a celebrar, el siguiente paso adelante en la evolución verá como se convierte en una herramienta de la intuición más que en un principio gobernador por su propio derecho. El intelecto es un disector, manipulador y re-organizador de la sustancia mental, emocional y física que compone el campo del conocimiento, del cual él mismo, es una parte integrante. Por esta sola razón, no puede percibir porqué la materia en la cual está inmerso se comporta como lo hace -los secretos de la causalidad funcionan a niveles más sutiles de la realidad. Así, mientras un colisionador de partículas creará aún más “partículas elementales” (sic) a partir de aquellas a las que golpea juntas según su tamaño y fuerza, el intelecto que procesa la información resultante, creará, necesariamente, unas teorías correspondientemente mayores y más complejas para acomodarlas a su comportamiento.

Esto ha sido ya informado en los medios de comunicación :

“Sorprendentemente, parece que la naturaleza produce más residuos a partir de cada colisión de los que se esperaban... Sin embargo... algo completamente inesperado – podría ser descubierto... Podríamos encontrar que los quarks están hechos de algo más pequeño o que hay una nueva fuerza fundamental de la que no sabíamos nada”. http://www.guardian.co.uk/theobserver/2010/apr/04/large-hadron-collider

Una de las principales tareas del Colisionador de Hadrones es la búsqueda de un elemento desaparecido del exótico zoo de partículas que se ha descubierto hasta ahora. Se le ha puesto el apodo de “partícula de Dios”. Esta partícula perdida es tan importante para unificar el modelo convencional del universo, que se le ha dado un status similar a Dios en el mundo de la física teórica. Se piensa que dota al universo con la propiedad de masa tan fundamental al acto de la Creación y la vida tal como la conocemos.

Claro que la búsqueda de la totalidad y la unidad a través del descubrimiento de una partícula de materia es poco probable que sea fructífera en el campo ilusorio del conocimiento donde la separatividad y la división son la regla. Desde el ángulo de la filosofía espiritual, este continuo pelar las capas de la cebolla para revelar aún más capas, continuará hasta el infinito –o al menos hasta que el concepto de éter sea reintroducido en el pensamiento científico. Sin embargo, la noción del éter como un medio sustancial subyacente al universo manifestado es el polo opuesto al modelo actual de un siempre en crecimiento zoo de partículas de comportamiento extraño, girando en un vacío. Mientras que esta última visión simboliza la inclinación natural del intelecto hacia el pensamiento divisorio, la intuición naturalmente abraza la idea del éter como un campo unificado de relaciones e interconectividad.

Aquí tenemos simbolizada otra faceta del estado de conciencia actual de la humanidad. Porque igual que la “fragmentación” del éter subyacente es el resultado de la actividad de un acelerador de partículas, también la “fragmentación psicológica” es el resultado del paso acelerado de la vida moderna en el campo del conocimiento. Mientras que nadie acusaría a un físico teórico de tener una mente dispersa, hay una dispersión de la atención de la humanidad en general, ya que salta de una distrayente pizquita de información estimulante a la siguiente, olvidándose del Sol de Significado que uniformemente brilla desde el reino interno de las causas. Esto fue explorado en el anterior artículo de Panorama Mundial, “La Mente no dispersa”.

Aunque la física teórica de alta energía es compleja, en el corazón de la búsqueda de la condición fundamental de la materia está el anhelo por esa sencillez y síntesis que caracteriza el mundo del significado. De aquí la esperanza del físico de encontrar una Gran Teoría Unificada de todo (GTU) que pueda ser expresada en una simple ecuación. Mientras que esto puede ser una esperanza vana, la investigación que se está llevando a cabo en el CERN es en sí misma, de forma más importante, una maravillosa demostración de la síntesis y de la voluntad-al-bien que surge de la búsqueda de un grupo resuelto a comprender la naturaleza de la realidad. De alguna forma, el Gran Colisionador de Hadrones, con una circunferencia de 27 Km, rodea el mundo, ya que el proyecto está apoyado por una enorme comunidad internacional de científicos e ingenieros trabajando juntos en equipos multinacionales en el CERN y por todo el mundo, construyendo y probando equipamiento y software y participando en experimentos y analizando datos.

Es una impresionante fusión de mentes trabajando juntas en la búsqueda de respuestas a preguntas fundamentales sobre la naturaleza del universo en el que vivimos. En efecto, es un ejemplo de una mente grupal joven funcionando como un organismo espiritual. A medida que esta mente grupal evoluciona, su intuición también irá despertando ininterrumpidamente. Una comprensión más espiritual y sintetizada del campo de conocimiento amanecerá entonces –mientras todavía se van abriendo aún mayores maravillas y misterios a nuestra asombrada visión.