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Permanezco y Espero

Impreso en The Beacon en agosto de 1949 y noviembre de 2001

Permanezco y espero, Aquel que ama a todos los seres humanos y cosas.
Permanezco y espero con la mente puesta en la Voluntad de Dios
y con el corazón envuelto en amor por toda la humanidad.
También esperan a mi alrededor los muchos hijos de los hombres
quienes, eón tras eón, han encontrado el duro y espinoso Camino
que conduce a la Presencia de Aquel que siempre tiene la Luz.
Ellos saben que la hora ha llegado, pero esperan el llamado elevador que,
día tras día, está acopiando fuerza más allá de la aflicción de la humanidad,
de la agonía y de la necesidad de los seres humanos.

Atento también a otro llamado elevador, el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida
espera igualmente el llamado de Cristo y Sus Servidores unidos, las Fuerzas de la Luz.
El planeta permanece dispuesto, observando y esperando el punto de crisis de los seres humanos.

¡La hora ha llegado! Cada año, en Mi Luna Llena, se emite una nota
y resuena por toda la tierra, encontrando respuesta en quienes Me conocen bien,
Aquel a Quien sirven en olvido de sí mismos, con confianza y con seguridad en el Plan.

Para ellos va Mi propio mensaje, no de un Maestro,
sino de Quien preside, en sabiduría y amor,
sobre los Planes de la Jerarquía y sobre el trabajo
de quienes aman a sus semejantes.

Yo digo: mantente en estrecho contacto Conmigo y con el Maestro que estudia tu vida.
Con Nosotros se encuentran las fuerzas vivas de la Luz y el Amor que debes utilizar.
Mantente cerca de Nosotros y día tras día extrae de la fortaleza
y del conocimiento que Nosotros tenemos y que también es tuyo.
No permitas que nada perturbe la apacible calma que te mantiene en estrecho contacto,
la cual te trae luz y comprensión y te mantiene firme en el Camino.

Sabemos que ustedes están ahí, sirviendo y luchando,
aprendiendo a trabajar y ocupándose de los planes que prepararán Mi Senda.
Les llegará el conocimiento sobre cómo trabajar y en dónde hallar a los seres humanos
cuyo sello de la divinidad se ve claramente en la forma como aman a sus semejantes.
Es a ellos a quienes necesitamos y son ellos los que pueden preparar Mi Camino.
Manténganse cerca de los hombres y miren dentro de la humanidad
el trabajo del Plan que Nos traerá al reino externo de la vida.
Permanezco listo, al igual que Aquellos que aman y sirven al Plan.
Ellos permanecen Conmigo en ordenadas filas, esperando el llamado.

Díganle a la humanidad: Ya es el momento, la hora ha llegado; el Cristo está en Camino.
Él se acerca más, y Quienes recorren el Camino con Él han vivido y sufrido, y han dejado atrás aquello que ahora ustedes sobrellevan.
Pero NO hemos abandonado a los hijos de los hombres; ahora retornamos para traerles luz, vida y paz; una paz que ya puede existir, porque la buena voluntad es la principal urgencia interna de la humanidad.
Así llegará la plena gloria para el Grandioso Uno, Aquel a Quién yo y ustedes y todos los hombres sirven, aunque ellos no lo sepan.

La Senda que debo hollar para llegar hasta ustedes es una senda de Luz;
su cualidad es la buena voluntad y está casi lista para Mis pies.
Trabajen. El fracaso no es para ustedes. YO VENGO.

Pensamientos sobre la Reaparición de Cristo

Por Alice A. Bailey, Junio de 1949