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Aproximación a la Luna Llena de Tauro y Géminis

Debo señalar aquí algo y lo hago con gran alegría: este año 1946 marca el comienzo de un ciclo en el cual la humanidad está, más que nunca, estrechamen­te involucrada en los Festivales y donde puede desempeñar una parte más importante que nunca. El Festival de Wesak ha sido ce­lebrado durante largo tiempo en muchos países, y a medida que pasa el tiempo y avanza la instrucción de las masas, la reunión mantenida en el momento de la Luna llena de Tauro, asumirá gran importancia, pero su nota clave cambiará. --- La intención del Buda y del Cristo es que en cada país haya oportunamente alguien que actúe como Sus Representantes en el momento de los dos Festivales, para que la distribución de la energía espiritual desde el primer gran Aspecto o Rayo, sea directa, del Buda (y luego desde Shamballa) al Cristo, y del Cristo a esos discípulos en todos los países que pueden ser influidos y actúan como canales para la corriente directa de energía. El mismo procedimiento será seguido en el momento de la Luna llena de Géminis, excepto que no involucrará a Shamballa, con la diferencia de que en el Festival de Wesak será influido un discípulo de primer rayo y en el Festival del Cristo, un discípulo de segundo rayo, pudiendo ser el rayo del alma o de la persona­lidad del discípulo, representará a Cristo en todos los países. . (Mensaje de Wesak 1946 - Exteriorización de la Jerarquía, pp. 457-458)

El Festival de Wesak – La Luna Llena (Tauro) de Buda

El día del Festival será conocido como de salvaguardia, en cambio los dos que siguen al del Festival como días de dis­tribución Estas palabras significan algo distinto para la Jerarquía de Maestros que para nosotros, y es inútil (y tampoco es permitido) aclarar su significado más profundo. Sin em­bargo, son cinco días de intenso esfuerzo dedicados al servicio, y conducen a renunciar a todo aquello que obstaculice nuestra utilidad como canales de fuerza espiritual. Esto significa que después de la debida preparación, dedicación y elevación, du­rante los dos días anteriores y el del Festival mismo, debemos considerarnos simplemente receptores o custodios de toda la fuer­za espiritual afluyente que podamos contener. Como canales, debemos estar preparados para olvidarnos de nosotros mismos en el trabajo de alcanzar, contener y mantener fuerza para el resto de la humanidad y considerar al día del Festival como de silencio (me refiero a la paz interna y silenciosa solemnidad que permanecen inquebrantables aunque el hombre externamente pres­te servicio mediante la palabra), en que el servicio se lleva acabo enteramente en los niveles esotéricos, olvidándose totalmente de sí mismos, a fin de recordar a la humanidad y su necesidad. Du­rante ese período sólo dos pensamientos deben mantener nuestra constante atención -la necesidad de nuestros semejantes y la de proporcionar un canal grupal por el cual las fuerzas espirituales puedan afluir a través del cuerpo de la humanidad, bajo la guía experta de los miembros elegidos de la Jerarquía.

Durante los dos días previos a la Luna llena, deberemos mantener la actitud de dedicación y servicio y tratar de adoptar esa actitud receptiva hacia lo que nuestra alma impartirá y nos hará útiles a la Jerarquía. La Jerarquía trabaja por intermedio de grupos de almas, y la potencia de este trabajo grupal debe ser puesta a prueba, y los grupos a su vez, hacer contacto y nutrir a las dedicadas, atentas y expectantes personalidades. En el día de la Luna llena, deberemos mantenernos firmemente en la luz, sin hacer conjeturas sobre lo que sucederá ni buscar resultados ni efectos tangibles.

En los dos días subsiguientes, apartaremos de nosotros el foco de nuestra atención, llevándola a los planos subjetivos in­ternos, el mundo externo, y nuestro esfuerzo consistirá en pasar o sobrepasar la medida de energía espiritual con la cual se ha hecho contacto. Entonces habrá finalizado nuestro trabajo en este campo de colaboración particular y especial.

La Jerarquía realiza este esfuerzo durante cinco días, sien­do precedido de un período de preparación muy intenso. El tra­bajo preparatorio para esta oportunidad se inicia para la Jerar­quía exactamente en el momento en que “el sol comienza a des­plazarse hacía el norte”. Ellos no sienten cansancio como los seres humanos; por eso no es posible que el aspirante humano mantenga tan prolongado período de preparación, no importa cuán profunda sea su devoción.

Cuando el Gran Señor estuvo en la Tierra, dijo a Sus dis­cípulos que el éxito del esfuerzo espiritual de índole terapéutica se logra sólo por la oración y el ayuno. Reflexionen sobre estas palabras. Es un esfuerzo grupal hacia una vasta curación gru­pal; el trabajo puede ser realizado por la oración (deseo santi­ficado, pensamiento iluminado e intenso anhelo aspiracional), por la disciplina del cuerpo físico, durante un breve período y para un objetivo definido.

¿Qué deberá realizarse en esta Luna llena de Tauro? Enun­ciaré los objetivos correlativamente y de acuerdo a su impor­tancia, con tanta claridad y brevedad como lo permita este abs­truso tema.

  1. La liberación de ciertas energías que pueden afectar pode­rosamente a la humanidad y que, cuando sean liberadas, es­timularán el espíritu de amor, de hermandad y de buena voluntad en la tierra. Estas energías son tan definidas y reales como las que la ciencia denomina “rayos cósmicos”. Me refiero a las energías verdaderas y no a abstracciones emocionalmente deseadas.
  2. La fusión de todos los hombres de buena voluntad del mun­do que responden a un todo integrado.
  3. La invocación y la respuesta de ciertos grandes Seres, cuyo trabajo podrá ser posible y lo será, si el primero de los obje­tivos se logra cumpliendo el segundo objetivo. Mediten so­bre esta síntesis de los tres objetivos. No tiene importancia cómo se las denomine a estas Fuerzas Vivientes. Pueden ser consideradas como los vicegerentes de Dios, los cuales pueden colaborar y colaboran con el Espíritu de Vida y de Amor en nuestro planeta, Aquel en quien vivimos, nos mo­vemos y tenemos nuestro ser. Ciertos pensadores las con­ceptúan como los Arcángeles del Altísimo, cuyo trabajo ha sido posible por la actividad del Cristo y Su grupo de discípulos, la verdadera y viviente Iglesia; otros los considerarán como los guías de la Jerarquía planetaria, que están detrás de nuestra evolución planetaria y raras veces actúan externamente en la actividad mundial dejando que lo hagan los Maestros de Sabiduría, excepto en momentos de apre­mio como el actual. Cualquiera sea el nombre que se les dé, están preparados para ayudar si la demanda de los aspi­rantes y discípulos surge con suficiente fuerza y poder en el momento de las Lunas llenas de mayo y de junio.
  4. La evocación de una actividad ardua y centralizada desde el aspecto interno de la Jerarquía de Maestros, esas Mentes iluminadas a las cuales se les ha confiado el trabajo de di­rigir al mundo. Se anhela una respuesta, y puede provenir de los tres grupos siguientes:
    1. La expectante y (en este momento) ansiosa Jerarquía -ansiosa porque ni Ella puede saber cómo reaccionará la humanidad y si los hombres serán suficientemente inteligentes como para responder a la oportunidad. Ella está organizada bajo la dirección del Cristo, el Maestro de Maestros y el Instructor de ángeles y hombres, el Cual se ha constituido como intermediario directo entre la tierra y el Buddha, el Cual a su vez, es el intermedia­rio consagrado entre la Jerarquía y las atentas Fuerzas.
    2. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está formado en la actualidad por esos servidores sensibles y consagra­dos de la raza, cuyo objetivo es la paz mundial y su meta establecer la buena voluntad sobre la tierra, como base para la vida futura y la expansión mundial. Este grupo estaba originalmente compuesto por un puñado de discípulos aceptados y de aspirantes consagrados. En los últimos diez meses, sus filas han sido abiertas a todas las personas de buena voluntad que trabajan activamente para la verdadera comprensión, están dispuestos a sacri­ficarse para ayudar a la humanidad, no anteponen ba­rreras de ninguna especie y consideran iguales a los hombres de todas las razas, nacionalidades y religiones.
    3. Las masas de hombres y mujeres que han respondido a las ideas expuestas y reaccionan favorablemente a los objetivos de comprensión internacional, interdependen­cia económica y unidad religiosa.

Cuando estos tres grupos de pensadores y servidores hagan con­tacto entre sí y puedan ser alineados, aunque sea momentánea­mente, mucho podrá realizarse; las puertas de la nueva vida pueden ser abiertas y tener lugar la afluencia de nuevas fuerzas espirituales. Tal es el objetivo y la idea del grupo.

¿Podría formularles algunas preguntas? ¿Qué importancia tiene personalmente para ustedes este plenilunio de Tauro? ¿ Lo consideran de suficiente importancia como para merecer un má­ximo esfuerzo? ¿ Creen que en ese día se podrá realmente liberar energía espiritual de suficiente poder como para cambiar los asun­tos del mundo, siempre que los hijos de los hombres desempeñen su parte? ¿Creen en verdad, y pueden apoyar prácticamente la creencia de que en ese día el Buddha, en colaboración con el Cristo y la Jerarquía de Mentes Iluminadas, además de la ayuda ofre­cida por los Tronos, Principados y Potestades de Luz, que son la analogía superior de los poderes de la oscuridad, están a la expec­tativa para llevar a cabo los planes de Dios si los hombres lo per­miten y le otorgan el derecho? La tarea principal de cada uno, en la actualidad, no consiste en luchar contra los poderes del mal y las fuerzas de la oscuridad, sino en despertar el interés en, y movilizar en el mundo las fuerzas de la luz y los recursos de las personas de buena voluntad correctamente orientadas. No se opongan al mal, pero organicen y movilicen el bien y fortalezcan de esta manera las manos de los que trabajan en bien de la recti­tud y el amor, para que el mal tenga menos oportunidades.

Si tienen fe “del tamaño de un grano de mostaza”, sobre lo que les he dicho, si creen firmemente en el trabajo del espíritu de Dios y en la divinidad del hombre, olvídense de sí mismos y con­sagren todo su esfuerzo, desde el momento en que reciben esta comunicación, a la tarea de colaborar en el esfuerzo organizado para cambiar la corriente de los asuntos mundiales mediante el acrecentamiento del espíritu de amor y de buena voluntad en el mundo, durante el mes de mayo. (Rayos II, pp. 523-527)

El Festival de la Humanidad – La Luna Llena (Géminis) de Cristo

El Festival de junio, Géminis, que es especialmente el del Cristo y que hace resaltar Su relación con la humanidad, abarca en realidad tres días enteros, cada uno con una nota clave distinta:

  1. La nota clave del Amor en su sentido jerárquico –libre de sentimiento, emoción y énfasis personal– amor que se sacrifica y comprende, actúa con fortaleza y decisión y trabaja en bien del todo y no en interés de cualquier grupo o individuo.
  2. La nota clave de la Resurrección, poniendo el énfasis sobre la nueva vivencia, el Cristo viviente, y esa "vida más abundante" que la guerra hizo posible, obligando a retornar a los verdaderos valores.
  3. La nota clave del Contacto, de una relación más estrecha entre Cristo y Su pueblo y entre la Jerarquía y la Huma­nidad.

Las palabras "nota clave" han sido deliberadamente elegidas y significan el sonido que precedió a cada afluencia principal en este Festival de mayo o de Tauro; estas energías serán liberadas en una solemne ceremonia en cada uno de los tres días. En cada ceremonia la nueva invocación será pronunciada únicamente por el Cristo, y luego la Jerarquía en conjunto sólo entonará la estrofa, invocando la luz, el amor y la voluntad al bien (cada estrofa en cada uno de los tres días). Los discípulos o iniciados que se inte­resen u observen los movimientos de Buena Voluntad y Triángulos, los mantendrán en sus mentes al enunciar la primera y la tercera estrofas y se pondrá atención en el nuevo grupo de servidores del mundo, cuando se recite la segunda estrofa.

Por lo tanto, les llamaré la atención sobre el interés que de­muestra la Jerarquía por el esfuerzo embrionario en que ustedes están empeñados y que yo inicié; sin embargo, señalaré que la atención prestada no es excluyente, pero que cuando dos o tres se reúnen en nombre del Maestro de la Jerarquía, la energía afluirá; que cuando se tiene por meta la buena voluntad, demandando cual­quier esfuerzo, la energía de la voluntad al bien hará sentir su presencia, y que el nuevo grupo de servidores del mundo no está formado por los pocos miembros que ustedes conocen, sino que es un grupo mucho más grande. Actualmente consta de muchos mi­llones de miembros. (Mensaje de Wesak 1946 - Exteriorización de la Jerarquía, pp.459-460)

Relación de los Dos Festivales

Primero, en el momento de la Luna llena de Tauro, el Buda pronunciará un gran mántram y se transformará en “Agente absor­bente” de la fuerza de primer rayo. Empleará el poder magnético del segundo rayo para atraer esta fuerza hacia Sí y mantenerla firme, antes de redirigirla. Entonces el Cristo -en nombre de la Jerarquía- Se trasformará en “Agente receptor” de esta potente energía, y los siete grupos de Maestros Que trabajan con los reinos humano, y subhumano se convertirán (en respuesta a Su demanda) en “Agentes rectores”, para la séptuple expresión de esta fuerza.

Segundo, en el momento de la Luna llena de Géminis, la Je­rarquía, bajo la guía del Cristo, liberará sobre la humanidad la voluntad al bien, produciendo siete grandes resultados, de acuerdo a los siete subrayos del primer Rayo de Voluntad o Poder:

  1. Se otorgará poder a los discípulos del mundo y a los Iniciados que hay entre los hombres, de manera que puedan dirigir eficiente y sabiamente el proceso de reconstrucción venidero.
  2. La voluntad de amar, estimulará a los hombres de buena voluntad de todas partes, para que el odio sea gradualmente superado y los hombres traten de vivir juntos cooperativamente. Esto tomará algún tiempo, pero el anhelo interno está allí y es factible de ser estimulado.
  3. La voluntad de actuar conducirá a las personas inteli­gentes de todo el mundo a la inauguración de esas actividades que sentarán la base para un mundo nuevo, mejor y más feliz.
  4. La voluntad de colaborar aumentará también firmemen­te. Los hombres desearán y exigirán rectas relaciones humanas -obteniendo un resultado más general que el producido por la actividad de los primeros tres aspectos de este rayo, como re­sultado natural de esta actividad.
  5. La voluntad de saber y pensar correcta y creadoramente se convertirá en la característica sobresaliente de las masas. El conocimiento es el primer paso hacia la sabiduría.
  6. La voluntad de persistir (un aspecto de la devoción y del idealismo) llegará a ser una característica humana -la sublimación del instinto básico de autoconservación. Esto conducirá a creer persistentemente en los ideales presentados por la Jerarquía y a demostrar la inmortalidad.
  7. La voluntad de organizar acrecentará el proceso de cons­trucción que será llevado a cabo bajo la directa inspiración de la Jerarquía. El medio será la potencia de la voluntad al bien del nuevo grupo de servidores del mundo y la buena voluntad res­ponsiva de la humanidad.

(Mensaje de Wesak1944 - Exteriorización de la Jerarquía, pp. 365-366)

Todos los años, durante el período del plenilunio de junio, llega a su punto máximo de expresión el amor de Dios, esencia espiritual del fuego solar, lográndose por medio de la Jerarquía, ese gran grupo de almas que ha sido siempre el custodio del principio luz, el amor iluminado, y que siempre -en el transcurso de las edades- cuando la influencia espiritual se halla en la cúspide, enfoca su atención sobre la raza de los hombres, por intermedio de uno de los Grandes Hijos de Dios. Durante la Luna llena de junio de 1943 se pudo observar que esta afluencia de amor divino alcanzó la máxima expresión de todos los tiempos, y en un nivel de realización que constituye también para ese particular Hijo de Dios, su máxima expresión. Tal es la Ley. Cuando un Cristo encarnado alcanza su meta de realización en tiempo y espacio lo reconoce en el plenilunio de junio, porque en el signo de Géminis se consuma y celebra la total victoria de la vida sobre la forma y del espíritu sobre la materia.

El amor de Dios, enfocado en el Cristo, trata de expresarse en algún acto de servicio especialmente útil para la humanidad. Dicho servicio ha adoptado diferente forma en el transcurso de las edades, pero se ha expresado siempre por medio de dos episodios: El primero de ellos revela al Cristo en Su capacidad de Dios Salvador, sacrificándose a Sí Mismo por el amor puro hacia Sus semejantes. Los anales de la Jerarquía contienen muchas historias de sacrificio y servicio que datan desde la misma noche de los tiempos. El principio salvador del Amor puro, se expresa en la hora de mayor necesidad humana, a través del trabajo de un Salvador del Mundo, y "para la Salvación de su pueblo, Él aparece". Satisface la necesidad y al mismo tiempo refuerza el eslabón que une a la Jerarquía con la Humanidad. La tarea de Cristo (como expresión en tiempo y espacio del segundo aspecto divino) consiste en establecer relaciones. Cada Representante cíclico de la Deidad acerca más la humanidad a la Jerarquía y sella ese servicio mediante algún acto final que se convertirá en el núcleo histórico por el cual lo recordarán las generaciones futuras.

Una vez logrado, permanece con Su pueblo como Guía de la Jerarquía, hasta sobrevenir Su segunda oportunidad, cuando en función de Representante de la Humanidad y de la Jerarquía, relaciona a ambas con Shamballa, tratando de hacerlo por medio de un gran acto de evocación, para lograr una relación más estrecha entre los tres grandes centros planetarios: Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad. Puede hacerlo porque se lo permite el desarrollo del aspecto Sabiduría de Su naturaleza. El principal agente vinculador del universo es la energía de amor-sabiduría. El amor relaciona a la Jerarquía con la Humanidad y la sabiduría relaciona a la Jerarquía con Shamballa. Sólo cuando la Humanidad y la Jerarquía trabajen unidas en una síntesis práctica, se le permitirá a la energía de Shamballa afluir plenamente por intermedio de los otros dos centros.

Para ayudar en este gradual procedimiento de perfección y oportuno logro del total alineamiento, se debe invocar y aceptar el concurso de Buda. Cristo como Dios-Salvador puede llevar a cabo Su tarea solo y sin ayuda. La tarea de Cristo como Dios Preservador necesita todavía del trabajo conjunto de dos elevados Representantes del segundo aspecto divino, mientras ambos están presentes en la Tierra, tal como sucede hoy respecto a Buda y a Cristo. Éste es el primer ciclo de la historia humana en que ello ha sucedido. Uno u otro han estado presentes en el transcurso de las épocas, pero no los dos simultáneamente. La razón de esto reside en que ha llegado el momento de poder establecer contacto con Shamballa y evocar su energía. A ello se debe la actividad de Buda durante el plenilunio de mayo y la del Cristo durante la siguiente Luna llena de junio. Su actividad unida sirve para establecer un acercamiento más estrecho entre el Señor del Mundo y la Jerarquía, por intermedio de Sus cuatro Represen­tantes: El Buda, el Cristo, el Manu y el Mahachoan -los cinco vórtices de energía que en la actualidad están creando la estrella de cinco puntas de la Humanidad. (Los Rayos y las Iniciaciones, pp. 83-85)

Día Mundial de Invocación

Desde 1952 la Luna Llena de Géminis ha sido observada también como Día Mundial de Invocación. La Gran Invocación, usada por la humanidad desde 1945. se ha convertido en parte integrante del trabajo de los Festivales y de preparación para la reaparición de Cristo.

LA GRAN INVOCACIÓN

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
Que afluya luz a las mentes de los hombres
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios
Que afluya amor a los corazones los hombres
Que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.