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La Gran Invocación (adaptada)

Lo que antecede es una versión ligeramente adaptada de la gran invocación. Hombres y mujeres de buena voluntad emplean hoy esta invocación en su propia lengua. ¿se uniría usted a ellos, mediante el uso diario de esta invocación, con concentrado pensamiento y dedicación?

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
Que afluya luz a las mentes humanas
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios
Que afluya amor a los corazones humanos
Que Aquél que Viene retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
Que el propósito guíe a todas las pequeñas voluntades humanas
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza humana
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

Muchas religiones creen en un Instructor o Salvador Mundial, y lo conocen bajo nombres tales como Cristo, el Señor Maitreya, el Imam Mahdi, el Bodisatva, y el Mesías. Tales términos son empleados en algunas de las versiones cristianas, hindúes, musulmanas, budistas y judías de la Gran Invocación.

Los hombres y mujeres de buena voluntad en todo el mundo están usando esta Invocación en su propio idioma. ¿Se uniría usted a ellos, empleándola diariamente con enfocado pensamiento y dedicación?

Al hacerlo, y estimular a otros a hacerlo, no se patrocina a ningún grupo ni organización en particular. Pertenece a toda la raza humana.

UNA PLEGARIA PARA EL PODER Y LA LUZ

La Gran Invocación es una plegaria de antiguo origen: constituye una fórmula mántrica de tremenda potencia, la cual está ayudando a promover cambios y reajustes dentro de todos los aspectos de nuestra vida planetaria. Es una plegaria mundial, empleada por personas de todos los credos e inclinaciones espirituales, con el objeto de asistir a nuestro planeta durante este difícil período de transición.

Ya desde una consideración superficial, la belleza y fuerza de esta Invocación reside en su sencillez, y también en su manera de expresar ciertas verdades centrales que la mayoría de la gente acepta innata y normalmente: la verdad de la existencia de una Inteligencia básica a Quien vagamente damos el nombre de Dios; la verdad de que, más allá de toda apariencia externa, el poder impulsor del universo es el Amor; la verdad de que grandes Individuos han venido cíclicamente a la Tierra y encarnado ese Amor para estimular nuestra comprensión; la verdad de que tanto el amor como la inteligencia son efectos de lo que se llama la Voluntad de Dios, y finalmente la verdad - evidente por sí misma - de que el plan divino puede alcanzar su concreción o manifestación sólo por intermedio la Humanidad misma.

Por momentos resulta natural la sensación de impotencia ante la enormidad del sufrimiento y del dolor que acechan sobre la faz de nuestro planeta; de hecho percibimos la necesidad, aunque con frecuencia sentimos que nuestros intentos de contribuir de una manera verdaderamente constructiva acaban siendo fútiles. En el pasado, los individuos se volcaban generalmente a la oración para obtener protección y alivio del sufrimiento que embargaba sus vidas personales. Hoy, a medida que penetramos en una nueva era, la humanidad demuestra colectivamente una comprensión más profunda del poder de la plegaria e invocación grupales en beneficio del género humano y del planeta como un todo. El empleo dinámico y enfocado de la Gran Invocación brinda a todos un potente medio para contactar y distribuir energías espirituales, contribuyendo de esta manera a la elevación y transformación del planeta Tierra. Mediante su uso colectivo traemos luz, amor y poder, que inciden sobre todos los aspectos de nuestra vida planetaria, irradiando y elevando la conciencia humana. En otras palabras, contribuimos a la transformación del enfoque intensamente materialista de nuestro mundo en otro más verdaderamente espiritual.

El uso concentrado de la Gran Invocación promueve poderosos cambios en la vida individual: nuestras actitudes, intenciones, carácter y metas eventualmente se tornan más útiles espiritualmente. "Como un hombre piensa en su corazón, así es él" reza el axioma, y éste constituye una ley básica de la naturaleza; el constante direccionamiento de la mente hacia la necesidad de luz y hacia la perspectiva de iluminación no ha de ser, y no será, ineficaz.

La Invocación se encuentra traducida hoy a más de 70 idiomas, y es empleada por innumerables individuos. ¿Se uniría usted a ellos, empleándola diariamente con enfocado pensamiento y dedicación? Al hacerlo, y estimular a otros a hacerlo, no se patrocina a ningún grupo ni organización en particular. Pertenece a toda la raza humana.

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