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Plataforma

Plataforma de Hombres y Mujeres de Buena Voluntad

Todo el trabajo se convierte en espiritual cuando está correctamente motivado, cuando la discriminación es sabiamente empleada, y cuando se añade el poder espiritual al conocimiento logrado en el mundo físico dónde la emoción y también el pensamiento juegan su parte.

Una de las cualidades principales de los hombres y mujeres de buena voluntad en todas partes es su actitud ante los problemas mayores que actualmente enfrenta la humanidad -- un fuerte sentido de responsabilidad para ayudar a resolver esos problemas.

Las personas de buena voluntad se encuentran en cada país en el mundo, y en cada grupo racial. Son miembros de cada religión e iglesia; se encuentran trabajando en cada grupo político y económico sin excepción. De hecho, no hay ninguna área de la vida o el pensamiento humana en la que falte la presencia armonizadora de las personas de buena voluntad.

Los hombres y mujeres de buena voluntad, que están asociados a grupos particulares políticos, religiosos, económicos, culturales u otros en la familia humana, no trabajan en beneficio de estos grupos y a costa de otros. En cualquiera de sus afiliaciones exteriores, las personas de buena voluntad mantienen:

  1. La creencia en la unidad subyacente de la humanidad, que es parte de la unidad del planeta entero y de la vida en él.
  2. La creencia en una hermandad mundial (alejada del reino de sentimiento, del idealismo y de la aspiración mística) como una realidad demostrada.
  3. La creencia de que la mayor necesidad hoy es despertar el interés en y movilizar las fuerzas de la luz y los recursos de los hombres y mujeres de buena voluntad. Si se hace esto, las fuerzas negativas y maléficas perderán su apoyo y poder en los asuntos humanos.
  4. La inofensividad en la palabra hablada, escrita y en la acción. La opinión pública debe ser educada en el principio de no-separatividad, y las mentes de personas deben prepararse para los cambios de pensamiento y técnicas de trabajo de la nueva era. La inofensividad no es una actividad negativa o meliflua y amable, y no quita la necesidad de una acción firme o incluso drástica si la ocasión lo demanda. La inoffensividad es un estado mental en la que el móvil detrás de toda la actividad es la buena voluntad.
  5. Un análisis mental imparcial de todos los problemas humanos para que cualquier solución pueda ser en beneficio de la totalidad.
  6. Una combinación interna de objetivos que reconocen el valor del individuo así como del verdadero trabajo de grupo, lo que significa comprensión grupal, interrelación grupal y buena voluntad grupal.

Por encima de todo, las personas de buena voluntad están por la libertad fundamental del espíritu humano. Los hombres y mujeres de buena voluntad deben permanecer libres para pensar, escoger y actuar según su propia conciencia, porque en esto no hay uniformidad en las personas. Puede haber uniformidad de propósito y de enfoque, pero no debe esperarse una reacción uniforme. La unidad no es uniformidad. La diversidad no excluye la unidad, ni crea el caos. El caos está esencialmente en la mente humana, y con pensamiento claro y buena voluntad pueden establecerse relacions constructivas y justas entre las partes.

La Ciencia de las Relaciones

Puede dibujarse una analogía entre el servicio humano y una corriente eléctrica. La corriente sólo fluye cuando proporciona energía para algo más allá de sí misma. El egoísmo reduce el poder tan ciertamente como un cortocircuito y, si es demasiado grande, igualmente puede detener sin duda el flujo entero de poder. Cuando la técnica de la buena voluntad se entienda más comúnmente, su energía empezará a fluir y su poder se sentirá más ampliamente.

Cada uno de nosotros está envuelto en una red compleja de relaciones, individual, grupal, social, nacional e internacional. Pueden considerarse relaciones "horizontales", las de los individuos con sus semejantes y con su entorno. Este sistema horizontal de relaciones es un medio de contacto, comunicación e influencia. Es un portador de energía a diferentes niveles, físico, emocional y mental. Y puesto que vivimos en un mundo que evoluciona rápidamente, este sistema de relaciones está en un estado continuo de flujo y cambio. La tarea de la persona de buena voluntad es tratar su parte dentro de este sistema, y las fuerzas y energías bajo su control, a las que presta servicio para establecer relaciones humanas correctas. Las relaciones correctas pueden definirse como aquellas que estimulan el máximo crecimiento evolutivo de todas las unidades individuales y grupales dentro del sistema. La energía de buena voluntad es un medio fundamental y el más importante con este fin.

Pero la humanidad también es parte de otro sistema de relaciones -el "vertical", que nos conecta a niveles espirituales de conciencia, a Dios y al Universo. Se entra en contacto con este sistema vertical a través del conocimiento y viviendo lo más elevadamente posible. La oración, la meditación y el pensamiento reflexivo son medios esenciales para crear y mantener la vida "vertical" del espíritu.

Un vivir creativo, que involucre la expresión dinámica del alma, o naturaleza espiritual interna en el mundo de las relaciones humanas, requiere un equilibrio correcto entre el sistema "vertical" y "horizontal" de relación, entre los factores subjetivos y objetivos. La falta de atención a la vida "vertical" del espíritu lleva a relaciones estáticas, cristalizadas y faltas de inspiración y acción en el mundo cotidiano. La excesiva concentración en la vida subjetiva, o "vertical" sin dar ninguna oportunidad a la expresión correcta en el mundo material puede conducir a la sobreestimulación, a tender al espejismo y a la irrealidad, y a esos casos penosos de fanatismo mesiánico que ocurren muy frecuentemente entre los aspirantes bien-intencionados pero desequilibrados.

El equilibrio correcto de la vida "vertical" y "horizontal" sólo puede lograrse cuando el individuo puede equilibrar las fuerzas de su propia naturaleza, en su propia psique. El símbolo de este equilibrio, que también simboliza la meta para los hombres y mujeres de buena voluntad en la nueva era, es la cruz de brazos iguales. Una vez que se ha logrado el equilibrio, el fuego del espíritu puede inspirar y penetrar el mundo cotidiano en un sistema sabiamente ajustado de relaciones humanas.