La Correcta Concentración del Poder
Tres Festivales Espirituales 2020
La energía liberada durante la Semana del Festival del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo* fue de tal magnitud que continuaremos con este enfoque general mientras nos preparamos para los Tres Festivales Espirituales. Nuestro tema central será “La correcta concentración del poder”. Esto se refiere a la instrucción de evocar el Poder, que se encuentra tanto en el mantram del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo (Que el Poder de la Vida Una afluya a través del grupo de todos los verdaderos servidores) como en la Gran Invocación (Que la Luz y el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra).
Este último mandato es probablemente la secuencia de palabras más potente jamás dada para uso público y merece que la miremos más de cerca. La Luz, el Amor y el Poder están relacionados con tres grandes aspectos del Plan Divino: La Luz está relacionada con el campo de la Educación, el Amor con el campo de la Religión y el Poder con el campo del Gobierno. Estos tres aspectos del Plan forman un triángulo de energía circulante en el reino suprahumano, y esto debe reflejarse en el reino humano y a través de la humanidad para que se realice el Plan.
En este sentido, los problemas mundiales surgen cuando se produce un desequilibrio. Un ejemplo de esto puede verse en el campo del Gobierno, donde el exceso de poder se ha concentrado en el ámbito de la economía y las finanzas. El economista Dani Rodrik describe el resultado de esto como un impulso hacia la hiperglobalización, una forma económica de integración mundial. Por consiguiente, en el corazón de los asuntos mundiales ha aparecido un triángulo de fuerza inoperante a la que él denomina un “trilema”. Los tres vértices de este triángulo son la Globalización Económica, la Soberanía Nacional y la Democracia. Siempre que dos de estos tres vértices
trabajen juntos y se expandan, lo harán a expensas del tercero que necesariamente se contraerá. “Nuestros problemas tienen sus raíces en nuestra renuencia a enfrentar estas elecciones ineludibles”, nos dice Rodrik, en presentaciones como La economía del populismo y en su libro La paradoja de la globalización.
Una mayor unidad mundial requiere que la economía sea relegada a su correcta posición en el Plan Divino, en el ámbito del Gobierno en cooperación con los otros dos aspectos de la Política y el Derecho. Esto implicaría una transferencia de poder de las organizaciones que actualmente determinan las normas para la globalización. Por ejemplo, podríamos contemplar, como lo ha hecho el Profesor Rodrik, lo diferente que sería el mundo si en lugar de las normas para la globalización que están siendo dictadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, fueran determinadas por órganos intergubernamentales de las Naciones Unidas como la UNCTAD, la OIT y la UNESCO. Un cambio de poder en estas líneas sería claramente un paso hacia el alineamiento de la expresión del Gobierno de la humanidad con su prototipo en el reino espiritual.
El problema de la hiper-globalización ha surgido por la errónea orientación de la naturaleza de deseos de la humanidad. Y este segundo gran aspecto del Plan Divino, el campo de la Religión, es el que puede ayudar a reorientar el deseo hacia los reinos espirituales y a expresar el Amor contactado en todo el mundo. Aunque las doctrinas teológicas han demostrado ser anacrónicas e ineficaces para elevar la visión de la humanidad por encima de las brillantes distracciones de esta era moderna, nuevos aspectos del campo de la Religión encontrarán resonancia en los corazones y las mentes del siglo XXI si son presentados de manera creíble. Estos aspectos son: Un Nuevo Espíritu Religioso Global, El Proceso de la Iniciación y la Ciencia de la Invocación/Evocación.
La raíz de la palabra ‘deseo’ se remonta a la expresión latina de sidere “desde las estrellas”, y a medida que nos acercamos a los Tres Festivales Espirituales de Aries, Tauro y Géminis, podríamos reflexionar sobre cómo el correcto deseo implica llegar hasta las estrellas, evocar su poder y traerlo a la Tierra para crear una base de Amor sobre la cual el reino humano pueda ser reestructurado de acuerdo con el propósito divino. Esto se logra a través de la ciencia de la Invocación y Evocación, que es particularmente efectiva en cada período de luna llena cuando la Tierra, el Sol y uno de los signos del zodíaco están alineados. La celebración de estos festivales de luna llena está destinada a formar la base de un futuro enfoque universal hacia la Religión.
A medida que la naturaleza de deseos de la humanidad se alinee adecuadamente, el tercer aspecto del Plan Divino – el campo de la Educación – se dedicará conscientemente al objetivo de la Iluminación y a la producción y expresión de la Luz en la Tierra. Tal como están las cosas, la concentración del poder en la economía y en las finanzas mundiales, también está teniendo un efecto dominante en el campo de la Educación. Con esto no se pretende demeritar el buen trabajo que se está realizando: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos actualmente está haciendo mucho en todo el mundo “ayudando a las personas y a las naciones a identificar y desarrollar los conocimientos y habilidades que promueven mejores empleos y mejores vidas, generan prosperidad y promueven la inclusión social”. Sin embargo, tan loables como puedan ser estos objetivos en este punto de la historia mundial, se debe dar respuesta a una pregunta fundamental: “¿Para qué sirve la Educación?”
En el prólogo del libro, Educación en la Nueva Era, el filósofo, Oliver L. Reiser escribió sobre la urgente necesidad de una teoría de la educación “adecuada al nuevo mundo que está surgiendo”. Una filosofía de esta índole, dijo, debe “llenar tres requisitos fundamentales:
1. Una teoría psicológica de la persona humana que va a ser ‘educada’.
2. Una teoría social del tipo de sociedad que se está tratando de crear o conservar, como base adecuada para los ideales culturales promulgados.
3. Una cosmología o perspectiva mundial, teoría del lugar que el hombre ocupa en el universo, donde es a la vez actor y espectador”.
Con base en lo anterior podemos ver algunos de los cambios que se requieren para alinear la conciencia humana con el Plan Divino. Durante los Tres Festivales Espirituales, y en particular en el Día Mundial de Invocación, cuando hacemos un énfasis supremo en el empleo de la Gran Invocación, vale la pena reflexionar sobre cómo la Luz, el Amor y el Poder están actuando en el mundo en sus respectivos campos de Educación, Religión y Gobierno. Lucis Trust está intensificando su enfoque en este trabajo y en este sentido invitamos a los compañeros interesados para que exploren el curso de estudio el Servicio al Plan. Que todos continuemos profundizando en nuestra comprensión de lo que significa: Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.
En iluminado compañerismo,
Grupo de la Sede, Lucis Trust
*. 21–28 de Diciembre de 2019 “Evocar el Poder de la Vida Una”