En Busca de una Nueva Cultura: Perspectivas sobre el Florecimiento Humano
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Apreciado/a Compañero/a:
‘Cultura’ es una palabra que tiene sus raíces metafóricas en el reino vegetal. Viene del latín cultura: “labranza de la tierra, el acto de preparar la tierra para los cultivos, ‘una agricultura de cultivo”1. El antiguo orador romano Cicerón utilizó por primera vez este término como una metáfora de la agricultura para describir un cultivo del alma o “cultura animi”. Las obras de Cicerón se encuentran entre las más influyentes en la cultura global: la idea central es el cultivo de un ‘alma filosófica’, como el ideal más alto posible para el desarrollo humano.
Este significado original de la palabra ‘cultura’ seguramente merece atención en el contexto de nuestra era impulsada por el mercado en la que la cultura predominante es la del entretenimiento. Lo preocupante es que la mayor parte de la cultura popular, las películas de televisión, la publicidad y, lo más importante, las noticias y la política, son infiltrados por los intereses de poderosos conglomerados de medios. Los signos de esta tendencia fueron abordados con considerable presciencia en la década de 1940 por los teóricos críticos Theodor Adorno y Max Horkheimer, quienes describieron el mercadeo y la producción comercial estandarizada de la cultura en las sociedades capitalistas como la ‘industria cultural’.
En su libro, Dialéctica de la Ilustración, Adorno y Horkheimer criticaron la industria cultural como un medio de control psicosocial que dicta el gusto y la opinión, atrofiando el poder de la imaginación del consumidor de medios de comunicación, y convirtiendo insidiosamente el pensamiento y al sujeto discerniente en un consumidor irreflexivo y pasivo. Destacaron los problemas asociados con cualquier sistema que “integre a sus consumidores desde arriba”, ya sea el totalitarismo o el capitalismo monopolista, argumentando que “al intentar hacer realidad los valores ilustrativos de la razón y el orden, el poder holístico del individuo se ve socavado”2. Su análisis no sugiere que todos los productos de este sistema sean inherentemente inferiores, sino que “ellos han reemplazado a otras formas de entretenimiento sin cumplir adecuadamente los importantes roles desempeñados por las fuentes de una cultura ya desaparecidas”.3
Estemos o no de acuerdo con este análisis, a través de una lente esotérica veremos las fuerzas de la estandarización en acción en muchas áreas, al igual que en la cultura. Y todo esto es parte de la reacción de la humanidad a uno de los grandes siete Rayos de Vida, el Séptimo Rayo de Ceremonia y Orden, que constantemente está ganando fuerza y prominencia. La principal función cósmica de esta energía, que “le impone ciertos ritmos a la humanidad”, es “efectuar el trabajo mágico de fusionar espíritu y materia, a fin de producir la forma manifestada a través de la cual la vida revelará la gloria de Dios”. Sin embargo, se requerirá tiempo para que la humanidad aprenda a cooperar en forma sabia y hábil en este gran propósito.
En los escritos de Alice Bailey, leemos:
... los actuales grandes experimentos de la estandarización y la regimentación nacional son... una expresión de estos ritmos, pues se manifiestan a través de las masas de cualquier nación... Sin embargo, la nueva era está en camino, y nada podrá impedir el designio de las estrellas y lo que prevé la Jerarquía de Mentes guiadoras. Los nuevos ejecutivos que sucederán a los actuales dictadores y potencias se harán cargo del control en 1955, y serán en su mayoría aspirantes y discípulos de séptimo rayo, y su capacidad para lograr la integración y la fusión en líneas correctas producirá rápidamente la necesaria comprensión internacional...
... aunque el cumplimiento de la profecía es inevitable, sin embargo, el factor tiempo quizás no sea el estipulado, y esto será así porque el angustiado mecanismo humano de aquellos a quienes se les ha confiado el trabajo, no reaccionará correctamente o a su debido tiempo. Estos aspirantes y discípulos de séptimo rayo podrán cometer errores y desempeñar su trabajo de tal manera que se retrasen los acontecimientos.4
A pesar del progreso inicial después de 1955, una forma de globalización económica comenzó en la década de 1980, la cual no cumple con la demanda espiritual de “reconstruir el santuario de la vida humana” y “redistribuir los recursos del mundo en conformidad con el propósito divino”. El posible retraso antes citado sí ha ocurrido, y se desvió el desarrollo de la visión del “alma filosófica” de Cicerón. Sin embargo, para nuestro aliento, los escritos de Alice Bailey continúan diciendo que la diferencia de tiempo para su cumplimiento solo será “entre cien y trescientos años”, y mientras tanto:
Gran parte del éxito en los próximos importantes años depende del trabajo realizado por quienes están afiliados (aunque sea superficialmente) al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Si se educa al público en los nuevos ideales, el impulso de esa creciente marejada facilitará enormemente el trabajo de estos ejecutivos de séptimo rayo y en algunos casos constituirá para ellos la línea de menor resistencia…5
En la actualidad, el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está aumentando en tamaño e influencia, con una multitud de ideas creativas para enfrentar los desafíos de hoy, y hay muchas señales de que actualmente se está llevando a cabo un realineamiento con el Plan Divino a través de muchas iniciativas que están explorando cómo puede echar raíces un nuevo tipo cultura en todo el mundo. En ninguna parte esto es más importante que en la filosofía de la educación, ya que la forma como educamos influye en el pensamiento, la percepción, el deseo y la acción en todas las áreas de actividad humana. De verdadera importancia en este campo es la iniciativa mundial de la UNESCO, Los Futuros de la Educación: Aprender a Convertirse. Este nuevo objetivo para la educación ha sido descrito como “ciudadanía global para el florecimiento humano” 6, y el espíritu de este ideal impregna el informe histórico que ya fue publicado: Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación. El informe sirvió como documento clave de referencia para la reciente cumbre de las Naciones Unidas: Transformar la Educación.
Este concepto de florecimiento humano está ahora involucrando las mentes de muchos pensadores iluminados, y se combina perfectamente con el empleo que hace Cicerón del término ‘cultura’, ya que el florecimiento también tiene sus raíces metafóricas en el reino vegetal, del latín florere, “brotar, florecer”. El Global Flourishing Study (Estudio del florecimiento global – en inglés) es un ejemplo inspirador de tal pensamiento: una iniciativa de 43 millones de dólares que se lleva a cabo en 22 países y examina lo que significa ‘florecer’ y los factores que lo originan, incluido el papel que desempeña la religión. Otra iniciativa, The Humanities and Human Flourishing Project (Proyecto de Florecimiento de las Humanidades y de lo Humano – en inglés), es una colaboración interdisciplinaria con investigadores líderes de todo el mundo, que investiga la conexión entre las artes, las humanidades y el bienestar. El director del proyecto, James Pawelski, explica que las preguntas sobre ‘el Buen Vivir’ y cómo florecemos se hacían tradicionalmente en el contexto de la filosofía, la literatura, el teatro y el arte; pero hoy en día:
“el enfoque estratégico de estas cuestiones lo hacen más las ciencias sociales... a las ciencias sociales les gusta medir las cosas... las artes y las humanidades tienden a interesarse por el significado... así que, al integrarlas, esperamos poder descubrir cómo medir más las cosas y cómo encontrar más significado en ellas”.7
El concepto de florecimiento se atribuye al Dr. Martin Seligman, quien utilizó su discurso inaugural como presidente entrante de la Asociación Americana de Psicología en 1998 para cambiar el enfoque de la enfermedad y la patología mental por un estudio de lo que es bueno y positivo en la vida. El tema de su presidencia marcó el comienzo de un nuevo campo en psicología conocido como Psicología Positiva, un enfoque que se basa en el trabajo de pioneros en Psicología Humanista como Abraham Maslow. Sin embargo, incluso en la antigua Grecia, Aristóteles promovió el concepto de eudaimonia: “la condición del florecimiento humano o del buen vivir”. El término a menudo se malinterpreta como felicidad, pero tiene poco que ver con un estado mental y emocional agradable. Con mayor precisión se define como la “"actividad del alma de acuerdo con la virtud ‘perfecta’ o ‘completa’” o “actividad de acuerdo con la razón, la función más elevada del hombre” .8
Un elemento central del concepto del florecimiento humano es la necesidad de que la humanidad avance hacia tipos de creatividad más significativos para garantizar que se realice la vasta diversidad de cualidades y potencias que el Plan Divino busca expresar por medio de la conciencia humana. Esto nos trae de vuelta a la diferencia cualitativa entre la cultura, tal como fue concebida originalmente por Cicerón, y el entretenimiento. La diferencia está determinada por la ubicación del punto de tensión que genere en la psique humana. El objetivo para la humanidad es la elevación colectiva de la conciencia, desde la naturaleza emocional hasta la intuición, a través de un punto de tensión en el plano mental. El papel de la cultura espiritual –local y global– es preparar la conciencia para esta transformación a través de un compromiso más proactivo con las artes, las humanidades y las ciencias sociales. En la actualidad, la humanidad necesita una nueva cultura dinámica, que sea realmente cultivada, una cultura que, en palabras del violista y empresario cultural, Jan Karlin, transforme la Era del Entretenimiento en la Era de la Creatividad.9
En el compañerismo del Trabajo Uno,
Lucis Trust
1. Online Etymology Dictionary
2. Paddy Scanell, Media and Communication (Medios y comunicación), p. 47
3. John Durham Peters, The Subtlety of Horkheimer and Adorno (La sutileza de Horkheimer y Adorno), p. 70
4. Alice Bailey, Psicología Esotérica, Vol I, pp. 365–7 ed. inglesa
5. Ídem, p. 368
6. Dr Anantha Duraiappah, Dr Nandini Chatterjee Singh, Education: Global citizenship for human flourishing, Open Access Government, (Educación: Ciudadanía global para el florecimiento humano), Acceso abierto del Gobierno, (publicación digital)
7. James Pawelski, The Art and Science of Human Flourishing (El arte y la ciencia del florecimiento humano), YouTube video
8. The concept was predicated by Socrates and recorded in Plato’s works
9. Internet Encyclopaedia of Philosophy (Enciclopedia de Filosofía en Internet)
10. Jan Karlin, What’s Next? Creativity in the Age of Entertainment (¿Qué viene? La creatividad en la Era del Entretenimiento).
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