Regalos de “la tierra de nadie”.
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Las siguientes palabras fueron transmitidas en el seminario web de Triángulos el 25 de septiembre de 2017.
Bajo la influencia zodiacal de Libra, la plena potencia de la cualidad equilibradora fluye en este momento de equinoccio, cuando el día y la noche se unen en perfecta armonía. Por lo tanto, esta época debería estimularnos para cultivar esta cualidad en el alineamiento con el alma grupal ya que el alma siempre está en armonía con los ritmos de la naturaleza. Cultivar el equilibrio nos ayuda a cimentar la fuerza y, en consecuencia, a profundizar en nuestro alineamiento espiritual como preparación para el próximo ciclo, el ciclo de prueba. Cuando nos aferramos a los extremos perdemos nuestro equilibrio y podemos caer fácilmente. Esta es una de las lecciones que Libra nos ayuda a aprender.
Pero hoy en día cuando miramos al alrededor es difícil hallar el suficiente equilibrio. Más bien, vemos un mundo definido por las divisiones entre izquierda y derecha, blanco y negro, hombres y mujeres, ricos y pobres, norte y sur. Quienes cultivan el equilibrio, como los trabajadores de Triángulos, ayudan a crear una atmósfera en la que las divisiones pueden desaparecer y pueden surgir diferentes puntos de vista sin ser vistos como amenazas, sabiendo que la complejidad de los tiempos exige elasticidad en el acercamiento a la verdad. El período actual de polarización tiene en su raíz la naturaleza cambiante de este momento en relación con el rayo y con las influencias astrológicas a medida que salimos de la dispensación del sexto rayo (influenciado por Piscis) hacia una era regida por el séptimo rayo (influenciado por Acuario). Estas transiciones crean naturalmente una división entre quienes se aferran al pasado y quienes están forjando el futuro. Pero curiosamente se dice que en este momento deberíamos estar experimentando una creciente sensación de equilibrio en el mundo debido al predominio de Libra en el horóscopo planetario, ya que Libra siempre rige el período de transición de 500 años entre las eras. A medida que esta influencia aumente, debería fomentar el crecimiento de las cualidades de Libra en el mundo –cualidades de buenas relaciones, equilibrio, cooperación y amor– actuando como un puente entre el enfoque individual de Leo y la perspectiva universal y grupal de Acuario. Y también se dice que estas cualidades de Libra son la nota clave de la Gran Vida que anima a nuestro planeta, la cual exhala buenas relaciones como aquello que Ella busca expresar en el planeta Tierra. Como trabajadores de Triángulos, las buenas relaciones también se convierten en nuestra nota clave, al relacionamos con nuestros compañeros integrantes de Triángulos y con la red planetaria como un todo –la cual incluye a la Jerarquía y a Shamballa– participando en una de nuestras más importantes tareas como lo es la de contribuir al fortalecimiento del principal Triángulo planetario entre la Humanidad, la Jerarquía y Shamballa.
Se dice que Libra es el "amo de la tierra de nadie". Esta es una frase bastante extraña. Se considera que la tierra de nadie es un área sin dueño, deshabitada o indeseable; un terreno en disputa entre las trincheras o líneas del frente de batalla de dos ejércitos enemigos. Es el terreno intermedio el cual nos beneficia de diferentes maneras dependiendo de la situación. Pero si lo pensamos de otra manera, es el lugar donde puede ocurrir la magia, donde puede haber sorpresas porque además de su espacio aparentemente neutral, de propiedad de nadie, las reglas cambian y la creatividad puede florecer. En cierto modo, podríamos compararlo con la brecha en el puente interno que debe ser superada por el buscador de la verdad y, una vez que esto se logra, es posible un nuevo reino de visión.
Algo respecto a la energía que rige este período de la tierra de nadie nos induce a hacer una pausa en nuestras actividades normales, a estar despiertos ante la posibilidad de algo nuevo y a aprender además las lecciones que trae este período de equilibrio. Este período está simbolizado por el momento de la puesta del sol, el cual rige el período de transición entre el día y la noche, y también simboliza el ciclo del año a medida que pasamos del ciclo de mayor luz, dominado por el sol, y nos movemos hacia la oscuridad cuando todo el cosmos se abre. En este ciclo se nos pide que nos sintamos cómodos en los espacios intermedios, lo que no siempre es natural para nosotros. Necesitamos tiempo para avanzar hacia otra mentalidad, para cambiar el ritmo.
Este es el momento –junto con el amanecer– en el que el Logos libera la belleza e irradia música al mundo en concierto con los pájaros. Quizá lo más importante, al reflexionar sobre el significado de este ritual diario realizado por el Logos, es que hagamos una pausa para comprender en alguna medida la majestuosidad de este momento. A nosotros, que estamos empeñados en hacer, se nos recuerda que el hecho de ser libera belleza y nos permite recibir inspiración, junto con el Instructor Mundial, para aprovechar este momento, presenciar la belleza de los colores en el cielo al atardecer, detenernos a reflexionar y bendecir al mundo. Si queremos, podemos emplear el Gayatri.
Sabemos que, como trabajadores en Triángulos, tenemos un rol por desempeñar sirviendo como puente –al alinearnos con la luz y la buena voluntad y ya sea mediante un profundo sentimiento o con la fuerza de la voluntad– para liberar y fomentar el trabajo del Plan. Como puente grupal somos parte de la naturaleza de Libra y aprendemos a captar y construir en lo interno y a través de la tierra de nadie. Apoyamos al Grupo de Servidores del Mundo en todas partes, en la difícil tarea elegida por sus almas y vertimos la luz de la red planetaria a través del alma de este grupo a medida que trabaja en Piscis.
Hay una historia bastante famosa y edificante de la experiencia de la tierra de nadie que ocurrió durante el período de Navidad en 1914, la primera Navidad de la Primera Guerra Mundial. El Papa Benedicto pidió una tregua para este día y aunque esta idea no fue aprobada oficialmente por los gobiernos aliados ni por los alemanes, sí fue acogida por los hombres que peleaban en las trincheras. Se dice que en aquellos momentos los alemanes gritaban saludos de "Feliz Navidad" en inglés. Luego avanzaron hacia la tierra de nadie con pequeños obsequios y cigarrillos para las tropas británicas. Se pensó que era un truco, pero los británicos pronto pudieron ver que los alemanes no estaban armados. Luego comenzaron a cantar villancicos y a emitir sonidos musicales. En ese momento los británicos también entraron en este territorio intermedio y jugaron un partido de fútbol.
Esta fue la única vez durante la guerra en que se produjo un cese al fuego de esta naturaleza. Pero después de la guerra, en ese momento posterior de alegría, los versos del poeta británico Siegfried Sassoon, titulados "Todos cantaron", cautivaron el corazón de los británicos.
De repente todos comenzaron a cantar,
y sentí un deleite indescriptible
como las aves prisioneras tras encontrar la libertad,
volando felizmente por el firmamento
sobre huertos y espacios verdes
dentro de su campo de visión y más allá de él.
De repente se escuchó la voz de todos,
y la belleza irrumpió como la puesta del sol.
Mi corazón se conmovió hasta las lágrimas,
y el horror se desvaneció...
era como si todos fuéramos aves
y la canción no tuviera palabras,
en un canto que nunca terminará.
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