Tendiendo el Puente entre los Mundos - Septiembre de 2019
El trabajo de Triángulos lleva el espíritu y la materia a una relación más cercana mediante el poder del pensamiento iluminado. Está el mundo material y el mundo de la forma, el mundo de objetos y apariencias con el cual la mayoría de las personas están familiarizadas. Por el contrario, desde la perspectiva de la filosofía de Oriente, hay “hechos, circunstancias, acontecimientos y fenómenos físicos de todo tipo, que son simplemente símbolos de lo que ocurre en los mundos internos…” 1.
Tender puentes hacia un nivel más elevado de consciencia es hoy una necesidad urgente porque la mente concreta y su naturaleza racional son incapaces de encontrar un camino a través de los numerosos y complejos problemas que todos enfrentamos. La mente debe ser liberada para que se eleve a nuevas alturas a fin de ver el mundo desde un punto de observación más elevado. Esta libertad se desarrolla a través de la meditación y el uso de la imaginación creativa, trayendo la percepción de una consciencia más elevada, permitiendo acceso a los mundos espirituales y a la “nube de lluvia de cosas conocibles”.2 Por tanto, el reto para la humanidad pensante es aumentar el intelecto con la intuición, que es un poder más elevado que la mente.3 Un resultado clave de este proceso de tender puentes es que hace descender del plano de la intuición cualidades tales como la compasión y la inclusividad.
La humanidad constituye un puente entre los reinos espirituales y los reinos animal, vegetal y mineral. De acuerdo con las enseñanzas de la Sabiduría Eterna, el destino de la humanidad es ser portadora planetaria de la luz, tendiendo el puente hacia una conciencia más elevada, la cual se puede hacer descender a la tierra y aplicarla a la vida diaria. Esta es una tarea tanto individual como grupal, donde el constructor del puente individual contribuye al puente colectivo que la humanidad está construyendo. Los trabajadores de Triángulos contribuyen a este trabajo de tender el puente cada día, puesto que ellos añaden su cuota de luz a la red planetaria ayudando a elevar y transformar la vida y la consciencia humana.
El significado espiritual de este trabajo de tender el puente, en el proceso evolutivo, se resume con bella simplicidad en las enseñanzas esotéricas:
Fundar una estación de luz, por intermedio del cuarto reino de la naturaleza, que servirá no sólo a nuestro planeta, y a nuestro sistema solar en particular, sino también a los siete sistemas, de los cuales el nuestro es uno. 4
Este objetivo futuro puede estar más allá de nuestra comprensión actual, pero en la medida en que el puente hacia mundos más elevados es imaginado, el destino asombroso que espera a la humanidad como constructor del puente planetario se convertirá en una realidad.
1. La Educación en la Nueva Era, pág. 62 ed. ingl.
2. El Discipulado en la Nueva era T. II, pág. 160 ed. ingl.
3. Espejismo: Un Problema Mundial, pág. 81 ed. ingl.
4. Psicología Esotérica II, pág. 217 ed. ingl.