La Luz Interna (Bol. Triángulos 234)


La oscuridad siempre ha tenido el poder de infundir miedo en los corazones humanos, por lo que la pérdida repentina de luz, causada por los eclipses del sol o la luna, fue en su día una experiencia aterradora. Sin embargo, hoy en día, la ocurrencia de un eclipse es recibida con gran interés y asombro público. Los astrónomos esperan con ansias estos eventos como oportunidades para profundizar en sus investigaciones científicas, sabiendo que podrían traer descubrimientos valiosos. Tal fue el caso del eclipse solar de 1919, que confirmó la teoría de la relatividad general de Einstein y amplió enormemente la comprensión de la gravitación y el comportamiento de la luz.

A un nivel más filosófico, los eclipses de naturaleza psicológica también nos permiten entender la luz de diferentes tipos y/o frecuencias. La luz de la personalidad tiende a dominar nuestra vida cotidiana y puede que, solo cuando los puntos oscuros de crisis eclipsen esta luz, se busque y registre la luz interna más sutil del alma. El camino de la sabiduría nos lleva a examinar nuestras experiencias y reacciones, y las enseñanzas esotéricas indican que las verdades más importantes y valiosas son aquellas susurradas por la queda y tranquila voz del alma. Así que nos esforzamos por hacer una pausa en la vida frenética de 24/7 para dedicar tiempo a la meditación. En la vida del espíritu, esta práctica nos ayuda a desarrollar una continuidad de conciencia que nos permite observar los acontecimientos externos sin sentirnos abrumados por ellos.

Los pequeños eclipses psicológicos pueden ser comunes y frecuentes, pero ofrecen la oportunidad de cuestionar nuestras perspectivas y permiten tener percepciones que provocan ajustes internos o externos que pueden cambiar nuestra orientación. Además, en el mundo en general, los acontecimientos ofrecen desafíos y oportunidades que pueden alterar nuestra visión de forma similar. Con el colapso de las normas sociales, las migraciones masivas y las catástrofes naturales que ahora estamos presenciando, las creencias arraigadas desde hace mucho tiempo ya no parecen suficientes para explicar el mundo que nos rodea. Todo esto siembra un clima de miedo. Pero si permanecemos en la luz del alma, incluso con todo el ruido y la confusión, podemos adentrarnos en el mundo de las causas y encontrar una mayor comprensión de estas manifestaciones externas. Entonces también podemos percibir que la oscuridad que las acompaña proporciona un telón de fondo para los puntos de luz espiritual que están surgiendo. Las enseñanzas espirituales nos dan la seguridad de que, a través de la angustia, la conciencia humana despierta rápidamente de un largo sueño y que la gran y fundamental realidad del estado mental humano comienza a centrarse en las cosas que importan y a expresarse de forma viva.

Individualmente, puede que seamos impotentes para provocar cambios importantes en el mundo en general, pero en la red de Triángulos, como grupo sintético, se encuentra un potencial inmenso. Su servicio relaciona las realidades espirituales con la experiencia humana a través de su meditación enfocada, enviando buena voluntad iluminada a todos los que aman a la humanidad en todo el mundo. Juntos tenemos la oportunidad de sacar al mundo de su penumbra hacia la luz de una nueva era. Aprovechamos esta oportunidad de nuestros tiempos difíciles para fortalecer el trabajo de Triángulos y del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, amplificando los puntos de luz e irradiando la conciencia humana.