Unidad Internacional (Bol. Triángulos 232)
Uno podría preguntarse: ¿qué tiene que ver la unidad internacional con el trabajo de Triángulos? La respuesta breve es: mucho. La respuesta extensa, que muestra una conexión más profunda, es un poco más oscura. Sin embargo, ello no implica falta de relevancia o de potencia. El plan divino puede parecer oscuro solo desde la visión habitual del mundo, pero la relevancia y la fuerza de sus ideas fundamentales son precisamente lo que está guiando lenta pero inevitablemente a la conciencia humana en dirección a sus objetivos divinos. El servicio de Triángulos tiene el potencial de ejercer una potencia semejante sobre la idea de unidad mundial.
La unidad mundial es un ideal cuya necesidad se ha hecho evidente a raíz de las guerras, pasadas y presentes. Un mundo marcado por el nacionalismo divisivo, la separatividad y la codicia no proporciona un vehículo adecuado para la expresión de las energías de Luz, Amor y Voluntad-al-Bien. Estas energías, inherentes al plan divino, deben poder fluir y circular libremente para expresar la intención de un mundo compasivo, basado en la cooperación y el compartir. El trabajo de Triángulos tiene un papel único que desempeñar en este proceso, asegurando un flujo continuo de buena voluntad a través de las fronteras.
Los trabajadores de Triángulos podrían reflexionar sobre los vínculos más profundos de este servicio subjetivo. Esta labor no está exenta de su contraparte superior. Los textos esotéricos afirman que el trabajo es “cercano al corazón” de la Jerarquía espiritual, y es de las emanaciones que fluyen a través de ella que extraemos fortaleza e inspiración. Los miembros de la Jerarquía también trabajan mediante un patrón triangular, distribuyendo las energías de Luz y Amor en el mundo. Más allá de ese ámbito, las enseñanzas relatan que patrones triangulares controlan el flujo de energías entre constelaciones, el sistema solar y los planetas. El triángulo es un símbolo fundamental de estabilidad, fuerza y equilibrio en todo el universo, una geometría arquetípica del servicio. El trabajo diario de Triángulos contribuye a elevar la conciencia humana para que vibre en sintonía con este patrón universal. Ayuda a la humanidad a acercarse a los métodos de trabajo de los planos superiores. Es el medio primario de distribuir la energía universal del amor tal como se expresa a través de la buena voluntad, y la buena voluntad es la piedra de toque que transformará al mundo.
A la luz de los acontecimientos recientes, la meta de la unidad internacional aún puede parecer tan improbable como lo fue en épocas remotas, o quizá, incluso más improbable ahora que nunca. Pero el objetivo de este proceso de transformación es la unidad, no la uniformidad, y esa es una diferencia crucial. Si consideramos las formas más comunes de unidad —el matrimonio, las asociaciones, las familias— donde la diversidad y la unidad florecen juntas, veremos que ofrecen innumerables ejemplos de comprensión amorosa y buena voluntad superando dificultades aparentemente insalvables. Más que nunca, estamos todos conectados entre nosotros y con otras culturas a través de los teléfonos en nuestros bolsillos, la radio, la televisión, los correos electrónicos, internet, redes sociales, viajes y migraciones. A través de estas conexiones e interacciones sin fin, descubrimos no solo una diversidad extraordinaria en la humanidad, sino también necesidades, esperanzas y sueños comunes de paz y bienestar. En esto, nuestra unidad es más que evidente: dentro de la riqueza de la diversidad humana, encontramos unidad.
La conciencia grupal del alma, a través de su creciente influencia, construye nuestras relaciones en todo el mundo. La red de Triángulos emite diariamente energías de luz y buena voluntad: una emanación unificadora derramada sobre un mundo necesitado.
Webinar de Triángulos: transmisión el segundo lunes de cada mes