El Uso Creativo de la Energía Mental - Septiembre de 2018


Un momento de reflexión sobre este título revelará que hay dos formas en las que se puede usar el pensamiento, una creativa y otra no creativa. Aunque puede que no nos hayamos dado cuenta de ello, realmente todos estamos familiarizados con el uso no creativo del pensamiento.  Lo encontramos en la usual respuesta pasiva a las corrientes de ideas predominantes que se pueden experimentar en cada campo de la actividad humana.  Solos, o aceptados simplemente como sabiduría convencional, estos pensamientos siguen su curso natural, condicionando a las personas y a la sociedad, hasta que finalmente se cristalizan en objetos que han cumplido su utilidad y por tanto deben ser abandonados a fin de favorecer modos de energía mental más nuevos y flexibles. Este es el sendero lento y nada creativo de la vida rutinaria.

Pero cuando aprendemos a trabajar con formas mentales, que en realidad son joyas invaluables de geometría, y a vitalizarlas, encontramos que se pueden desarrollar y ser de valor constante. Aquí es donde el uso disciplinado de la mente grupal, motivado por el amor y la visión de la totalidad, se vuelve de crucial importancia. Estamos comenzando a ser creativos.  Cuando se propone alguna forma de cambio, en lugar de hacer la pregunta, ¿por qué?, comenzamos a preguntarnos ¡por qué no!  Entonces quedamos expuestos a nuevas perspectivas de lo posible que habían quedado ocultas por nuestra ciega aceptación de lo puramente convencional.  Se ha descubierto que las ideas, así como las personas, evolucionarán si se les da la energía y la vivificación correctas.

Pero ¿cómo podemos ser realmente creativos? En esencia radica en una habilidad dual.  En primer lugar, necesitamos percibir los grandes arquetipos abstractos del Plan para la humanidad y para nuestra Tierra, lo que Pantajali llamó “la nube de cosas conocibles.” Estos dones para el futuro se ciernen sobre la mente de la humanidad invitando a nuestra interacción creativa.  Colectivamente podemos elevarnos y contactar un aspecto de ellos durante un breve momento y ver la visión y el significado de las cosas tal como podrían ser y algún día serán. Luego debemos bajarlos a niveles mentales más concretos donde aplicamos el principio abstracto que hemos absorbido para llevarlos a estados específicos de los asuntos humanos.

A menudo la creatividad se asocia con las artes, donde la originalidad y la belleza se combinan en una pintura inspiradora, por decir, o en una pieza musical o en una obra de teatro. Pero el uso creativo del pensamiento se puede encontrar en todos los campos de la empresa humana. Podemos pensar en los grandes descubrimientos de la ciencia y en su aplicación para hacer la vida humana más imaginativa y menos dolorosa. En política o en economía podemos ver las ideas que se discuten hasta poder vislumbrar un camino progresivo y realista hacia adelante.  En el mundo de la religión, el uso creativo del pensamiento está trayendo los credos del mundo a un punto de mutuo respeto y comprensión. En realidad, la creatividad está en el centro de lo mejor que ha producido la humanidad.