Apreciados Colaboradores,
A partir de hoy, el Ciclo de Conferencias se enfoca en varios acontecimientos: la Cumbre de la Juventud sobre el Clima en Nueva York el 21 de septiembre, seguida por una semana de cinco reuniones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York: “Acción para la Gente y el Planeta” (23 al 27 de septiembre) “Acción Climática” (23) “ Cobertura sanitaria universal” (23) “Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)” (24-25), “Financiación para el Desarrollo” (26) y “Pequeños Estados Insulares en Desarrollo” (27). Todas estas reuniones están unificadas por un enfoque en común sobre cómo llevar a cabo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en distintos campos.
La semana de cinco reuniones contará con la participación de numerosos líderes mundiales. Sin embargo, es interesante constatar cuánto liderazgo referente al cambio climático tiene su origen en la juventud, por la razón evidente de que será la juventud la que tendrá que vivir con las consecuencias de las decisiones tomadas por los líderes actuales, consecuencias que cada vez se ven peores. Por citar un boletín reciente de Buena Voluntad “ La transición a una nueva era depende de los líderes con principios, transparentes e inquebrantables en su adhesión a elevados principios y capaces de nutrir el esencial espíritu de buena voluntad (el eje de su misión) como centro de sus políticas, programas e iniciativas que inspiran y llevan adelante”. Una de las cualidades del autentico liderazgo es la capacidad dinámica de inspirar a sus seguidores a hacer los sacrificios necesarios por el bien de la totalidad. El ejemplo de Greta Thunberg está inspirando a mucha gente joven alrededor del mundo para tomar una postura en favor de todos los reinos de la naturaleza. Pero, ¿cuánta gente, mayor y joven, está de verdad dispuesta a hacer los sacrificios de confort material necesarios para que la humanidad avance en un auténtico camino de regeneración?
La idea de sacrificio tiende a pasar de moda por la mentalidad prevalente que busca mayor confort material. Sin embargo, la palabra sacrificio originalmente significó hacer una ofrenda de valor como homenaje a un ser superior o deidad. Ahora bien, ¿nuestra solidaridad con todos los seres vivos, cuyo bienestar depende de nuestras acciones es una causa que merece nuestros sacrificios? Una lectura profunda puede hablarnos de nuestra voluntad para alinearnos en un propósito planetario como parte del proceso continuo de evolución espiritual del cosmos. Independientemente de los términos que escojamos usar, es cada vez más claro que para alcanzar la Justicia Climática y los otros ODS, debemos sacrificar nuestra actual forma de vida. Nuestro trabajo de meditación puede energizar está sagrada voluntad de sacrificio.
Nuestro trabajo de contribución a este proceso para las seis cumbres empieza hoy y termina el 27 de septiembre.
El Grupo de la Sede
Ciclo de Conferencias