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Alocución del Festival de Cristo

El texto que sigue es una alocución dada por un miembro del personal de la Sede Central de Lucis Trust en una de nuestras reuniones públicas. El propósito de estas breves charlas es preparar la mente del grupo para el trabajo real que debe realizarse –la meditación grupal. Esta charla puede ser usada por los individuos y los grupos que deseen colaborar con este servicio.

El Amor oculto y la fuerza violeta

Esta noche celebramos el Festival del Cristo en Géminis y la culminación del intervalo superior del año espiritual. Desde 1952, el día de la luna llena de Géminis se celebra también como Día Mundial de Invocación, cuando se hace énfasis en el empleo de la Gran Invocación para potenciar el clamor subconsciente de la humanidad por el retorno de un Salvador Mundial. Esta luna llena también es conocida como el Festival de la Humanidad porque celebra el naciente principio crístico que destella en cada corazón humano; y, siempre cae en el signo de Géminis cuya “fuerza produce los cambios necesarios para la evolución de la conciencia crística en cualquier particular punto en tiempo y espacio”.

Es importante considerar esto último porque el mundo de hoy es radicalmente diferente al de hace dos mil años, y entender los cambios que se necesitan para que la conciencia crística progrese en esta era de la comunicación y el internet, es un reto. El icono omnipresente de Jesús Cristo que el cristianismo ha fortalecido constantemente a través de los tiempos, dificulta aún más imaginar la reaparición física del Cristo, cuando se le mira frente al telón de fondo de esta era de tecnología; y, a medida que el tiempo transcurre, la idea parece más distorsionada y desconectada de las necesidades actuales. Poder desprenderse de las representaciones religiosas del Cristo y reconsiderar Su reaparición desde una nueva perspectiva, exige un gran esfuerzo de voluntad. ¿Cómo podría encajar dicha figura en el actual escenario mundial, de una manera que no induzca a la histeria y a la adulación salvaje? ¿Cómo podría esa figura hacer avanzar a la conciencia humana hacia el Reino de la razón pura y el amor inteligente sin sobre-estimular la naturaleza emocional de las masas que podrían ser fácilmente incitadas por la prensa mundial a un frenesí?

Antes de reflexionar sobre algunas de estas cuestiones sobre la reaparición del Cristo, hagamos un momento de silencio y utilicemos la Gran Invocación para sembrar nuestro pensamiento:

Desde el punto de luz en la mente de Dios.
Que afluya luz a las mentes de los hombres.
Que la Luz que descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios.
Que afluya amor a los corazones de los hombres.
Que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres.
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres.
Que se realice el Plan de Amor y de Luz,
y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el poder restablezcan el Plan en la Tierra.

OM

Es evidente la necesidad de presentar al público inteligente de hoy una nueva expresión del amor y, tal vez, en esta época en que las fuerzas dinámicas y electromagnéticas están revolucionando la manera en que los seres humanos interactúan entre sí, la expresión del principio crístico podrá asumir una orientación adecuada; una expresión que atraiga a las personas mentalmente enfocadas de todas partes, y a una juventud absorta en los medios electrónicos y en la energía de una octava elevada de la cultura popular. Se requiere una dinámica que pueda orientar el cuerpo etérico altamente cargado de la humanidad a una comprensión completamente nueva del amor en los niveles mentales, sin las distorsiones del plano astral.

La influencia de Géminis encaja bien en este escenario porque relaciona al Cristo con el cuerpo etérico, impulsando la relación evolutiva entre los dos en tiempo y espacio. En el plano búdico, al que se refiere a veces como el plano del color violeta, la Jerarquía espiritual atenúa el Amor-Sabiduría que fluye a través de Géminis. Desde ahí se precipitan las energías atenuadas hacia los niveles etéricos del plano físico que también se caracterizan por una luz violeta debido a su estrecha asociación con el reino Búdico. Puesto que la energía de Géminis está tan estrechamente vinculada con el principio crístico y está descendiendo a través de los planos violeta, se prevé que los ángeles o devas violeta estarán particularmente activos cuando el Mismo Cristo reaparezca. Sus actividades incluirán:

 

“Enseñar a los hombres a ver etéricamente, elevando la vibración humana mediante su propia acción.

Instruir sobre los efectos de la luz violeta para la curación de las enfermedades.

Demostrar que existe el estado super-consciente y que otros seres, además de los humanos, habitan la tierra, y que pueden conocer y ponerse en contacto con los ángeles y los hombres que están fuera de encarnación.

Enseñar a los hombres a alimentar correctamente el cuerpo y a extraer el alimento de los éteres circundantes.

Enseñar a los hombres a concentrarse en el cuerpo etérico, y la salud del cuerpo físico denso será prácticamente automática.

Enseñar a los seres humanos a expandir su conciencia, a fin de que abarquen lo supra-físico y la trama (el velo del templo) que separa el plano físico del plano invisible será eventualmente destruido. Se nos dice que esta fecha es inminente”.

Con toda esta actividad planeada para los devas violeta, no debe sorprendernos que incluso ahora luz violeta está desempeñando un papel significativo en la empresa humana. El lugar del color violeta en el espectro es de vital importancia en relación con los ciclos mayores, y marca el final de un ciclo y el comienzo de otro. Por esta razón, la luz ultravioleta ha sido instrumental en la inauguración de este nuevo ciclo de la era de la información, cambiando el uso que la humanidad hace de la fuerza, de los niveles materiales del plano físico hacia el etérico; y si tomamos esto como un símbolo o un presagio de los tiempos, podríamos concluir que los preparativos para la reaparición ya han comenzado.

Debido a que tiene la capacidad de provocar reacciones químicas y excitar la fluorescencia en los materiales, la luz ultravioleta tiene un gran número de aplicaciones útiles en las comunicaciones electrónicas, así como en muchas áreas de la ciencia y la medicina. Un ejemplo interesante es la parte integral que juega en el procesamiento de la información. El microcircuito para un chip de ordenador es producido por una técnica llamada fotolitografía. Después de que el patrón del circuito se ha escrito, se hace una máscara de él – el equivalente de un negativo fotográfico–. Luego se hace pasar un rayo de luz ultravioleta a través de la máscara o plantilla para registrar el patrón. Mediante esta técnica, el potencial para procesar la información queda estampado en la materia y la electricidad que pasa por el patrón del circuito en el chip de silicio, se ve obligado a realizar movimientos rituales. Aunque a menudo asociamos la ciencia y la tecnología con el Quinto Rayo de Mente Concreta, no debemos olvidar el gran Séptimo Rayo de Ritual Ceremonial y Organización, porque las máquinas de todo tipo realizan una danza ordenada y repetitiva – los rudimentos de la ceremonia y el ritual–. Y esto se aplica particularmente a la corriente eléctrica que corre por la estructura de toda la gama de dispositivos electrónicos de hoy. Es el movimiento ritual de la electricidad lo que indica la entrada de la humanidad en la Nueva Era.

Aparte del amplio uso de la luz ultravioleta en la micro-mecanización y la producción de dispositivos micro-electrónicos, esta luz también es absorbida por la materia biológica y los compuestos orgánicos. En lugar de quemar o cortar material, el rayo láser ultravioleta agrega la cantidad justa de energía para interrumpir los enlaces moleculares de la superficie del tejido y lo desintegra en el aire a través de la ablación en lugar de quemarlo. Estos láseres pueden quitar capas excepcionalmente finas de material de la superficie con muy poco calor o cambio del resto de material, lo que los hace muy apropiados para operaciones delicadas como la cirugía ocular. Otra novedad con respecto a los ojos y a la visión, son los lentes fotosensibles que hacen oscurecer o aclarar las gafas según la cantidad de luz ultravioleta que reciben del sol. Ambos son símbolos interesantes de los futuros desarrollos, porque el ojo humano está evolucionando rápidamente para llegar a ser naturalmente sensible a las frecuencias ultravioletas, y esto llevará a que la visión etérica sea común en un futuro relativamente cercano.

La reaparición del Cristo sin duda estimulará este desarrollo ya que es “la energía del Amor en su forma dinámica o eléctrica”, “el aspecto Voluntad del Amor que el Cristo habrá de emplear esta vez que venga”; y esto ocurrirá en los niveles etéricos, provocando cambios en el cuerpo etérico o vital de la humanidad. En lugar de emoción o sentimentalismo, podemos esperar una expresión dinámica y ritual del amor con una orientación intencionada. Sin duda, esto será facilitado por el rayo violeta trabajando en la transmisión y recepción de fuerza eléctrica entre el plano búdico y los niveles etéricos del plano físico. Por lo tanto, podemos esperar una rápida transmutación de la vida cultural en los niveles etéricos en conjunción con la reaparición del Cristo.

El arte y la cultura comenzarán nuevamente a espiritualizarse, particularmente después de 2025 cuando el Cuarto Rayo de Armonía, que naturalmente rige el plano búdico, comience un renovado ciclo de actividad y se mezcle con el Séptimo Rayo de Magia Ceremonial en el plano físico. Curiosamente, vemos evidencia del poder ritualístico y organizativo del Séptimo Rayo en la forma de toques de tambores, melodías y formas de danza acompañantes de la música popular que semejan un mantra repetitivo y que, a menudo, incorporan movimientos grupales sincronizados semejantes al staccato.

A medida que el cuerpo astral se reoriente hacia el plano búdico y el amor, podemos anticipar nuevas expresiones de música, arte y cultura que estén más en armonía con el movimiento de las esferas celestiales. La electricidad ya está desempeñando un gran papel en la música popular a través de la amplificación y la invención de la guitarra eléctrica, los sintetizadores y similares; y en tanto que se produzca una mayor polarización de la conciencia, ésta será utilizada para nuevos emprendimientos artísticos, como la construcción de estructuras arquitectónicas en los planos etéricos que irradien color dinámico y eléctrico, emita sonidos y armonías sutiles e expresen las cualidades de la naturaleza crística o búdica.

El color es, en esencia, la manifestación búdica de la electricidad, y la proyección del amor y de la razón pura a través de una mente enfocada produce coloridos fenómenos eléctricos en los planos etéricos. A medida que aumente la visión etérica, un creciente porcentaje de la humanidad podrá ver estas estructuras mentales etéricas; su producción será el trabajo de iniciados que tienen el tercer ojo abierto e inteligentemente dirigen ideas desde el plano búdico al etérico por medio de un acto de voluntad. El tercer ojo se abre cuando la energía del alma utiliza el cerebro humano; estableciendo un campo de fuerza entre la glándula pineal y la pituitaria, entre los cuales se forma un ojo etérico. Es el ojo de la visión que puede mirar dentro del plano búdico, el plano de la intuición y las ideas. Cambiando su foco de lo interno hacia lo externo, el tercer ojo entonces se convierte en un conductor de energías, construyendo formas mentales y llevándolas a cumplir sus tareas en los reinos etéricos donde irradian ardiente sonido y color como actos de servicio redentor. Cuando el ojo se abra en los discípulos avanzados y ellos aprenda a trabajar de esta manera, muchos de los misterios aludidos en varios textos esotéricos a través de los tiempos quedarán revelados.

Todos estos desarrollos no están tan lejos como puede parecer, porque son un corolario natural de la intensificación de la luz que ha estado recibiendo en la Tierra desde el momento en que la humanidad descubrió los usos de la electricidad. El Tibetano comenta que “La electrificación del planeta, mediante el difundido uso de la electricidad, es una de las cosas que está inaugurando la nueva era y ayudará a que se produzca la revelación de la presencia del alma. Dentro de poco tiempo dicha intensificación llegará a ser tan grande que ayudará materialmente a rasgar el velo que separa el plano astral del plano físico; la trama etérica que divide a ambos, pronto se disipará y permitirá que afluya en forma más rápida el tercer aspecto de la luz. La luz del plano astral (la radiación estelar) y la luz del planeta se mezclarán totalmente y el efecto sobre la humanidad y los otros tres reinos de la naturaleza nunca podrá ser lo suficientemente acentuado. Por una parte afectará profundamente al ojo humano, y hará que la actual esporádica visión etérica sea un acervo universal. Pondrá dentro del radio de nuestro alcance la gama de los colores infrarrojo y ultravioleta y veremos lo que está oculto actualmente. Todo esto tenderá a destruir la plataforma de los materialistas y a preparar el camino; primero, para admitir el alma como una hipótesis sólida y, segundo, para demostrar su existencia. Sólo necesitamos más luz, en sentido esotérico, a fin de ver el alma, luz que estará en breve disponible para comprender el sentido de las palabras: “Y en Tu luz veremos la luz”.

A medida que prosiguen el rasgamiento de los velos planetarios y los niveles etéricos comienzan a revelarse, es interesante observar ahora numerosas manifestaciones de color eléctrico en forma de fenómenos atmosféricos. Para centrarse en uno solo, está lo que se conoce genéricamente como ‘eventos luminosos transitorios’ que ocurren en la parte alta de la atmósfera, por encima de las tormentas. Comprenden lo que se denomina hadas, duendes y chorros azules – enormes descargas de llamas eléctricas rojas y azules que aparecen de forma intermitente en diversas formas desde los 40 hasta 100 kilómetros de altura en la atmósfera. Aún más misteriosas son las altas descargas atmosféricas asociadas con relámpagos y truenos conocidas como gnomos, duendecillos, elfos, iniciadores azules y superbolts vueltos hacia arriba. Es interesante que a muchos de estos fenómenos se les haya atribuido nombres que asociamos con las vidas elementales en los antiguos mitos y cuentos populares, porque sin duda son vidas, pero controladas y guiadas por devas que se hallan en el arco ascendente de la evolución. Los científicos naturalmente presumen que siempre han ocurrido estos fenómenos, pero que no los habían notado. Sin embargo, es más probable que los velos planetarios ahora sean tan delgados que el trabajo eléctrico realizado por el reino dévico los esté rasgando con ráfagas de coloridos fenómenos eléctricos.

Podemos ver en todo esto que vivimos tiempos increíbles; los éteres están vibrando activamente. Internet es el símbolo de la integración del proceso que se está llevando a cabo en todo el planeta a través de la luz producida por la interrelación de la fuerza física y etérica. Es un símbolo directo del éxito de la primera estrofa de la gran invocación: “Que la luz descienda a la Tierra”. Y el papel vital que desempeña la luz en nuestra vida cotidiana lo destaca las Naciones Unidas que ha designado a 2015 como “El Año Internacional de la Luz y las Tecnologías basadas en la Luz". En la literatura promocional de la ONU se lee “La luz ha revolucionado la medicina, abrió la comunicación internacional a través de Internet y sigue siendo fundamental para vincular los aspectos culturales, económicos y políticos de la sociedad global. Durante siglos, la luz ha trascendido todas las fronteras, geográficas, de género, edad, cultura y raza y es un tremendo tema para motivar la educación. Los mundos de la ciencia, la ingeniería y las artes se reunirán en un año de celebración de la óptica y la fotónica. Se centrarán en la ciencia y las aplicaciones de la luz y buscarán crear conciencia global de cómo la óptica y la fotónica pueden tener un impacto positivo en campos tan diversos como la agricultura, la energía, la educación y la salud”.

Buena Voluntad Mundial trabaja por el Año de las Naciones Unidas de la Luz y las Tecnologías basadas en la Luz, en sus tres seminarios de Nueva York, Ginebra y Londres este otoño, como un paso más para preparar la simiente del sendero para la reaparición del Cristo: La Luz del Mundo. El Año de la Luz de las Naciones Unidas marca un período en la evolución humana en el que los cielos se han abierto y la luz está descendiendo alrededor nuestro, tan hermosamente simbolizada por el ojo que todo lo ve de los telescopios espaciales que capturan la luz que surge de las profundidades lejanas del cosmos. Ha llegado el momento para que esto sea acompañado por la visión interna: la visión etérica y la apertura del tercer ojo. A medida que la energía de Amor-Sabiduría domine el cuerpo etérico, la fuerza vital que sube a los centros que están por encima del diafragma, se abrirá naturalmente el cosmos interno de la intuición y las ideas arquetípicas. La posterior construcción de faros de luz esculpidos en los planos etéricos será una expresión del amor esotérico mediante el uso de la fuerza del color violeta; se convertirá en un esfuerzo sintetizado hacia un gran acontecimiento planetario oculto en el siguiente ‘punto de revelación’ que nos da El Tibetano para una meditación profunda:

" Cuando la luz de los siete rayos se mezcla con la del séptimo rayo, entonces puede conocerse la luz sempiterna”.

Sobre esto escribe El Tibetano: "Tal manifestación tiene lugar inevitablemente en los momentos de crisis planetaria, cuando el séptimo rayo está activo y el Sol se encuentra en Acuario. Esta combinación de relaciones se va estableciendo ahora y el Objetivo de esta combinación es traer iluminación y establecer orden en la Tierra. La divulgación de la Nueva Invocación (la Gran Invocación) fue el primer indicio de la posibilidad de la efectividad de estas proposiciones divinas; su poder fue tan grande que hubo que esperar las correctas condiciones antes de su posible enunciación. Ese fue el primer paso en la proyectada precipitación de la “luz suprema”; el segundo será la reaparición del Excelso Señor, que actuará como lente por el cual podrá enfocarse la luz y adaptarla a la necesidad humana. Se están creando rápidamente las condiciones que posibilitarán este gran acontecimiento de distribución de luz… Entonces, se estarán dando los primeros pasos para crear “los nuevos cielos y la nueva tierra”.

Con este pensamiento inspirador en mente, vamos ahora a la meditación.


Festival de Cristo en Géminis
Londres – junio de 2014,
Laurence Newey