En 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra.[i] Esta fecha se había celebrado a través de todo el mundo como el Día de la Tierra durante casi cuarenta años, y la Declaración de la ONU confirmó que la conciencia global sobre la necesidad de una nueva relación entre la humanidad y la Tierra se estaba convirtiendo en un tema central en los asuntos internacionales.