Boletín 2015 #1 - Hacia una Era de Luz. Parte 2

Como ya destacamos en nuestro último número, 2015 está siendo celebrado por Naciones Unidas y por una red de más de 100 organizaciones científicas en 85 países como Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz. Buena Voluntad Mundial está prestando su apoyo, enfocando las diversas formas en que la humanidad se encamina Hacia una Era de Luz. Con este fin se celebraron seminarios sobre el tema en Londres, Nueva York y Ginebra el 25 de octubre de 2014. Buena Voluntad Mundial solicitó a un colaborador y espectador en Londres, que también vio el evento de Nueva York en vídeo y leyó la transcripción del de Ginebra, que compartiese una impresión general de la experiencia y de lo que se había logrado.

Estos eventos fueron inspiradores además de iluminadores. Se compartieron ideas sobre el papel que desempeña la luz y la iluminación en diversos campos, incluyendo el desarrollo de nuestra comprensión de la luz a lo largo de los tiempos, y la visión de hacia dónde nos estamos dirigiendo. En Londres, los temas tratados incluyeron la relación entre la naturaleza y las tecnologías de la luz; el papel de la luz en salud y medicina; y el papel que debe desempeñar la luz de la intuición en el Liderazgo espiritual. Los temas explorados en Nueva York incluyeron: el creciente enfoque sobre el desarrollo de la mente iluminada mediante la meditación, la visualización, la sanación y la psicología; la luz en las cosmologías espirituales; y qué podemos esperar ver en el campo de la luz en el futuro. Y en Ginebra se realizaron presentaciones sobre proyectos de luz solar y energías renovables, el uso de tecnologías basadas en la luz en prevención y salud integral, y redes globales de apoyo mutuo actuando como campos iluminados que promueven los valores superiores.

Los participantes viajaron desde muy diversos países para participar en las animadas discusiones y meditaciones y para mantener un espacio para un pensamiento iluminado. En muchos casos las preguntas que surgieron fueron tan iluminadoras como las respuestas. Fue interesante que, mientras que un participante en Londres formulaba la pregunta obvia pero importante ‘¿Qué es la luz?’, al otro lado del océano, otro preguntaba ‘¿Podéis hablarnos más de la oscuridad?’

En este boletín de noticias ofrecemos una muestra de los debates e ideas compartidos, con la esperanza de que esto abra la puerta a más pensamientos, reflexiones y percepciones. Como ya saben los lectores habituales, las ideas sobre la luz necesitan volverse prácticas y procesables para lograr un cambio positivo. En este difícil período de transición, además de reconocer las oportunidades es necesario transformar los puntos de crisis en puntos iluminados de inflexión. Al hacerlo, podemos alimentar las etapas experimentales y de desarrollo de la luz convirtiéndolas en un pensamiento y acción iluminados. Para obtener más información sobre el año, visite la página web de la ONU www.light2015.org (en inglés), www.luz2015.es/.

Londres

Los comentarios introductorios destacaron la observación de Aristóteles de que “la tecnología imita la naturaleza”. En el mundo actual esto es cada vez más evidente. El motor eléctrico, por ejemplo, utiliza el mismo mecanismo que la mayoría de las bacterias utilizan para nadar: un medio de crear rotación en los dos sentidos; un gancho que actúa como articulación universal para ayudar a la rotación; un largo filamento que actúa como hélice; y el carburante obtenido del flujo de iones a través de la membrana celular externa. A medida que aprendemos, trabajamos con, y apreciamos más la naturaleza, se abre el camino para avances tecnológicos más iluminados.

Los investigadores han descubierto también cómo las complejas microestructuras que se encuentran en los ojos de las polillas han evolucionado para acumular el máximo de luz sin reflectarla. Gracias a este reconocimiento y al aprendizaje derivado, se ha desarrollado un film plástico para los ordenadores y los teléfonos móviles que reduce la reflexión, mejora la legibilidad y reduce el consumo de energía necesario para iluminar las pantallas.

Las criaturas de las profundidades marinas también arrojan luz sobre el futuro de la captura de imágenes clínicas. Los organismos bioluminiscentes pueden ayudar a los médicos a diseñar formas más efectivas de escanear los órganos humanos y a obtener mejores diagnósticos. La esponja de cristal (Euplectella aspergillum), por ejemplo, es una criatura de las profundidades marinas cuyas espículas basales son similares en apariencia y propiedades a la fibra óptica en la que se basa la era de la comunicación e información.

A pesar de los obstáculos, el mundo se integra lentamente mediante los sistemas de telecomunicación y las redes informáticas basadas en la fibra óptica – filamentos ópticos creados con cristal transparente extruido (sílice) o plástico, ligeramente más gruesos que un cabello humano, que transmiten información por medio de la luz. Los cables ópticos también pueden transmitir una corriente eléctrica a aparatos eléctricos de baja potencia. Quién habría pensado, hace tan sólo cincuenta años, que a estas alturas viviríamos en un mundo en el que la comunicación es tan rápida y fácil y que dispondríamos de Internet, donde pulsando un par de teclas podemos acceder al inmenso arsenal del conocimiento humano –la mente mundial. Por tanto, ¿qué pueden traer los próximos cincuenta o cien años, y más allá? ¿A dónde nos conducirán después las tecnologías basadas en la luz?

Existen miles de innovaciones técnicas que ilustran el genio creativo de imitar a la naturaleza. Un área que seguramente se muestre como fuente inagotable de inspiración futura es la del cerebro humano y la consciencia misma. Actualmente estamos presenciando investigaciones y desarrollos en este campo. El profesor Stuart Hameroff, de la Universidad de Arizona y el Center for Consciousness Studies, plantea que el cerebro y la consciencia trabajan por medio de una jerarquía fractal de patrones hexagonales, muy similar a la de la flor de la vida en la geometría sagrada. La flor de la vida, conocida en las antiguas religiones y filosofías, está compuesta por círculos solapados dispuestos uniformemente, formando un patrón que parece una flor. Del centro de cada flor emanan seis pétalos que representan las seis fuerzas constructoras de la naturaleza –cada una extendiéndose hasta el perímetro del círculo que las rodea – sintetizando “toda fuerza”. La Flor de la Vida representa las fuerzas generadoras fundamentales en el tiempo y el espacio, manifestándose como correctas relaciones entre todas las cosas.

Pueden verse ejemplos de esta séxtuple fuerza constructora hexagonal en los copos de nieve, el cuarzo, y ahora en el cuarto estado del agua en las superficies hidrofílicas, donde capas de hexágonos forman un cristal semi-conductor. Esto significa que todo filamento de ADN en el cuerpo está rodeado por capas hexagonales de agua. Profundizando en la investigación de la relevancia de las estructuras hexagonales huecas e intercambiables, podemos profundizar en nuestro entendimiento de las conexiones entre los planos internos y externos. Esta perspectiva, acompañada por el descubrimiento realizado por los investigadores de la Universidad de Leipzig sobre la capacidad del carbono para ser magnetizado, abre la puerta a futuros estudios que podrían conducirnos a combinar, algún día, el mundo ‘magnético’ con el mundo ‘carbono’.

Incluso simbólicamente, el descubrimiento de que la materia del plano físico pueda construirse en patrones hexágonales para transmitir efectivamente electricidad, magnetismo y luz, es altamente significativo. Puede que lo más significativo de todo sea que un hexágono esta compuesto esencialmente de triángulos. Como muchos ya saben, en la actividad de servicio de Triángulos tres personas se unen diariamente en el pensamiento. Cuando se forma este triángulo, su señal se transmite por toda la red global de triángulos. La humanidad está empezando a trabajar con los patrones sutiles de la vida de forma inteligente. La electrificación ordenada y planificada del plano físico creará una acción refleja en los éteres, permitiendo que ambos resuenen juntos, funcionando en armonía, proporcionando las fuerzas regenerativas de la naturaleza y la consciencia de forma que se abrirán las dimensiones internas de la vida. En el cuerpo etérico del ser humano tenemos una repetición del mismo proceso. Desde la perspectiva de los planos superiores de la existencia, los centros de fuerza de un ser humano se asemejan a un triángulo con un punto en el centro. Esencialmente, el ser humano tiene tres aspectos de consciencia que se relacionan con la triple naturaleza de espíritu, alma y personalidad, y estos reflejan las energías de la divina trinidad: voluntad, amor e inteligencia. Son estas energías las que están destinadas a transformar los éteres planetarios en una red de triángulos.

De manera que, como símbolo, es interesante que la ciencia esté revelando patrones de retículas hexagonales en el mundo natural –patrones que están relacionados con la red de triángulos que está creándose en el cuerpo etérico del planeta. A medida que la electrificación del planeta procede de forma geométrica, se desarrollará una resonancia entre estos patrones. El plano físico y los niveles etéricos resonarán juntos de tal modo que se abrirán las dimensiones internas de la vida. Y debido a que están trabajando desde el otro lado de las cosas, desde el lado de la consciencia, todos cuantos están meditando, buscando el alma, y tratando de distribuir su luz y amor al mundo a través del trabajo de Triángulos, están acelerando este proceso de crear una red de triángulos –una red de luz, amor y poder. [Es posible formar Triángulos online en: www.triangles.org]

La luz en la salud y la medicina

A fin de imitar las adaptaciones evolutivas benéficas de la naturaleza, necesitamos ser capaces de reconocerlas y trabajar armónicamente con ellas. La Dra. Shideh Pouria, médico y Vicepresidente de la British Society for Ecological Medicine, desarrolló esta idea en su presentación sobre el papel de la luz en la salud y la medicina, y el viaje desde los ámbitos de la luz y el entorno natural al paisaje interior de las células y moléculas en el cuerpo. Somos luz, rodeada por luz, y la luz informa nuestra salud. O, como el físico David Bohm expresó sucintamente: “Toda materia es luz congelada”. Esto es especialmente significativo dado que los científicos están trabajando ahora en la conversión de luz en materia, y no sólo en la de materia en luz.

Existe una interrelación sumamente afinada entre la luz solar y la luz inherente en nuestras células y moléculas. La luz llega a nuestras células directa e indirectamente por medio de los reinos inferiores, nos impacta biológicamente. La enfermedad puede desarrollarse debido a un defecto o exceso de luz y, significativamente, la actividad humana puede impactar sobre la luz de su entorno y por lo tanto sobre nuestra salud. Físicamente, la luz es el hilo conector y el factor integrador de la naturaleza. Hablando en términos biológicos, los humanos son la personificación de la luz. La luz solar es el principal proveedor de luz, calor y energía en la Tierra, sustentando la vida. Aunque sólo el 1% del espectro electromagnético que alcanza la Tierra es visible al ojo humano, el resto del espectro nos impacta, afectando a nuestra salud y bienestar, y puede utilizarse con fines terapéuticos. También es importante observar que tenemos acceso a la luz a través de los ciclos de luz y oscuridad, mediante las variaciones diurnas, estacionales y celestiales.

La mayoría de nosotros posee una comprensión rudimentaria de los procesos esenciales de fotosíntesis (la conversión de luz solar, agua y dióxido de carbono en carbohidratos y oxígeno) empleados por las plantas en la finamente ajustada cadena alimentaria; pero puede que sepamos menos del papel, igualmente esencial, que desempeña el plancton de los océanos en la fotosíntesis, y de la función desempeñada por bacterias y hongos en el reciclaje.

Es un milagro de la naturaleza que la energía pueda almacenarse y transmitirse no sólo dentro de las estructuras celulares, sino que esas células estén envueltas por una membrana consciente e inteligente, capaz de interactuar. La fotocélula humana es como un transmisor de doble vía que es estimulado y regulado por la luz, pero que también la emite y absorbe. Como Bruce Lipton describe en The Biology of Belief (La biología de la fe) estamos diseñados para transportar información en forma de luz o de señales químicas. La luz también puede emitirse desde la célula, atravesando todas las redes de células del cuerpo, como en los cables de fibra óptica. Se ha comprobado que las emisiones de luz realizadas por células de plantas vivas están en la región ultravioleta del espectro y, como demostraron Fritz Popp et al (1982), emiten un destello de luz al morir. Esto reabrió una interesante discusión sobre el potencial de los seres humanos para generar luz en su muerte –difícil de demostrar científicamente pero, aún así, interesante como consideración.

A menudo se dice que los ojos son las ventanas del alma por su conexión con la glándula pineal –el ‘contador de luz’ del cuerpo. A través del hipotálamo, la glándula pineal recibe información proveniente de los ojos activada por la luz. Es una estructura pequeña, con forma de guisante, en el centro del cerebro, cuyo tamaño varía en función de la localización geográfica y la proximidad al ecuador, y cuya actividad está modulada por los cambios en la luz y el campo electromagnético de la Tierra. Es especialmente importante para nuestros sistemas endocrino y nervioso y regula muchas de nuestras funciones, así como los niveles de melatonina, que son esenciales para la salud y el bienestar. La forma de vida moderna, con su exposición a toxinas, patrones variables y un exceso de luz nocturna puede impactar negativamente en su función, y por lo tanto es importante que mantengamos un equilibrio entre luz y oscuridad. Estar sobreexpuesto a la luz (por ejemplo, por la noche) puede ser tan desequilibrante y problemático como estar subexpuesto. El aumento de carga tóxica en el medioambiente ha ejercido un impacto directo e indirecto sobre las especies animales y vegetales, y ha creado alteraciones en diversos ecosistemas. También tenemos un problema enorme con la salud de la atmósfera en el siglo XXI, con el calentamiento global y el cambio climático.

Debido a los avances tecnológicos, la luz se está empleando crecientemente en diagnósticos (endoscopias, microscopia, oftalmoscopia), y terapéuticamente (esto es, con lámparas TAE para trastornos afectivo estacional, láser, lámparas de rayos UVA) para revelar y curar determinados estados de salud. El trabajo de vanguardia en terapias de luz (como laserpuntura, escáner virtual, sanación energética), y una creciente consciencia de los efectos psicofisiológicos del color, están abriendo más nuestro entendimiento de los cuerpos energéticos. Como resultado, se está abriendo el camino para la integración gradual de la sanación energética con las prácticas médicas actuales. Cuando estas dos se combinan con la ciencia de la meditación se obtiene una herramienta sumamente poderosa para restaurar el cuerpo transmitiéndole la luz de la consciencia y la luz energética.

La luz de la inteligencia y el verdadero liderazgo

La Dra. Josie Gregory, consultora y facilitadora en Spirited Leadership y cambio transformacional, orientó el debate sobre la luz centrándolo en la intuición, la inteligencia espiritual y la consciencia en acción por medio del pensamiento basado en el nuevo liderazgo. El liderazgo empieza con el liderazgo de uno mismo, aceptando la responsabilidad por nuestra propia evolución como ser humano –progresando a través de la auto-consciencia y auto-actualizándonos a las consciencias del No-yo y Objetiva. Se resumieron varios modelos de aprendizaje vertical y horizontal. En Occidente, se da precedencia al intelecto/inteligencia y se nos dice que somos humanos porque adquirimos conocimiento. El centro intelectual se hace cargo de la máquina.

Numerosas tradiciones espirituales y de sabiduría coinciden en que somos, por así decirlo, dos entidades: somos una esencia, y desarrollamos nuestra personalidad mediante nuestras experiencias y aprendizaje en esta vida. La forma en que estos dos centros de gravedad trabajan juntos (o no) es el foco del desarrollo espiritual y del nuevo liderazgo. Muchas personas están en el camino horizontal de la búsqueda del conocimiento, adquiriendo títulos y cualificaciones. La mayoría, y la mayor parte del tiempo, tendemos a evaluar el momento Presente con comparaciones y memorias del centro intelectual que son constructos originados en otro punto del tiempo. No estamos cambiando nuestros constructos, sino confirmándolos. Traemos cosas del pasado para entender el presente. Este tipo de líderes son los más difíciles para trabajar con ellos porque piensan que lo saben todo, y a menudo es cierto, desde una perspectiva horizontal, basada en el conocimiento. Pero también existe un camino vertical de búsqueda de la sabiduría que puede emprenderse si los líderes se abren a la luz de la intuición, la revelación y la verdadera co-creación. Sólo pueden hacerlo si elevan la vibración de su consciencia y compasión (verticalmente), no porque lo merezcan, sino porque son parte de lo que está siendo creado, y mediante la co-creación pueden traer patrones superiores a la manifestación. En este nivel, los líderes trabajan por el bien mayor y el propósito más elevado de la humanidad, y se comprometen con ello (no sólo por el beneficio y los accionistas).

A medida que la consciencia de un líder se desarrolla y expande hacia la consciencia objetiva, él o ella se vuelven cada vez más capaces de ver la realidad superior con claridad, de ver a través de los dogmas y prejuicios. Están abiertos a encontrarse con otros desde donde están, porque han desarrollado una imparcialidad que no es indiferencia. Más bien significa que el centro de gravedad de su consciencia ya no reside en su propia personalidad, sino en su Esencia o Ser. Por eso, todos necesitamos desarrollar nuestra capacidad de liderazgo iluminado, y ejercitarla en nuestro propio entorno. Sólo así seremos capaces de avanzar hacia una Era de Luz, una era de sabiduría y compasión iluminadas.

Una visión de relaciones correctas

En los comentarios finales, se observó que el equilibrio y el discernimiento son esenciales, no sólo para gestionar el progreso a lo largo del camino horizontal del conocimiento, sino también para avanzar a los reinos superiores y el camino vertical de la sabiduría. Los progresos, sólo en ciencia y tecnología, están expandiéndose tan deprisa que es poco probable que una sola mente pueda presumir de poseer una buena comprensión de la totalidad. Sin duda, la mayoría de la gente puede identificarse con el esfuerzo por mantenerse al día con las implicaciones de la vida moderna: nanotecnología, ingeniería genética, cambio climático, destrucción de la biodiversidad, etc. Esta avalancha de información y conocimiento tiene el potencial de sofocar nuestra reflexión sobre valores y principios, así como la luz de nuestras ciudades está dificultando cada vez más que veamos las estrellas.

Debemos tener presente que nuestra búsqueda del conocimiento horizontal no implica distanciarnos los unos de los otros, o del mundo natural, o de las dimensiones sagradas de la existencia. Por supuesto, utilicemos la luz del conocimiento para elevar el nivel de vida de la mayoría de los pueblos de la Tierra a un grado aceptable. Pero no dejemos que esa luz nos ciegue a las necesidades más profundas del corazón. Necesitamos la inspiración vertical que nos permite tejer unidos una visión cohesiva de correctas relaciones, una visión que nos da un sentido más verdadero de prioridades y valores, una visión que resuena con un sentido de propósito superior.

Nueva York

Los comentarios de apertura invitaron a la audiencia a considerar la búsqueda de luz y las revelaciones que conlleva como un anhelo primigenio del ser humano. La luz siempre ha estado asociada con la espiritualidad. Las ideas también se han asociado siempre con la luz, como tipifica la conocida viñeta de una bombilla iluminándose en la cabeza de alguien que está teniendo una idea brillante o un momento de inspiración. La luz psicológica es algo muy real que sucede a través de la glándula pineal. Cuando la luz del alma incide en esta glándula estimula la percepción interna y la imaginación, inspirando a la personalidad a ser creativa de alguna manera –porque cuando somos creativos estamos empujando los límites de la consciencia y descubriendo más respecto a quiénes somos. La verdadera creatividad es una señal de que la consciencia está alcanzando, y recibiendo, la impresión del alma, a través de la imaginación.

El empleo imaginativo de la luz está siendo creciente e ingeniosamente desarrollado en diversos campos con buenos resultados: por ejemplo la fotovoltaica transforma la luz solar en electricidad; la fotónica permite la detección del cáncer y el análisis de células y bacterias; la cirugía reparadora con láser; la combinación de láseres con cámaras para exterminar los mosquitos alrededor de los hospitales reduciendo la amenaza de malaria; tractores con cámaras equipadas con sensores capaces de analizar las cosechas para responder a la variabilidad en el campo resultando en una agricultura de precisión; y alfombras tejidas con indicadores de salidas de emergencia que se iluminan en caso de incendio. Estos son sólo algunos ejemplos de cómo la ciencia y tecnología de la luz está sirviendo a la humanidad.

Es evidente que la luz fluye actualmente al planeta a través de muchas mentes, porque el mundo está lleno de ideas de diversas cualidades y en diversos estados y formas. Nuevos paradigmas de pensamiento van y vienen en política, economía, ciencias sociales y educación, a medida que la experimentación se desarrolla y las sociedades progresan lenta y tentativamente hacia una mayor integración. Es innegable que estamos en un caso de dos pasos adelante y uno atrás, dado que toda esta luz y reflexión está también exhibiendo y estimulando el lado más oscuro de la naturaleza humana. Nos encontramos en un momento de transición planetaria y se está generando mucho caos y confusión a medida que la luz revela la naturaleza dual de la condición humana, y el bien y el mal se enfrentan en cada ser humano, sociedad y nación. Nadie está exento.

Pero en medio del caos y la confusión, la humanidad está empezando a tocar la visión de identidad y unidad, y emerge un nuevo mundo basado en el amor, el compartir y una “visión integral”. Una indicación de ello es la predisposición a las prácticas de meditación de diversos tipos. La visión del futuro llegará cuando mantengamos la mente inmutable en la luz del alma. Entonces la luz llega en forma de percepción, inspiración e intuición, y se produce una traslación del intelecto a la mente superior. A medida que más personas practican la meditación, concienciación y el pensamiento concentrado y estudio de áreas significativas para el desarrollo humano, el mundo se va llenando de luz –tanto física como psicológicamente. Ambos están directamente relacionados –siendo el aumento en calidad y abundancia de luz física en el planeta un símbolo externo del aumento en calidad y abundancia de la luz en la mente mundial, a medida que fluye desde el alma colectiva de la humanidad. Así que, aunque Buena Voluntad Mundial pone un gran énfasis en abordar los desafíos a los que se enfrenta la humanidad en este caótico y agitado período de transición, también busca construir y mantener una visión positiva del futuro por la que trabajar.

La mente iluminada

Sobre la cuestión de la visión, la Dra. Michelle Pearce, anterior Directora de Concienciación del Vanderbilt University Center for Integrative Health, observó que trabajar con y mantener una visión requiere cierto grado de desarrollo. Durante mucho tiempo el foco de la ciencia estuvo sobre el estudio de la patología del cerebro, pero toda una generación de jóvenes investigadores y neurocientíficos, que son también ávidos meditadores, están ahora cambiando el foco a la exploración del funcionamiento sano del cerebro y la noción de que el cerebro es simplemente el vehículo receptor que proporciona un interfaz entre mente y cuerpo. La psicología está avanzando a investigaciones de campos superconscientes, valores superiores y el fortalecimiento de la percepción de la mente y la consciencia mediante el desarrollo de diversas técnicas como la meditación y la psicología positiva, todo lo cual revela crecientemente una percepción mental iluminada.

Hay muchos grandes contribuidores a nuestras ideas actuales sobre la consciencia, cada uno construyendo y desarrollando ideas que señalan a una mayor compresión de la mente, el alma y la luz interior. Freud, Jung y Frankl produjeron algunas de las contribuciones más significativas de los siglos XIX y XX. Es notable que, en aquel momento, debido a la amplia brecha existente entre el pensamiento científico y el religioso, cualquier exploración de la consciencia quedaba relegada al campo de la filosofía oriental. Una posible hipótesis al respecto sería que, en ese período, la humanidad todavía no había logrado suficiente percepción consciente como para explorar su propia consciencia.

Debido al trabajo de Freud con el psicoanálisis, la mente inconsciente, previamente desconocida, surgió a la luz y demostró su relevancia para la medicina y la sanación. A medida que Freud profundizaba en el inconsciente, revelando y explorando sus instintos e impulsos más básicos, su discípulo Jung, un verdadero buscador espiritual y ávido estudiante de las filosofías y religiones espirituales, se separó de Freud para estudiar las regiones más elevadas de la psique. El impacto generado en la mente humana cuando la luz de Oriente despuntó en la mente y el intelecto occidental no debería subestimarse. Para Jung supuso una ávida exploración de los campos de consciencia internos y subjetivos con sus previamente desconocidas fuerzas y arquetipos, complejos psicológicos, acontecimientos sincrónicos, la individuación y la importancia de la integración de la psique humana. Se abrió un nuevo campo de estudio de la psique, preparando el camino para el enfoque de la ‘psicología positiva’ sobre el crecimiento psicológico, la expansión, y el desarrollo de los valores y la actividad superiores y cómo traer este regalo de una mayor percepción iluminada y flexibilidad de comportamiento y actividad a todo el mundo.

Otro gran contribuidor a la comprensión moderna de la consciencia es Victor Frankl. Frankl escribió desde sus experiencias como judío y prisionero en varios campos de concentración nazis. Creía que el espíritu del hombre es capaz de superar las limitaciones y adversidades de su entorno y circunstancias gracias a una voluntad hacia el significado o propósito, y lo demostró en sí mismo durante su estancia en Auschwitz. Ayudó a muchas personas en el campo de concentración a descubrir significado y provecho en circunstancias terribles, y observó que los individuos desprovistos de valores eran los primeros en perder el ánimo y sucumbir a la muerte. Frankl fue una inspiración y como tal trajo un importante componente espiritual al trabajo de la psicología. Una de las muchas citas inspiradoras de Frankl dice: “Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está el poder de elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta reside nuestro crecimiento y libertad”.

Creía en la importancia de la libertad personal y de elección, y veía la felicidad como la consecuencia de una vida con significado y bien vivida. Esta idea de la autodeterminación y la elección parece de suma importancia a la hora de estudiar la mente y revelar la luz del alma. Lo que observamos en psicología es que las personas se curan cuando se vuelven conscientes de que ellas mismas pueden ser responsables de las elecciones que realizan, y de cómo se enfrentan a los complejos psicológicos con los que luchan. Cuando esto sucede, se produce una aumento casi palpable en la percepción iluminada de estos individuos, y la felicidad de la que Frankl habla se vuelve una realidad viva gracias a una sensación de fortalecimiento sobrepuesto al sufrimiento. Esto va más allá de tener creencias o declaraciones afirmativas. Es un profundo reconocimiento de cómo utilizar la mente y la voluntad para hacer frente a la vida y conlleva una elevada dosis de percepción iluminada y voluntad personal.

Este tema fue desarrollado más a fondo por un colega de Alice Bailey, Roberto Assagioli, otro profesional de la medicina psiquiátrica, contemporáneo de Frankl, que también sufrió por ser judío. Assagioli se basó en información extraída de las enseñanzas de la antigua sabiduría en los libros de Alice Bailey y la aplicó específicamente a la psicología. El trabajo de Assagioli mantiene su relevancia en la actualidad. Utilizó la aplicación de visualizaciones e imaginación para ayudar a abrir la mente a sus posibilidades más elevadas y amplias. Avanzando en el tiempo, uno de nuestros pensadores modernos, Ken Wilber, desarrolló su “teoría de todas las cosas” empleando sus experiencias meditativas personales y estudios del conocimiento oriental y occidental sobre el tema de la consciencia, abriendo la puerta a la investigación sobre las prácticas contemplativas y de meditación.

Otros que han contribuido a la expansión de la consciencia iluminada en psicología son Aaron Beck con su trabajo sobre terapia cognoscitiva; Francine Shapiro con su trabajo sobre el trastorno por estrés post-traumático, ayudando al paciente a aprender a modular y percibir sus memorias de manera que le produzcan sanación en lugar de repetir el trauma; y Jon Kabat-Zinn, que exploró los efectos de la meditación en psicología y fisiología y desarrolló un curso de ocho semanas que bautizó “Reducción del estrés basada en la atención plena”. Él define la atención plena como prestar atención, intencionadamente y sin juicios, al momento presente, cultivando la percepción de todo lo que está sucediendo, y revelando la interconexión. Los efectos de la atención plena han sido extensamente estudiados –no sólo alivia los síntomas de angustia y reduce las hormonas del estrés, además regenera los telómeros, los indicadores celulares del tiempo de vida de una persona, que pueden resultar dañados por la enfermedad y el estrés.

Las investigaciones realizadas sobre los efectos de la atención plena han iniciado una revolución virtual en nuestra comprensión del poder de la consciencia y el pensamiento sobre la fisiología y la psicología, el control del dolor y el sufrimiento. El investigador Richie Davidson y otros han descubierto que fomentar la actividad integradora del cerebro está positivamente relacionado con una mayor capacidad para mantenerse firmemente consciente en el momento presente y para elegir emociones positivas en lugar de emociones y reacciones negativas. También han descubierto que esta mayor consciencia está correlacionada con el número de horas dedicadas a la meditación, y que la ‘Intención’ desempeña un papel primordial. Por lo que parecería que la consciencia, la mente iluminada, es la clave del crecimiento consciente, la sanación y la capacidad de relacionarse; y que la psicología está explorando cómo aportar más intencionalidad e inteligencia al trabajo con la consciencia misma.

Algunas de las áreas que han contribuido significativamente durante los últimos cuarenta años a la consciencia humana incluyen: la importancia de la mente y el pensamiento para la salud, la óptima actividad y capacidad de relaciones humanas; la profunda interconexión del cuerpo, cerebro y emociones y cómo las emociones están reguladas o no por el cuerpo, el cerebro y el pensamiento; la parte que la atención consciente y la concentración desempeñan en la capacidad de ampliar la percepción mental hasta los confines más lejanos de la consciencia; y la relación entre el pensamiento y la percepción del pasado, presente y futuro con la felicidad del individuo.

La revolución en la investigación de la consciencia está creando una mente grupal iluminada en la humanidad que esencialmente está redefiniendo quienes somos, de qué somos capaces, y cómo pensamos y nos relacionamos con los demás, con nosotros mismos, y con el mundo que nos rodea. Las correctas relaciones con uno mismo, con los demás y con el mundo que nos rodea sólo son posibles cuando la mente está iluminada –observando con claridad, capaz de mantenerse intensamente consciente en el momento presente y de relacionarse correctamente con el cuerpo y las emociones. Finalmente estamos descubriendo cómo ver a través de una mente clara e iluminada. Los logros de individuos ilustrados con mentes iluminadas han sido reconocidos como fuente de inspiración y aspiración. Cuando se alcanza la mente iluminada, las posibilidades futuras se vuelven espléndidamente brillantes e infinitas.

Es importante observar que el camino para llegar a una mente iluminada es un proceso, así como nuestra comprensión física de la luz y las tecnologías basadas en la luz es un proceso progresivo de ideas desarrolladas en y a lo largo del tiempo. Previamente a las investigaciones científicas de Ibn al Haytham sobre la luz (circa 1015 DC), se pensaba que la visión estaba generada por un fuego, una luz esencial que residía en el ojo y que, al brillar, iluminaba el mundo. Ochocientos años después, Agustín Fresnel sugirió que la luz es una vibración en el éter, un fenómeno de onda, como las ondas sonoras. Cincuenta años después de Fresnel, James Clerk Maxwell planteó que la luz era una onda electromagnética cuyas vibraciones se propagan por el éter. Otros cincuenta años después tenemos la teoría de la relatividad de Einstein, con su comprensión de la luz en el espacio y el tiempo; y tras otros cincuenta años, en 1965, los descubrimientos de Charles Kao condujeron al desarrollo de la tecnología de la fibra óptica. Avanzando medio siglo más llegamos a 2015, el Año Internacional de la Luz, una celebración que señala una serie de aniversarios en la historia y el desarrollo de nuestra comprensión científica de la luz.

Poetas, filósofos y esotéricos a menudo piensan en la luz en términos de consciencia: conocimiento, sabiduría, comprensión, alegría y belleza están todos caracterizados por diferentes matices de luz. En una futura era de luz, podremos esperar que la sabiduría y las luces más refinadas del alma se reflejarán en un mundo exterior de tecnología y arte basadas en la luz. Culturalmente, esta luz interior se expresará mediante una comprensión más profunda y rica de la totalidad y la interdependencia. No es el ojo lo que cambia sino la mente, que interpreta lo que atraviesa el ojo captando la totalidad y la interdependencia de una forma que no podemos ni imaginar ahora. Esto informará progresivamente cada profesión y aspecto de la vida, desde la economía a la psicología, el arte y la política.

La luz en las cosmologías espirituales

Nuestra comprensión de la luz depende de nuestros vehículos de percepción. Kathy Newburn, de Buena Voluntad Mundial, compartió el pensamiento de Leonardo da Vinci: “El artista ve eso de lo que los demás captan sólo un destello”, añadiendo que quizá esta capacidad para ver más profundamente también es descriptiva de personas que siguen un camino espiritual –quienes, debido a su práctica de la meditación como forma de vida, han desarrollado la capacidad de penetrar tras las apariencias externas y, en consecuencia, ven aquello que no resulta tan aparente para los demás.

Nuestra capacidad de ver y percibir ha cambiado a lo largo del tiempo hasta tal punto que ahora vemos colores que estaban velados a personas de siglos anteriores. De esto se deduce que es poco probable que nuestras percepciones actuales sean las del final del camino, puesto que con el tiempo desarrollaremos vehículos de percepción más refinados con los que percibiremos más profundamente la naturaleza de la realidad y los reinos sutiles del color. Esto aflojará el poder de las fuerzas materialistas. Se dice que, en el reino del espíritu, todas las cosas son una, y en el reino del alma existe la diferenciación. La luz se entiende como la interrelación entre espíritu y materia, el resultado del proceso de diferenciación, cuando la pureza del espíritu empieza a adoptar y a cualificarse con color, tonalidad, nota y vibración. Helena Blavatsky escribió: “La oscuridad es el único hecho real, el fundamento y raíz de la luz. Sin la oscuridad la luz jamás podría manifestarse, ni siquiera existir. La luz es materia, y la oscuridad espíritu puro”.

A lo largo de la historia, la humanidad siempre ha tenido sus Portadores de Luz, venidos para revelar la naturaleza transcendente de la realidad y para guiar a la humanidad hacia su siguiente paso. Estos individuos mostraron en su propio ser los medios por los cuales podía contactarse, conocerse y expresarse la luz como forma de disipar los dogmas y quimeras del mundo material. Uno de los instructores más importantes fue Patanjali, de quien se dice que vivió hace 12.000 años y que fue la primera persona que dejó por escrito las enseñanzas orales de la antigua India. Las enseñanzas de Patanjali sobre los sutras de Raja yoga, la “regia ciencia de la mente”, constituyen una técnica científica para traer la luz.

Otro importante instructor en la historia del mundo fue Platón. Su alegoría de la caverna (en La República) destaca la condición engañada en la que vive la masa de la humanidad. Aquellos que gracias a sus esfuerzos se enfrentan a la luz, empiezan a emerger de la caverna y deben atravesar pruebas a medida que aprenden a ver y asir la luz. Sócrates insistió en que los iluminados están obligados a volver a la caverna para ayudar a liberar a los cautivos.

Construyendo con la sustancia de la luz

En los comentarios finales, volvió a prestarse atención a los avances de la ciencia moderna y sus implicaciones espirituales. Este mismo año, físicos del Imperial College London afirmaron que habían resuelto cómo fabricar materia con luz pura, y esperaban poder materializarlo en el plazo de un año. Esta asombrosa declaración está basada en la fórmula e=mc2 que demuestra que masa y energía están estrechamente relacionadas. Las bombas atómicas y los reactores nucleares son ejemplos del trabajo de la fórmula en una dirección, transformando materia en energía, pero hasta ahora no ha habido una forma de hacer lo contrario, transformar la energía en materia. La dificultad está en c2 –la velocidad de la luz al cuadrado. Explica la enorme cantidad de energía liberada en una reacción nuclear, y la enorme cantidad que renecesitaríamos inyectar para transformar la energía en materia.

En los EEUU, un equipo liderado por el Profesor Mikhail Lukin ha logrado inducir fotones de luz a unirse para formar moléculas; esto difiere del trabajo de los investigadores en Londres en que se trata, de hecho, de una nueva forma de materia. La mayoría de las propiedades conocidas de la luz se originan en el hecho de que los fotones de luz carecen de masa, y que no interactúan entre sí. Como dijo un físico: “Lo que hemos hecho es crear un tipo especial de medio en el que los fotones interactúan entre si tan fuertemente que empiezan a comportarse como si tuvieran masa, y se unen para formar moléculas”. La física de lo que sucede en estas moléculas es parecida a los sables de luz que vemos en películas como La guerra de las galaxias. La investigación puede conducir a progresos en la construcción de un ordenador quantum.

El Profesor Lukin también dijo que, aunque ni él ni su equipo saben todavía para qué va a servir, se trata de un nuevo estado de materia, así que tienen la esperanza de que a medida que él y otros continúan investigando estas moléculas fotónicas, irán surgiendo nuevas aplicaciones. Sugirió que algún día el sistema podría llegar a utilizarse para crear estructuras complejas tridimensionales como cristales enteramente con luz. Esta exploración en la física de la energía superior es un estupendo símbolo del punto de evolución alcanzado por la humanidad, en el que es capaz de controlar la relación entre luz y materia. La forma científica y la esotérica de entender la luz van acercándose y ya no parecen tan distantes. El desarrollo de la comprensión humana de la luz ha sido verdaderamente una experiencia grupal en la que la observación práctica y la experimentación se han combinado con las percepciones intuitivas de psicólogos, filósofos y practicantes de la meditación.

Brian Clegg, un consultor que ha trabajado para British Airways en tecnología nueva e innovadora, describe en su libro Light Years como dos apasionantes nuevas fronteras –una que está ralentizando la luz, y otra que la está acelerando– tienen el poder de cambiar dramáticamente nuestro concepto de la realidad. El método empleado para ralentizar la luz se llama “vidrio lento”, una idea surgida de la ciencia ficción pero que ahora empieza a ser una realidad tecnológica. Esto confirma la verdad esotérica de que cualquier cosa imaginable puede volverse posible y manifestarse cuando el tiempo y las condiciones son los adecuados. Basándose en el trabajo teórico combinado de Bose, un físico indio, y Albert Einstein, se creó un nuevo estado de materia aplicando frío intenso a un gas hasta que adquirió las características de la luz. Utilizando este condensado de Bose-Einstein, los científicos pudieron ralentizar la velocidad de la luz de 300.000 kilómetros por segundo a un metro por segundo.

Brian Clegg sugiere que si la luz puede ralentizarse tanto que tardó un año en atravesar esta sustancia, podría entonces situarse en una localización elegida para poder capturar una imagen. Entonces, transcurrido un año, todo cuanto sucedió ante el “vidrio lento” podría verse detrás. Si el “vidrio” se colocase en un edificio, aportaría el equivalente a un año de luz consigo. Podríamos tener una ventana con vistas a un paisaje exótico, como un volcán en erupción, un bosque lluvioso tropical o un paisaje lunar, en lugar de una calle muy transitada, que se mantendría expuesto durante el tiempo que necesite el resto de la luz para viajar a través del cristal. Por ahora, la dificultad reside en capturar la totalidad de la escena dado que la luz entra en el vidrio a distintos ángulos y viaja a velocidades diferentes. Ello tiene correlaciones interesantes con nuestros propios intentos por “ver la totalidad” espiritualmente, como el alma, que ve de principio a fin, en contraste con la visión fragmentada de la personalidad.

Durante mucho tiempo se ha pensado que la velocidad de la luz era una constante universal, fija e inmutable; pero ahora se acumula evidencia de que no sólo puede ralentizarse, sino también acelerarse. Controlar así la velocidad de la luz no sólo cambiará nuestra comprensión y experiencia del tiempo, también ayudará a liberar la mente concreta hacia niveles abstractos de consciencia, y a proclamar una nueva era en la que la inteligencia de la humanidad exprese la vida a través de su cualidad más destacada –la luz. A medida que la humanidad avanza hacia esto, también deberá progresar expresando más plenamente amor y sabiduría: la fuerza creativa debe estar infundida con amor. La idea del “vidrio lento” es hermosamente simbólica de un grupo de meditación que trabaja para absorber la luz del Plan Divino y liberarla al mundo. Durante la meditación, la velocidad de vibración de la mente se acelera y contactamos una luz más elevada. Precipitándola y distribuyéndola con mantrams, como la Gran Invocación, es como si estuviéramos ralentizando la luz contactada para mantener una visión ante la humanidad. Cuando meditamos estamos creando una forma mental de sustancia luminosa que sirve como canal a través del cual las potencias espirituales superiores pueden entrar, dispuestas a desempeñar su parte si la humanidad les da la oportunidad; y todo depende ahora de la acción correcta de las personas de buena voluntad. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está trayendo a la humanidad “iluminación y la consecución de la visión”.

Ginebra

El Seminario se inició con la observación de que la luz nos ha fascinado durante siglos, o milenios. Pero, ¿sabemos realmente qué es la Luz? Incluso estrictamente en el plano físico no estamos seguros. Sabemos que la luz es un fenómeno de onda, pero desde la introducción de la física cuántica también la conocemos como un fenómeno cuántico, con fotones que ahora podemos estudiar casi individualmente. Así, desde un punto de vista la luz es una energía de ondas, desde otro es un flujo de partículas.

Para el desarrollo sostenible global es importante que comprendamos la importancia de la luz y de las diversas tecnologías basadas en la luz.

Según Alice Bailey, “Las tres palabras: electricidad, luz y vida son expresiones de la divinidad y su síntesis es Dios. Cuando conocemos las tres como una sola en nuestra experiencia personal, entonces conocemos a Dios”. Actualmente estamos utilizando, y percibimos crecientemente, el aspecto inferior de la luz. El segundo aspecto de la luz está a punto de ser revelado, mediante el correcto entendimiento de los fenómenos eléctricos. Ahí reside la clave para la nueva era, la era de luz, de iluminación y de revelación.

Llevar la luz a los lugares oscuros se ordena naturalmente en tres etapas:

1) La etapa en la que el principiante se esfuerza por erradicar el engaño de su vida utilizando la luz de la mente –la luz del conocimiento.

2) La etapa en la que el discípulo trabaja con la luz del alma –esta es la luz de la sabiduría, que surge y se fusiona con la luz del conocimiento.

3) La etapa en la que el discípulo iluminado trabaja con la luz de la intuición. La Luz se percibe, conoce y apropia gracias al medio creado por la fusión de la luz del conocimiento (la luz de la personalidad) con la luz de la sabiduría (la luz del alma). Esta luz apaga las luces menores por la pureza de irradiación de su poder.

Electrificación y energía solar

Alhousseini Issa Maiga, un investigador y profesor en el National Centre for Solar Energy and Renewables en Mali, observa que en los últimos cinco años las instalaciones fotovoltaicas de energía solar en el mundo se han multiplicado por ocho. El desarrollo de una industria fotovoltaica mundial ha conducido a una fuerte caída en los precios de los equipos de fotovoltaicas. Así, las energías renovables se están volviendo cada vez más importantes en la producción global de electricidad. Pero en África Occidental su potencial todavía no se ha desarrollado a fondo, debido a varios contratiempos entre los que se incluye la falta de financiación, una normativa inadecuada, y la falta de apoyo por parte de las autoridades locales. A pesar de todo, si estos obstáculos se gestionan adecuadamente, pueden superarse, y las comunidades locales se beneficiarán de las ventajas de la electricidad, al tiempo que atraerán más inversiones del sector privado. Las energías renovables parecen hoy una de las soluciones a los problemas de energía de los países en desarrollo con aplicaciones conectadas a la red, con diferencia el segmento del mercado de mayor crecimiento. La energía fotovoltaica es capaz de satisfacer la demanda de electricidad a la vez que reduce la dependencia de importación de combustible fósil, y asegura el desarrollo económico y social mediante sistemas multifunción, ajustados a las necesidades locales. Conociendo el potencial fotovoltaico del cinturón solar (el espacio comprendido entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, aproximadamente), en un contexto ambicioso y beneficiado por apoyo político adecuado y medidas de desarrollo, la energía fotovoltaica podría convertirse en una tecnología sostenible y competitiva, capaz de entregar hasta el 12% de la demanda eléctrica de estos países en 2030. La biomasa tradicional se mantiene como principal fuente de energía empleada por la mayoría de los pobres y constituye el 80% del total de la energía consumida con fines domésticos. Estas fuentes podrían desarrollarse para reducir la carga de los más desfavorecidos en sus esfuerzos por satisfacer sus necesidades energéticas. En el mundo hay unos mil millones de personas viviendo en arrabales y sin acceso a servicios de ningún tipo. La pobreza aumenta y las desigualdades crecen, a pesar de que la riqueza se multiplica. Dado que la globalización aumenta la interdependencia entre países, y las elecciones políticas y económicas continúan poniendo al planeta en peligro, la solidaridad internacional es más necesaria que nunca. Promover las energías renovables ayudará a conseguirla.

Elementos sutiles de la luz y la salud

El Dr. Albert van der Velde, médico generalista integral especializado en medicina ortomolecular y ayurvédica, observa que la aparición de alimentos procesados industrialmente ha generado más cambios en nuestra nutrición en cincuenta años que en los últimos 20.000. Surge la pregunta de si nuestro sistema biológico es capaz de adaptarse a semejante cambio. Y, ¿existen consecuencias para los cuerpos sutiles?

Hoy en día la ciencia está principalmente enfocada en el plano puramente físico, surgiendo esencialmente del conocimiento intelectual y no de la Mente superior o intuitiva. En el campo de la medicina el empleo terapéutico de la luz es sobre todo destructivo: coagulación de vasos sanguíneos, corte de tejidos, destrucción de problemas de piel etc.…

Es probable que un amplio porcentaje de nuestras enfermedades estén provocadas por el entorno y que nuestro material genético desempeñe, como mucho, un papel secundario. La idea de que nuestro ADN es el responsable de numerosas enfermedades está perdiendo fuerza. Cada vez está más aceptado que la gran mayoría de las enfermedades están causadas por influencias medioambientales –los alimentos, el cambio climático, la contaminación, el cambio electromagnético.

Dos aparatos que usan luz para medir la salud son el lector de productos finales de glicación avanzada (PGA) y la cámara de imágenes electro-fotónicas (IEF). La identificación de los PGA y el lector del PGA es muy útil dado nuestro consumo excesivo de azúcares, aumento de obesidad y problemas con la diabetes de tipo 2. También puede existir una relación causal entre los PGA y la enfermedad de Alzheimer –la contracción y disfunción de las células cerebrales. ¿Existe la posibilidad de que nuestra receptividad de formas mentales superiores esté también decreciendo? Cuando colocamos los dedos sobre una placa de cristal preparado, la cámara IEF transfiere imágenes del cuerpo humano basadas en los tres principios de los meridianos, los chakras y los sistemas fisiológicos. La cámara IEF puede detectar cambios en los patrones antes de que aparezcan los síntomas. Por lo tanto debería posible encontrar ajustes antes de que los síntomas surjan en forma de enfermedad.

La luz de los valores superiores

Damien Barberà de International Women, Broken Walls movement (FIMB) habló sobre el propósito de FIMB’s de vincular a todos cuantos trabajan para recuperar los valores superiores y crear un mundo mejor para nuestros hijos. En 2014, la red de apoyo global del movimiento incluía a más de 300 millones de personas en 80 países. Como matriz verdaderamente global establece los cimientos para una nueva sociedad. Los proyectos de FIMB incluyen:

1) El desarrollo de una cocina solar, construida con materiales que cualquiera puede encontrar en una comunidad africana, especialmente en Mali. Dado que la deforestación es un problema, las cocinas se hacen con materiales básicos renovables –aluminio y cartón– en lugar de madera. Se probaron diversos diseños y formas de espejos hechos de aluminio y ensamblados con cartón para lograr la máxima concentración de rayos de luz, permitiendo temperaturas de cocción cercanas a las tradicionales.

2) El sistema Chromasónico desarrollado por Alexandre Homé. La terapia Chromasónica utiliza radiaciones de color y sonidos especialmente seleccionados para problemas y tratamientos específicos. Para curar el cuerpo humano efectiva y sutilmente es necesario restaurar el equilibrio. Cada color utilizado en el tratamiento se corresponde con una longitud de onda específica, lo que genera una reacción en el organismo.

El avance de la luz

En los comentarios finales, se sugirió que la visión requiere cierta elevación de la consciencia, pero con nuestros pies firmemente asentados en la tierra. Para que la humanidad instaure algún tipo de armonía y orden en la actual agitación mundial y genere una nueva era iluminada hay que resolver cuestiones vitales. El trabajo de Buena Voluntad Mundial es ayudar a llevar la visión a propuestas prácticas. Desde una perspectiva consciente, la historia mundial podría verse como el desarrollo de las Épocas de Luz. La evolución es la historia del avance de la luz y su enraizamiento en la tierra. Ahora nos encabezamos hacia una sociedad futura que estará cada vez más basada en la luz y en el proceso de llevar a la humanidad a la auto-realización colectiva de que la verdadera identidad de un ser humano se halla oculta en la esencia de la luz.

La nueva era de luz hacia la que nos dirigimos se caracterizará por un alineamiento entre mente y cosmos –ello se reflejará en un alineamiento entre la luz de la intuición en el pensamiento y la cultura, y las inmensas potencias liberadas por la luz del sol en energía, transporte, comunicación, iluminación y calefacción. Toda persona que imagine un futuro de correctas relaciones y que valore la simple cualidad de la buena voluntad en las relaciones, tiene la responsabilidad de asegurar que los progresos en la luz de la tecnología van a la par con los progresos en la luz de la sabiduría. Que la luz brille en cada uno de nosotros para que veamos, con claridad y alegría crecientes, que este es nuestro trabajo, y es lo que da significado a nuestras vidas.

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