Lucis Trust / Ediciones / Reflexionen sob... / Reflexionen - e... / Contenidos / Parte 1 / 001-003  

001-003

[1] Algunas Suposiciones Fundamentales,
[2] Material para Reflexionar,
[3] Agni

[1]

ALGUNAS SUPOSICIONES FUNDAMENTALES

Emprenderemos un curso de estudio donde predominará la tendencia a obligar al estudiante a depender de sí mismo y, por consiguiente, de ese yo superior que en la mayoría de los casos ha hecho sentir su presencia sólo en raros e intensos intervalos emocionales. Cuando el yo es conocido y no simplemente sentido, y cuando la comprensión es tanto mental como sensoria, entonces el aspirante puede ser verdaderamente preparado para la iniciación.

Quisiera señalar que mis palabras están basadas en ciertas suposiciones fundamentales, que para mayor claridad desearía mencionar brevemente.

Primero, que cuando el estudiante es sincero en su aspiración está dispuesto a avanzar, no importa cuál sea la reacción del yo inferior, o sobre éste. Sólo podrán trabajar inteligentemente quienes distingan con claridad los dos aspectos de su naturaleza, el yo real y el yo ilusorio ... (4 – 51).

Segundo, actúo suponiendo que todos han vivido y luchado suficientemente contra las fuerzas adversas de la vida, como para permitirles desarrollar un sentido bastante real de los valores.

Que ningún acontecimiento de la personalidad los detendrá, ni la presión del tiempo y de las circunstancias, la edad o la incapacidad física. Han aprendido inteligentemente que la precipitación entusiasta hacia adelante y el progreso violento y enérgico, tienen sus desventajas, y que con un firme, regular y persistente esfuerzo, finalmente progresarán más. Los esfuerzos esporádicos y el apremio momentáneo se convierten en desgano y en un agobiador sentido de fracaso...

Tercero, considero que los que con toda seriedad esperan beneficiarse por las instrucciones de este libro, estarán preparados para cumplir con estos simples requisitos: leerlo reflexivamente, tratar de organizar la mente y dedicarse al estudio de la meditación. La organización de la mente es una tarea continua, y la aplicación de la mente, a todo asunto entre manos durante nuestras ocupaciones diarias, es la mejor forma de hacer fructíferos los períodos de estudio y meditación y de adquirir la aptitud para la vocación de discípulo.

Habiendo quedado bien aclaradas estas suposiciones, mis palabras van dirigidas a quienes tratan de estar a la altura de la necesidad actual de servidores entrenados. Observen que no digo quienes están a la altura para ello. La intención y el esfuerzo son considerados por nosotros de primordial importancia, y ambos constituyen los principales requisitos para todo discí­pulo, iniciado y maestro, más el poder de persistir (4 – 51/2).

Inicio | Contenidos

[2]

MATERIAL PARA REFLEXIONAR

(1) En este estudio tenemos mucho material para reflexionar. Los temas que hemos tocado son profundos y difíciles de entender y captar. Sin embar¬go, una lectura cuidadosa, la reflexión tranquila y la aplicación práctica de la verdad presentida y de la idea intuida, traerán gradualmente el esclarecimiento y conducirán a la aceptación de las técnicas del Alma y a la apropiación de la enseñanza. .(15 – 227).

(2) No tiene mayor importancia si el lector recibe el mensaje de estas páginas como un llamado espiritual en un escenario idealista, como una afirmación de hechos supuestos o una teoría desarrollada por un estudiante y presentada a la consideración de sus condiscípulos. Se brinda a todos por la respuesta interna que pueda evocar y la luz o inspiración que pueda traer.

En estos días de desintegración de viejas formas y construcción de nuevas, es muy necesaria la adaptabilidad. Debemos evitar el peligro de la cristalización, por medio de la flexibilidad y la expansión. El "viejo orden de cosas, cambia", pero primordialmente es un cambio de dimensiones y de aspecto y no básico o material. Los fundamentos han sido siempre verdaderos. A cada generación le corresponde conservar los rasgos esenciales de la vieja y querida forma, a la vez que ampliarla y enriquecerla inteligentemente. Cada ciclo debe aportar lo adquirido mediante las investigaciones y los esfuerzos científicos, y sustraer lo inútil y decadente. Cada era debe construir con el producto y los triunfos de ese período y desechar las acumulaciones del pasado que tienden a hacer borrosos e indefinibles los contornos. A cada generación se le proporciona el gozo de demostrar, sobre todo, la fuerza de las antiguas bases y la oportunidad de construir sobre ellas una estructura que satisfará las necesidades de la vida interna en evolución. (1 – 17/8).

(3) Toda fe religiosa expone la creencia de que quienes buscan con fervor hallan lo buscado, por lo tanto, busquemos. Si en nuestra investigación comprobamos que estas afirmaciones no son más que sueños visionarios, sin provecho alguno, que nos llevan tan sólo a la oscuridad, no habremos perdido el tiempo, puesto que sabremos dónde no hay que buscar. Por otra parte, si nuestra investigación nos lleva poco a poco a la corroboración, y la luz brilla cada vez con mayor claridad, persistamos hasta cuando alboree el día y la luz que brilla en la oscuridad ilumine el corazón y el cerebro, entonces el buscador despertará a la comprensión de que toda evolución tiende a otorgar esta expansión de conciencia y esta iluminación, y que el logro del proceso iniciático y la entrada en el quinto reino no son una quimera o fantasía, sino una realidad establecida en la conciencia. Cada uno debe cerciorarse por sí mismo...

Cada alma debe descubrir en sí misma lo que busca, teniendo siempre presente que el reino de Dios es interno y que son de valor los hechos conocidos como verdades, dentro de la conciencia individual. Mientras tanto, podrá exponerse aquí lo que muchos conocen y han comprobado en sí mismos como verdades incontrovertibles, y al lector inteligente se le presentará la oportunidad y la responsabilidad de cerciorarse por sí mismo de su verdad o falsedad. (1 – 35/6).

(4) La bondad y el altruismo brotan de la comprensión y del servicio, y la santidad de carácter es la manifestación de las expansiones de conciencia que el hombre logra en sí mismo, por medio de intensos esfuerzos. (1 – 83).

(5) En cuanto el hombre es poderosamente consciente en el plano mental, centuplica su poder para el bien. (1 – 141).

(6) Las palabras limitan y oscurecen las ideas; textualmente velan u ocultan el pensamiento, restándole claridad al expresarlo en forma confusa. (3 – 145/6).

(7) La Tierra es un organismo dentro de otro mayor, hecho que es necesario reconocer ampliamente. Los hijos de los hombres, moradores de este planeta, con frecuencia creen que la Tierra ocupa en el sistema el lugar del sol, centro del organismo solar. (3 – 166).

(8) La mayoría de los hombres no saben distinguir todavía con exactitud la diferencia que existe entre el hombre, el PENSADOR que persiste en tiempo y espacio y el vehículo de vida efímera y transitoria mediante el cual piensa. (3 – 352).

(9) El problema del capital y el trabajo tiene su s raíces en la diferencia subjetiva que existe entre los Egos "capaces e incapaces”, entre los entes de la familia humana que han egresado del Aula de la Ignorancia y aquellos que aún recorren a tientas sus oscuros y sombríos corredores. (3 – 658).

(10) Si el hombre puede llegar a comprender la naturaleza de su propio ser y de su constitución; si puede ser inducido a comprender que lo que ocurre es razonable, y si se les puede demostrar a los pensadores de la raza los riesgos incidentales producidos en la evolución dévica por los acontecimientos actuales, pueden evitarse grandes peligros. A esto se debe la decisión de ampliar este tratado para que incluya una información más detallada respecto a la evolución dévica. (Nota al pie: 3 – 719).

(11) Nunca se lleva a un hombre a enfrentar circunstancias insuperables cuando ha alcanzado el punto donde inteligentemente se pone en línea con la evolución o Dios. Quizás previamente sea impulsado a ello, y lo será por la fuerza de las circunstancias; la presión del karma grupal y racial lo impelirá a situaciones necesarias para activar el proceso de despertarlo y comprender sus propias posibilidades innatas. Una vez que se hace constructor consciente y trata de controlar a las fuerzas y a los constructores de su propia naturaleza inferior, y de construir el Templo de Salomón, ya no está sujeto a las condiciones anteriores. Se trasforma en regidor, constructor y trasmisor, hasta que oportunamente se convierte en uno con los Ángeles solares y ha cumplido el trabajo de la evolución humana. (3 – 746/7).

(12) Sólo un vidente que posea gran sabiduría y experiencia puede establecer con exactitud la etapa en que puede hallarse cualquier ente determinado de la familia humana. El sabio se abstiene de afirmar algo hasta que lo sabe. (3 – 763).

(13) Sólo aquel que es libre puede controlar y utilizar a esos prisioneros. (3 – 804).

(14) Así como no es posible para un hombre, en las primeras encarnaciones, concebir los efectos que tendrá sobre él la evolución y comprender la naturaleza del hombre en el Sendero, tampoco es posible para las grandes existencias del sistema concebir (excepto en los términos más amplios y generales) la naturaleza del Logos solar y el efecto que la evolución producirá sobre Él. (3 – 901).

(15) A quienes perciben una visión vedada a los que carecen del equipo necesario para su captación, se los considera fantasiosos e imaginativos. Cuando muchos la perciben, se acepta su posibilidad, pero cuando la huma¬nidad haya despertado y abierto los ojos, ya no se hará hincapié sobre la visión, sino que se afirmará un hecho y se enunciará una ley. Tal ha sido la historia en el pasado y así será el proceso en el futuro. (4 – 24/5).

(16) Cada peldaño del camino debe ser preparado por el hombre mismo, y ningún camino corto o fácil, conduce de la oscuridad a la luz. (4 – 56).

(17) Todo el secreto del éxito en el sendero esotérico depende de la actitud mental; cuando la actitud es concreta y materialista, concentrada en la forma y se desean las cosas del momento actual, hay poco progreso en la captación de la verdad esotérica superior. (4 – 72).

(18) Procuren preparar su instrumento, aprender a actuar en silencio, cumplir con sus obligaciones y deberes, refrenar las expresiones verbales y desarrollar ese sereno aplomo que proviene de una vida altruista; olvídense de esa egoísta satisfacción que puede surgir en el corazón, cuando la Jerarquía observadora reconoce la fidelidad del aspirante. (4 – 103).

(19) Nada en el cielo ni en el infierno, en la tierra ni en ninguna otra parte, podrá impedir el progreso del hombre que ha despertado de la ilusión, ha vislumbrado la realidad más allá del espejismo del plano astral, y ha oído, aunque sea una sola vez, el toque de clarín de su propia alma. (4 – 167).

(20) El buen resultado es inevitable. Por lo tanto es cuestión de una lenta o rápida comprensión y liberación de la gran ilusión mundial, y se requiere que cada aspirante trabaje arduamente y preste su ayuda para este fin. Todo aquel que se libera a sí mismo, ve con claridad y se libra del espejismo de la ilusión y ayuda en el Gran Trabajo. (4 – 168).

(21) Que la visión interna sea nuestra, que el ojo perciba claramente la gloria del Señor, que la voz hable únicamente para bendecir y que las manos se utilicen sólo para ayudar, esto bien puede ser la plegaria de cada uno de nosotros. (4 – 187).

(22) En sentido esotérico, todo en el futuro se tornará más liviano, sutilizado y etéreo. (4 – 285).

(23) Pero quienes conocen y sienten la mano guiadora interna de la Jerarquía, son conscientes del sano corazón de la humanidad y del caos actual y, quizás, a causa de esto, surjan aquellos que están capacitados para resolver la situación y son apropiados para la tarea de unificación y síntesis. (4 – 299).

(24) Nada es estático en el proceso creador; la energía que fluye en el palpitar de la Vida una, y en su rítmica y cíclica actividad que nunca finaliza ni descansa , es utilizada en alguna parte y halla su camino en alguna dirección, a menudo (cuando el hombre falta a su deber) con resultados catastróficos. (4 – 335).

(25) Estos intrigantes fragmentos de informaciones que a veces imparto y que algunos estudiantes parecen considerar como de importancia vital, son de mucho menor trascendencia que el mandato de vivir benévolamente, expresar palabras gentiles y sabias y practicar el auto olvido. (4 – 338).

(26) Cada campo de percepción constituye dentro de sus límites una prisión, y... el objetivo dé todo trabajo de liberación es liberar la conciencia y expandir su campo de contactos. Donde hay limitaciones de cualquier tipo, donde el campo de influencia es circunscrito y donde el radio de contacto es limitado, hay una prisión. Reflexiónese sobre este anunciado, porque contiene mucha verdad. (4 – 386).

(27) Persistir. El fracaso jamás impide el éxito. Las dificultades desarrollan la fortaleza del alma. El secreto del éxito es mantenerse siempre firme e impersonal. (4 – 403).

(28) Toda libertad o control jactancioso sólo es reacción temporaria de una humanidad arrastrada por ideas, controlada por ideales, impulsada por el egoísmo, impregnada de odio; no obstante, lucha todo el tiempo por expresar las mejores cualidades superiores y por liberarse de la esclavitud de antiguos males, de viejos códigos y de la maldición de arcaicos hábitos de pensamiento y de vida. Lo importante es lo que le sucede entre bambalinas al género humano en su totalidad, lo cual la Jerarquía considera de valor para el desenvolvimiento de la conciencia humana (9 – 23).

(29) El problema mundial es esencialmente un problema religioso, y detrás de toda lucha, en cualquier sector del mundo del pensamiento, hallaremos el elemento religioso. (9 – 29).

(30) La gran ley fundamental de que “la energía sigue al pensamiento” siempre está en vigencia, y una de las condiciones que inducen a la actual tensión y presión, se debe al hecho de que muchos millones de personas comienzan a pensar. (9 – 30).

(31) La paz será el resultado y no el origen de la comprensión y la participación, como insinúan frecuentemente los pacifistas. (9 – 74).

(32) Los pueblos del mundo están entrando en la experiencia del desierto; allí se darán cuenta de cuán poco se necesita para llevar una vida plena y adquirir experiencia y verdadera felicidad.

La liberación de las cosas materiales acarrea consigo su propia belleza y recompensa, su propia alegría y gloria. Así es liberado para vivir la vida de la mente. El egoísmo de la persona que desea ser altruista es grande. (10 – 63/4).

(33) "todos los hombres son iguales"... En realidad constituye una afirmación real pero cuando no se tienen en cuenta las ideas igualmente importantes de la evolución, atributos raciales y características nacionales y religiosas, entonces la idea básica se aplica en forma limitada. (10 – 105).

(34) La causa de todo sufrimiento y angustia es el deseo, el deseo por lo material... "ningún hombre vive para sí mismo" ni tampoco nación alguna, y... la meta de todo esfuerzo humano es la comprensión amorosa, impulsada por el amor al todo. (10 – 130).

(35) Según se ha dicho, existen en la jerarquía humana en evolución sesenta mil millones de unidades conscientes o espíritus. (2 – 38)

(36) Ha de ser muy sagaz el discípulo para discernir, en cualquier momento, entre la voz de su verdadero Instructor y las engañosas sugerencias del falso. (2 – 105).

(37) Cuando el estudiante reconoce prácticamente y en todo momento que él no es ninguno de sus vehículos, sino el verdadero Morador divino en ellos, se le comunicarán ciertas enseñanzas (2 – 122).

(38) Dos tercios de la humanidad... entrará en el sendero al finalizar esta era, y el otro tercio esperará un posterior desenvolvimiento. (14 – 20).

(39) La mayoría de los verdaderos esotéricos están fuera, no dentro del conjunto de escuelas denominadas esotéricas. (14 – 155).

(40) En Occidente, un hombre tiene legalmente una esposa, pero a través de la promiscuidad y las llamadas aventuras "románticas", tiene realmente tantas como un jefe africano; hoy día las mujeres hacen lo mismo. (14 – 221).

(41) El hombre se encuentra a mitad del camino entre el cielo y la tierra, con sus pies hundidos en el lodo de la vida material y la cabeza en el cielo. En la mayoría de los casos cierra sus ojos y no ve la belleza de la visión celestial, o los abre y los fija en el lodo y el limo que cubre sus pies. Pero cuando abre sus ojos y los eleva por un breve instante, ve el mundo de la realidad y de los valores espirituales, entonces comienza la vida turbulenta y azarosa del aspirante. (14 – 247/8).

(42) Una de las cosas más difíciles que enfrentan hoy los Maestros es probar a los hombres que los antiguos y reconocidos valores y el mundo tangible de los fenómenos (emocionales y físicos), deben ser relegados a su debido lugar en el trasfondo de la conciencia del hombre, y que las realidades intangibles y el mundo de las ideas y de las causas deben ser para él, en un futuro inmediato, el foco principal de su atención. Cuando el hombre capte esto y viva de acuerdo a este conocimiento, entonces desaparecerá el espejismo que prevalece en el mundo. (14 – 268/9).

(43) El valor de los acontecimientos varía en importancia de acuerdo al punto de vista, y lo que (desde el ángulo del desarrollo de la conciencia en nuestra Tierra) puede ser un factor de mucha importancia y de valor determinante, desde el ángulo universal no lo será. Si para un individuo sus asuntos son de capital importancia, para la humanidad no lo son. Todo depende de quien se mantiene en el centro del escenario en el drama de la vida, y alrededor de qué factor central giran los acontecimientos triviales e importantes cíclicamente. (14 – 308/9).

(44) Un misterio sólo se mantiene como tal, cuando prevalecen la ignorancia y la incredulidad. No existe misterio donde hay conocimiento y fe. (15 – 220).

(45) El poder egoístamente empleado agota a quien lo utiliza y evoca el despliegue de poderes que le son antagónicos; así se lo destruye porque él ha destruido. (15 – 274).

(46) Todo paso adelante en la evolución y, por lo tanto, hacia la meta espiritual, tiene su precio y significa abandonar todo aquello que hasta ahora ha sido amado. (15 – 422/3).

(47) Los seres humanos son bondadosos por naturaleza, cuando sus mentes no están distorsionadas ni su visión afectada por la falsa enseñanza de los intereses egoístas, la propaganda política y las dificultades raciales o religiosas (15 – 496).

(48) La enfermedad y la muerte son condiciones esencialmente inherentes a la sustancia, y así como el hombre se identifica con el aspecto forma, así también será condicionado por la Ley de Disolución. Esta ley, fundamental y natural, rige la vida de la forma en todos los reinos de la naturaleza. Cuando el discípulo o iniciado se identifica con el alma, y el antakarana está construido por medio del principio vida, entonces el discípulo queda fuera del control de esta ley universal y natural y utiliza o descarta el cuerpo a voluntad; por la demanda de la voluntad espiritual o por el reconocimiento de las necesidades de la Jerarquía o los propósitos de Shamballa. (17 – 368).

(49) El hombre espiritual considera, como el máximo bien, la liberación de la triple forma, siempre que de acuerdo a la ley, le llegue como resultado de su destino espiritual y decisión kármica; no debe venir como un acto arbitra¬rio, o una escapatoria de la vida y sus consecuencias en el plano físico, o como autoimpuesto. (17 – 483).

(50) Los hábitos de la bondad, de la correcta reacción y de la comprensión instintiva, son la característica del iniciado entrenado. No necesita recordar las reglas, las teorías, los planes y las actividades. Son parte establecida de su naturaleza, como el instinto de conservación lo es del equipo de un ser humano normal. Reflexionen sobre esto y procuren adquirir los correctos hábitos espirituales. De esta manera el Maestro no pierde tiempo ocupándose, de los planes del alma o personales. Tiene el hábito basado en la memoria instintiva divina de la actividad correcta, de la comprensión correcta y del correcto propósito. No es necesario el recuerdo. (18 – 66)

(51) Pero ¿se puede quitar la vida? No lo creo. La Vida ES. Nada en el cielo o la tierra puede tocarla o afectarla. Esto es algo que frecuentemente se olvida. En sentido espiritual, la vida no se puede quitar..

... la vida es indestructible y no puede quitarse ni destruirse, sino que "pasa" de una forma a otra, de una experiencia a otra, hasta que por medio de la vida se expresa la perfecta voluntad de Dios. (18 – 113/4).

(52) La mayoría de los seres humanos están aún demasiado hambrientos, agotados síquicamente, perplejos y angustiados e inseguros de su futuro, su libertad y seguridad, como para estar en condición de escucharlo. (8 – 97).

(53) Actualmente estamos pasando por uno de los grandes períodos natu¬rales de transición y sentando las bases para el surgimiento de un nuevo espécimen del ser humano un ente más altamente evolucionado dentro de la familia humana de lo cual proviene gran parte de nuestro problema y gran parte también del actual fracaso para satisfacer las demandas de la raza y estar a la altura de la necesidad humana, a fin de alcanzar el desenvolvimiento. (12 – 31/2).

(54) La perspectiva a menudo se distorsiona por el dolor y el sufrimiento a que ha sido sometida la forma (ya se trate de la propia o la de otros, individualmente o en masa), lo cual impide ver con claridad el propósito y la imperiosa necesidad que tiene la vida dentro de la forma. (12 – 122).

(55) Los accidentes que sufren los individuos son por lo general resultados de una explosión de fuerza, y que estas explosiones son causadas por los odios, los pensamientos malévolos y las palabras de censura, de quienes están involucrados en el accidente. (13 – 57).

(56) Reteniendo, el hombre pierde; desprendiéndose, gana; tratando de retener, inevitablemente debe desaparecer y desaparecerá lo que posee. (13 – 74).

(57) Confórmense con cumplir con su deber y el servicio inmediato que los llevará un paso más adelante en el camino para el que están designados, y de este modo podrán recorrerlo rápidamente a paso acelerado, o lentamente arrastrando los pies. (13 – 83).

(58) Un breve período de esfuerzo organizado y, al final, la muerte, es hoy de utilidad más vital que la inutilidad de hacer tranquilamente las cosas que el hombre desea y luego dejar trascurrir apaciblemente los años. (13 – 319).

(59) El bien debe finalmente triunfar, pero la Jerarquía no sabe qué le deparará a la humanidad el futuro inmediato, porque el hombre determina su propio destino. (5 – 82).

(60) Una de las primeras lecciones que el discípulo debe aprender es que, donde cree ser más fuerte y encontrar mayor satisfacción, con frecuencia es el punto de mayor peligro y debilidad. (5 – 85).

(61) Les recordaré que la vida del discípulo es siempre de riesgos y peligros, que los acepta voluntaria y deliberadamente para servir a la humanidad en bien del desenvolvimiento espiritual. (5 – 95).

(62) Las apariencias no siempre representan lo que verdaderamente son; lo que rompe y perturba la vida de la personalidad es con frecuencia el agente liberador, si es correctamente comprendido; lo que surja cuando las Fuerzas de la Luz disipen la oscuridad del mundo, demostrará la naturaleza inmortal del espíritu humano. (5 – 106).

(63) Siga su propio camino con fortaleza y en silencio, y haga lo que su alma le dicte. No deje que las voces menores de los seres queridos y cercanos, desvíen su progreso en la senda de servicio. Pertenece ahora al mundo y no a un puñado de sus semejantes. (5 – 142).

(64) Las reacciones de los demás no son responsabilidades suyas. Su responsabilidad es darles fortaleza y desapego. Por lo tanto, no se haga cargo de responsabilidades que no le corresponden. (5 – 377).

(65) ¡Cuán pocas veces, quienes disponen de tiempo y están ociosos, sirven como lo hacen los que no tienen tiempo ni están ociosos! (5 – 499).

(66) No se desanime mi viejo hermano, si el camino ascendente le resulta empinado y difícil de recorrer. Está bien acompañado y no se halla solo. (5 – 549).

(67) Tiene mucho que dar... y lo insto a que dé y, al hacerlo, lo exhorto también a que no sea excesivamente consciente de su eficiente forma de dar. (5 – 586).

(68) Aprenda a mantener para sí las cosas que le conciernen. (5 – 605).

(69) Lo que cuenta es el esfuerzo. Los resultados serán inevitables, de acuerdo al esfuerzo. (5 – 666).

(70) El clamor del neófito es: "Díganme, díganme, entonces cambiaré”. "Aceptaré todo lo que me digan, pero díganme". El clamor del discípulo es: "Ayuden en el trabajo. Olvídense de sí mismos. El mundo los necesita". (5 – 675).

(71) Amplíe su horizonte y acreciente su humildad. (6 – 15).

(72) Para ser verdaderamente eficaz tal como se desea, debe adoptar la actitud de que es un canal libre e ininterrumpido y no debe obstruirlo con sus ideas, sus planes y sus actividades del plano físico. (6 – 383).

(73) ¿Está colaborando con el Plan o, en realidad, con sus planes? (6 – 387).

(74) En el centro del huracán hay un punto de paz. Así reza la historia. Puede descubrírselo. Así sucede en todas las tormentas de la vida. Conducen a la paz siempre que no seamos como hojas al viento. (6 – 537).

(75) No tema la soledad. El alma que no puede sostenerse sola nada tiene para dar.

Inicio | Contenidos

[3]

AGNI

(1) AGNI, el señor del Fuego, rige a los elementales y devas del fuego en los tres planos de la evolución humana, físico, astral y mental; no sólo los rige en este planeta denominado Tierra, sino en los tres planos que corresponden a todo el sistema. (3 – 80).

(2) Agni, la totalidad de los Dioses. Él es Vislinu y el Hijo de Su gloria; el fuego de la materia y el fuego de la mente mezclados y fusionados; la inteligencia que palpita en cada átomo y la Mente que anima al sistema; el fuego de la sustancia y la sustancia del fuego; Él es la Llama y lo que la Llama destruye. (3 – 491).

(3) Toda potencialidad reside en el poder vitalizador y energetizador de Agni y en su capacidad para estimular, pues es la vida misma y la fuerza impulsora de la evolución, del desarrollo síquico y de la conciencia. (3 – 495).

(4) La frase "Nuestro Dios es un Fuego consumidor" se refiere principal¬mente a Agni, el factor controlador de esta era. Los devas del fuego desempeñarán una parte cada vez más importante en todos los procesos de la tierra. A ellos está encomendado el trabajo de inaugurar la nueva era, el nuevo mundo, la nueva civilización y el nuevo continente.

... Agni controla no sólo los fuegos de la tierra y rige el plano mental, sino que está definidamente asociado en la tarea de despertar el fuego sacro, el kundalini...

El Señor del Fuego realizará su trabajo especial para este cielo, despertando el fuego kundalini en un gran número de quienes ya están preparados. Esto se iniciará en este siglo y se llevará adelante activamente durante los próximos mil años. (3 – 285).

Inicio | Contenidos