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LIBRO TERCERO REALIZACIÓN DE LA UNIDAD Y SUS RESULTADOS - Parte 3

Aquí cabe una pregunta oportuna: ¿cómo se logra la unificación del corazón y la cabeza, que produce la luminosidad del "órgano central" y emanación de la radiación interna? Expuesto en forma breve, se produce por:


1. La subyugación de la naturaleza inferior, que transfiere a tres centros, el coronario, el cardíaco y el laríngeo, situados arriba del diafragma, la actividad llevada a cabo durante la vida, abajo del plexo solar e incluso en éste. Esto se realiza mediante la vida, el amor y el servicio, no por medio de ejercicios respiratorios ni desarrollando la mediumnidad.


2. La práctica del amor, enfocando la atención en la vida y servicio del corazón, comprendiendo que el centro cardíaco es el reflejo del alma en el hombre, la cual deberá guiar las cuestiones del corazón, desde el trono o sitial entre las cejas.


3. El conocimiento de la meditación. Por medio de la meditación, ejemplificada en el aforismo básico del yoga de que "la energía sigue al pensamiento", se producen todos los desenvolvimientos y desarrollos [i295] que el aspirante desea. Por medio de la meditación, el centro cardíaco (que en el hombre no evolucionado se representa como un loto cerrado vuelto hacia abajo) se invierte, se vuelve hacia arriba y se abre. En su centro está la luz del amor. La radiación de esta luz, al proyectarse hacia arriba, ilumina el sendero hacia Dios, pero no es el sendero, excepto en el sentido de que a medida que hollamos lo que el corazón desea (en sentido inferior), esa senda conduce al Sendero mismo.

Quizás resulte más claro si nos damos cuenta que parte de ese sendero reside en nosotros mismos, y esto nos lo revela el corazón, que conduce a la cabeza, donde descubrimos el primer Portal del Sendero, por el cual entramos en la senda de la vida, que nos aleja de la vida corporal, y conduce a la más completa liberación de las experiencias de la carne y de los tres mundos. Todo es un solo sendero, pero el sendero de la iniciación lo debe hollar conscientemente el pensador, actuando por medio del órgano central de la cabeza, recorriendo inteligentemente el sendero que a través de los tres mundos conduce a la región o reino del alma. Podría decirse que el despertar del centro cardíaco lleva al hombre a darse cuenta de que el centro cardíaco se origina en la cabeza. Esto a su vez lleva al ser humano al loto de doce pétalos, el centro egoico en los niveles superiores del plano mental. El sendero que va desde el centro cardíaco al coronario, constituye en el cuerpo, el reflejo de la construcción del antakarana en el plano mental, "como es arriba así es abajo". [i296]


4. La meditación perfectamente concentrada en la cabeza. Acrecienta automáticamente el estímulo y el despertar de los centros a lo largo de la columna vertebral, cinco en total; despierta el sexto centro, situado entre las cejas, y con el tiempo revela al aspirante la salida por la cúspide de la cabeza, que se la puede ver como un círculo radiante de luz pura y blanca. Se inicia como un pequeño punto, y gradualmente va acrecentando su gloriosa y radiante luz hasta revelar el portal. Nada más puede decirse sobre esto.


La luz de la cabeza es el gran revelador, el gran purificador y el medio por el cual el discípulo cumple el mandato de Cristo: "Deja que brille tu luz". Es "la senda del justo que brilla cada vez más hasta el perfecto día". Es lo que produce el halo o círculo luminoso, visto alrededor de la cabeza de todos los hijos de Dios que han tomado o tomarán posesión de su herencia.


Por medio de esta luz, como indica Patanjali en este aforismo, nos hacemos conscientes de lo sutil, o de las cosas que sólo se pueden conocer mediante el empleo consciente de nuestros cuerpos sutiles, de los cuales nos valemos para actuar en los planos internos, el emocional o astral, y el mental. La mayoría actúa hoy inconscientemente en dichos planos. También por medio de esta luz, somos conscientes de lo que está oculto o aún no ha sido revelado. Los Misterios le son revelados al ser humano cuya luz resplandece, convirtiéndose así en un conocedor. [i297] Ante él se despliega también lo lejano o futuro.


26. La meditación centralizada en el sol, traerá conciencia (o conocimiento) de los siete mundos.

Este aforismo ha sido comentado extensamente por numerosos escritores durante muchos siglos. En bien de la claridad modernizaremos la afirmación y reduciremos sus términos a los del ocultismo moderno:


"Mediante la constante y firme meditación en la causa emanante de nuestro sistema solar, llegamos a comprender los siete estados del ser".


La diversidad de términos empleados frecuentemente confunden al estudiante, por lo tanto, será conveniente emplear únicamente dos series de términos: una imparte la terminología oriental ortodoxa, contenida en los mejores comentarios, la otra es más fácilmente reconocible para el investigador occidental. Empleando la traducción de Woods, tenemos lo siguiente:

                               7. Satva…el mundo de los Dioses inmanifestados.          

            Brama         6. Tapas…el mundo de los Dioses autoluminosos.

Svar                       5. Jana….. lo más inferior del mundo de Brahma.

            4.Mahar Prajapatva…el gran mundo

            3.Mahendra………….el hogar de los Agnishvattas (los egos).

            2. Antariksa………….el espacio intermedio.

            1. Bhu………………..el mundo terrestre.


Resulta interesante esta diferenciación del mundo en siete [i298] grandes divisiones, porque demuestra la exactitud de la quinta división que sostienen algunos comentadores.


Estos siete mundos corresponden a la división oculta moderna de nuestro sistema solar, en siete planos que personifican los siete estados de conciencia y abarcan siete grandes tipos de seres vivientes. La analogía es la siguiente:

1.   Plano físico ...........      Bhu  ..........................        Mundo Terrestre.

                                                                            Consciencia física.

2.   Plano astral  ..........      Antariksa ..................       Mundo de las emociones.

                                                                            Conciencia kámica o de deseos.

3.   Plano mental ..........    Mahendra .................       Mundo de la mente y del alma.

                                                                            Conciencia mental.

4.   Plano búdico ..........    Mahar Prajapatya  .....    Mundo crístico.

                                                                            Conciencia intuitiva o crística.

                                                                            Conciencia grupal.

5.   Plano átmico ..........    Jana  ..........................        Mundo espiritual.

                                                                            Conciencia planetaria.

                                                                            Mundo del tercer aspecto.

6.   Plano monádico .....    Tapas  .......................        Mundo divino.

                                                                            Conciencia de Dios.

                                                                            Mundo del segundo aspecto.

7.   Plano logoico .........    Tatya  .......................        Mundo de la causa emanante.

                                                                            Absoluta conciencia.

                                                                            Mundo del primer aspecto.


[i299] Son interesantes ciertos comentarios de Vyasa sobre esta diferenciación, pues coinciden con el pensamiento teosófico moderno. Describe el plano terrenal como "sostenido respectivamente por materia sólida, agua, fuego, viento, aire y oscuridad... donde nacen las criaturas vivientes después de habérseles asignado un largo y penoso período de vida, sufriendo los padecimientos incurridos como resultado de su propio karma". Los comentarios no son necesarios.

Respecto al segundo plano, el astral, se dice que las estrellas (las vidas) son "impulsadas por el viento en dicho plano, así como el labrador arrea los caballos en un círculo alrededor del campo de la trilla", y están "reguladas por el constante impulso del viento". Tenemos aquí un maravilloso panorama de cómo las vidas son impulsadas a la rueda del renacimiento por la fuerza de sus deseos.


Vyasa observa que el mundo de la mente está poblado por seis grupos de Dioses (los seis grupos de egos y sus seis rayos, los seis subrayos del rayo sintético, el cual se infiere). Estos son los hijos de la mente, los Agnishvattas (tan mencionados en La Doctrina Secreta y en Tratado sobre Fuego Cósmico), descritos como:

  1. Cumpliendo sus deseos, por lo tanto, impulsado a encarnar por el deseo.
  2. Dotados del poder de la atomización y otros poderes, por consiguiente, pueden crear sus vehículos de manifestación.
  3. Viviendo en un periodo mundano, por lo tanto, están encarnados durante un período mundial. [i300]
  4. De hermosa apariencia, porque los hijos de Dios son luminosos, radiantes y de extraordinaria belleza.
  5. Plenos de amor, porque amor es la característica del alma, y todos los hijos de Dios o hijos de la mente, revelan el amor del Padre.
  6. Poseyendo cuerpos propios, "que no son el producto de los padres"; ese "cuerpo no hecho con las manos", "eterno en los cielos", mencionado por San Pablo.

En conexión con el cuarto mundo, Vyasa dice que es el mundo de la maestría, por lo tanto el hogar de los Maestros y de todas las almas liberadas, cuyo "alimento es contemplación" y cuyas vidas duran "mil períodos mundanos", siendo en consecuencia inmortales.

Luego describe los tres planos más elevados y las grandes existencias, que constituyen las vidas de esos planos, en quienes "vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser".

Corresponden a los tres planos de la trinidad. Los comentarios de Vyasa sobre estas existencias y sus diversos grupos son iluminadores, dice:

  1. "Sus vidas son castas: es decir, libres de impureza o de la limitación de las formas inferiores".
  2. "Hacia arriba no hay ningún impedimento para su pensamiento; en las regiones inferiores ningún objeto está oculto para su pensamiento". Conocen todas las cosas, dentro del sistema solar.
  3. "No sientan los cimientos para morada alguna", por lo tanto no poseen cuerpos densos.
  4. "Están cimentados en sí mismos... y viven mientras haya creaciones". Son las grandes vidas tras de toda existencia sensible. [i301]
  5. Se deleitan practicando diversos tipos de contemplación. Nuestros mundos son sólo el reflejo del pensamiento de Dios y también la suma total de la mente de Dios.


El antiguo comentador lo compendia en dos afirmaciones básicas, que debería considerar el estudiante:

"Esta bien fundada configuración se extiende hasta el mismo centro del (Mundo) Huevo, siendo éste un ínfimo fragmento de la causa primaria, como una luciérnaga en el firmamento.

Esto significa que nuestro sistema solar no es más que un átomo cósmico y en sí sólo una parte de un todo esferoidal aún mayor. Luego declara:


"Ejerciendo restricción sobre la puerta del sol, el yogui debería percibir todo esto directamente". Restricción es un término que se emplea frecuentemente al traducir frases que significan "refrenar o restringir las modificaciones del principio pensante", en otras palabras, perfecta meditación en una sola dirección. Meditando sobre la puerta del sol, se puede alcanzar pleno conocimiento. Resumiendo, significa que mediante el conocimiento del propio corazón del sol y en virtud de la luz que emana de él, habiendo descubierto el portal del sendero, se entra en relación con el Sol, que se halla en el corazón de nuestro sistema solar y, eventualmente, se descubre ese portal que permite al hombre entrar en el séptuple sendero cósmico. No es necesario decir más acerca de esto, pues el objetivo de Raja Yoga es permitir al hombre descubrir la luz en sí mismo, y en esa luz ver la luz y también [i302] hallar la puerta que va hacia la vida y, en consecuencia, hollar el sendero.

Sólo nos queda un punto que tratar. Esotéricamente al sol se lo considera triple:

1.   El sol físico ..........................................            cuerpo ........    forma inteligente.

2.   El corazón del sol ................................          alma ...........     amor.

3.   El sol espiritual central ........................         espíritu .......    vida o poder.


En el hombre, el microcosmos, las analogías son:

1.   El hombre personal físico ........................        cuerpo ......    forma inteligente.

2.   El ego o Cristo .........................................           alma ..........    amor.

3.   La mónada ...............................................             espíritu ......   vida o poder.


27. La meditación centralizada en la Luna otorga el conocimiento de todas las formas lunares.

Hay dos traducciones apropiadas de este aforismo, la anterior y la que sigue:

"El conocimiento del mundo astral lo obtiene quien puede meditar sobre la Luna". Ambas traducciones son correctas, pero probablemente la comprensión exacta del texto sánscrito se obtendrá únicamente combinándolas. Quizás sea suficiente dar en una simple paráfrasis la esencia del significado de este aforismo.


"La concentración sobre la madre de las formas (la Luna) revela al aspirante la naturaleza y propósito de la forma".


Si el estudiante tiene en cuenta que la Luna es el símbolo de la materia y que el Sol, en su aspecto luz, es el símbolo del alma, no tendrá dificultad en determinar el significado de los Af. 26 y 27. Uno se relaciona con el alma y los diversos estados de conciencia; el otro se ocupa del cuerpo, [i303] vehículo de la conciencia. Uno concierne al cuerpo incorruptible, no hecho con las manos, eterno en los cielos; el otro a las "mansiones lunares" (como lo denomina el traductor) y al hogar del alma en los tres mundos del esfuerzo humano.


Sin embargo, debe recordarse que el aspecto Luna rige en todos los reinos por debajo del humano, pero el aspecto Sol debería predominar en el humano.

El conocimiento de las mansiones lunares o de las formas proporcionaría la comprensión del cuerpo físico, del vehículo astral o de deseos, y de la envoltura mental.

28. La concentración en la Estrella Polar proporcionará el conocimiento de las órbitas de los planetas y de las estrellas.


Este aforismo poco significa para el estudiante común, pero es de profunda utilidad para el iniciado y el discípulo juramentado. Basta decir que constituye el trasfondo de toda investigación astrológica, pues por la valoración de su significado se obtendrá la comprensión de:

  1. La relación de nuestro sistema solar con las otras seis constelaciones que (con la nuestra) constituyen los siete centros de fuerza, de los cuales las siete grandes influencias espirituales de nuestro sistema son los reflejos y agentes.
  2. El sendero de nuestro Sol en los Cielos y los doce signos del zodíaco, por los cuales transita aparentemente nuestro Sol. Por lo tanto se evidencia que este aforismo constituye la clave del propósito del [i304] siete y del doce, sobre los cuales se basan nuestros procesos creadores.
  3. El significado de los doce trabajos de Hércules, en relación con el ser humano, el microcosmos.
  4. El propósito de nuestro planeta, que el adepto aprende mediante la comprensión de la triplicidad formada por
    1. la Estrella Polar,
    2. nuestro planeta Tierra,
    3. la Osa Mayor.


Quienes poseen la clave descubrirán otros significados, pero los indicados bastan para poner de manifiesto el significado profundo, aunque esotérico, atribuido a estas breves palabras.

29. Fijando la atención en el centro denominado plexo solar, se obtiene un conocimiento perfecto acerca de la condición del cuerpo.

En el comentario del Af. 36, en el Libro Primero, se enumeraron los diversos centros y se dieron sus cualidades. Ahora se mencionan cinco de dichos centros, pues conciernen más directamente al aspirante y son los que más predominan en la quinta raza o aria; en la cuarta raza estaban despiertos, pero no desarrollados.


Estos centros son:

Base de la columna vertebral ..........................................................  4 pétalos.

Plexo solar ...................................................................................... 10 pétalos.

Centro cardíaco  ............................................................................. 12 pétalos.

Centro laríngeo .............................................................................. 16 pétalos.

Centro coronario .......................................................................  1000 pétalos.

Estos cinco centros conciernen principalmente al aspirante. El centro llamado bazo, fue [i305] controlado en los días de Lemuria, y ahora está relegado a la categoría de los centros que funcionan plenamente y por lo tanto en forma automática, y han quedado bajo el umbral de la conciencia. El centro entre las cejas sirve de medio para proyectar la luz de la cabeza sobre las cosas "sutiles, oscuras, ocultas y remotas"; es el resultado del desarrollo del coronario y el cardíaco.

Los tres centros principales son tan potentes en la persona excesivamente subdesarrollada que, aunque sus pétalos no se hayan abierto, han producido analogías físicas o glándulas. Su vibración es tal, que ya emiten sonidos en los seres humanos y, por medio del sonido, atraen y producen una forma. En el discípulo o iniciado, estos tres centros no sólo emiten sonidos, sino que forman palabras; por lo tanto rigen la construcción de las fuerzas vitales y controlan al entero ser humano.

Las glándulas que corresponden a los tres centros son:

1.  La glándula pineal y el cuerpo pituitario .............................................  centro coronario.

2.  La glándula tiroides ..............................................................................  centro laríngeo.

3.  El bazo ..................................................................................................  centro cardíaco.

“Del corazón brotan las fuentes de la vida" y circula la corriente sanguínea de la vida; debido a su desarrollo en la raza atlante y a la consiguiente coordinación y crecimiento del cuerpo astral o emocional, el centro cardíaco ha llegado a ser el más importante del cuerpo. Su actividad y desarrollo han ido paralelos a los del bazo, órgano de la vitalidad, del prana o fuerza física solar, en el cuerpo.

[i306] Hay otras glándulas que tienen una íntima relación con los diversos centros, pero el tema es tan vasto que sólo puede ser insinuado. Sin embargo no existe la misma estrecha relación entre las glándulas asociadas a los centros situados abajo del diafragma, que las conectadas con los centros principales situados arriba del diafragma.


El aforismo en consideración se refiere a uno de los cinco centros más importantes, por las siguientes razones:


1. Está situado en el centro del tronco, siendo por lo tanto la analogía del principio medio. En la época atlante los tres centros principales para esa raza eran:

a.  El coronario ......................................................   Padre o aspecto espiritual.

b.  El plexo solar ...................................................   Hijo o aspecto alma.

c.  Base de la columna vertebral ...........................   Espíritu Santo o aspecto materia.

El alma no estaba entonces tan individualizada como ahora. Controlaba el alma animal, en consecuencia, lograr el pleno contacto con el "anima mundi" era el factor predominante. Con el transcurso del tiempo, el alma fue individualizándose más en cada ser humano y haciéndose más separatista, a medida que predominaba el aspecto mente (el gran factor divisor). Cuando finalice la presente raza, los tres centros principales serán: el coronario, el cardíaco y el de la base de la columna vertebral. En la sexta raza tendremos, el coronario, el cardíaco y el laríngeo.


En la última raza, la de los hijos de Dios iluminados, la séptima, tendremos como centros de acción: [i307]

a.   El coronario de mil pétalos ..............................  Vida o aspecto espiritual.

b.   El situado entre las cejas ..................................  Hijo o aspecto conciencia.

c.   El laríngeo ........................................................  Espíritu Santo o aspecto creador.

A través del primero la vida espiritual fluirá desde la mónada; a través del segundo, el principio crístico, la luz del mundo, el alma, actuará derramando luz y vida sobre todas las cosas, y lo utilizará como órgano de percepción. A través del último, se llevará a cabo el trabajo de creación y se emitirá la palabra creadora.


Esta perspectiva general presenta al estudiante la visión de lo que hay por delante. Sin embargo, no tiene ningún valor inmediato; la mayoría de los aspirantes se ocupan del plexo solar, de allí la necesidad de considerarlo aquí.


2. El plexo solar es el órgano de la naturaleza astral, de las emociones, el temperamento, los deseos y sentimientos, y por eso es el más activo de todos. Por su intermedio se despiertan las funciones inferiores del cuerpo -el deseo de beber, de comer, de procrear, y a través de éste se hace contacto con los centros inferiores y se trabaja con ellos. En el discípulo, el centro cardíaco reemplaza al centro plexo solar y en el Maestro es reemplazado por el coronario. No obstante, todos son expresión de la vida y del amor de Dios y, en su totalidad y perfección, expresan la vida crística.


3. El centro plexo solar desarrolla la gran obra de trasmutar todos los deseos animales inferiores en superiores. A través de él pasan [i308] literalmente las fuerzas de la naturaleza inferior. Acumula las fuerzas del cuerpo debajo del diafragma y las dirige hacia arriba.


4. En el plexo solar el alma animal se fusiona con el alma del ser humano y se ve en germen la conciencia crística. Estableciendo la analogía entre el estado prenatal y la germinación del Cristo en cada ser humano, los estudiantes, cuya intuición esté desarrollada, percibirán la analogía entre la actividad del plexo solar y su función, y los primeros tres meses y medio del período prenatal. Luego viene "la activación"` y la vida se hace sentir. Tiene lugar un resurgimiento, entonces se puede percibir la analogía entre el proceso fisiológico natural y el nacimiento del Cristo en la caverna del corazón. En esto reside el profundo misterio de la iniciación, revelado únicamente a quienes recorren el sendero del discipulado hasta el fin.


En este aforismo se dice que el conocimiento referente al cuerpo físico se logra meditando sobre este centro. La razón es esta: cuando el hombre llega a comprender su cuerpo emocional y el centro de fuerza a través del cual funciona en el plano físico, descubre que todo cuanto él es (física y etéricamente) se debe al deseo o kama, y que sus deseos lo atan a la rueda de renacimientos. Por esta razón el yogui hace hincapié sobre esa básica discriminación, por la cual el hombre desarrolla la capacidad de elegir entre lo real y lo irreal, cultivando en él un exacto sentido [i309] de los valores. Luego viene el desapasionamiento, que una vez adquirido, produce desagrado hacia la vida de percepción sensoria.

Cuando el aspirante se da cuenta del papel que el deseo desempeña en su vida, que el cuerpo emocional o astral es causante de la mayor parte de las dificultades de su naturaleza inferior, y cuando capta el aspecto técnico del proceso que sigue la energía deseo, comprende la función del plexo solar, pudiendo iniciar la gran tarea dual de trasferencia y transmutación. Debe transferir la energía de los centros situados debajo del diafragma a los de arriba, y en ese proceso transmutar y cambiar la energía. Los centros están situados a lo largo de la columna vertebral, pero ayudará considerablemente al estudiante si tiene una idea de los lugares aproximados del cuerpo que estos centros afectan y energizan. Dichos centros poseen órganos en el plano físico, que son el resultado de la respuesta de la sustancia densa a su vibración.

Los Tres Centros Mayores

1.   Coronario ...............................  cerebro, glándula pineal, cuerpo pituitario

2.   Laríngeo .................................  laringe, cuerdas vocales y paladar, glándula tiroides.

3.   Cardíaco .................................  pericardio, ventrículos, aurículas, afectando al bazo.

Los Cuatro Centros Menores

4.   Plexo solar  .................................  estómago.

5.   Bazo ...........................................   bazo.

6.   Sacro ...........................................  órganos genitales.

7.   Base de la columna vertebral .....  órganos de eliminación, riñones, vejiga

                                                  

[i310] Estos órganos físicos son sus resultados o efectos, los centros son su causa física y se producen por la actividad de los centros etéricos.


Estos detalles ya se han dado y la información antedicha fue recopilada, debido a la importancia que tiene el plexo solar en esta cuarta ronda de la cuarta Jerarquía creadora (la Jerarquía de las mónadas humanas o espíritus), el cuarto centro en el ser humano, ya sea contando desde arriba o desde abajo. Otro detalle técnico puede darse aquí. En el proceso de transmutación el estudiante debería recordar que:

  1. La energía de la base de la columna vertebral debe ascender a la cabeza.
  2. La energía del centro sacro debe pasar al laríngeo.
  3. La energía del plexo solar debe ir al corazón. La energía del bazo concierne exclusivamente al cuerpo físico. Va a todos los centros.



30-31. Fijando la atención en el centro laríngeo se aplaca el hambre y la sed. Fijando la atención en el conducto o nervio situado debajo del centro laríngeo, se logra el equilibrio.

Debe recordarse que todos los aforismos que se refieren a los poderes psíquicos son susceptibles de interpretación inferior o superior. En ningún aforismo es tan aparente como en éste. Mediante el conocimiento de la naturaleza del centro laríngeo y meditando constantemente sobre él, el yogui puede evitar los espasmos del hambre y de la sed y [i311] mantenerse indefinidamente sin alimento, mientras que dirigiendo la energía a esa parte del gran nervio de la laringe, situado exactamente abajo del centro laríngeo (en la cavidad de la garganta), puede lograr la inmovilidad y rigidez absolutas de la forma humana. Similarmente, concentrándose en el plexo solar, puede darse cuenta con plena conciencia, de cada una de las partes de su cuerpo físico. Pero esto concierne a los poderes o "siddhis" inferiores, los cuales no interesan al estudiante de Raja Yoga, que los considera como efectos secundarios del desenvolvimiento del alma. Sabe que son el resultado de aplicar correctamente los ocho métodos de yoga, por lo cual son automáticos e inevitables. Sabe también a qué peligro se expone el organismo físico cuando predomina el aspecto inferior o físico.

El verdadero significado de los aforismos 30 y 31, estudiados en conjunto, surge de la comprensión del proceso transmutador y de la trasferencia efectuada en el plexo solar.


La energía del centro sacro, que alimenta los órganos genitales, con el tiempo es transferida al centro laríngeo. Este proceso creador se lleva a cabo mediante el pensamiento, el sonido y la Palabra hablada. Hambre y sed son los dos aspectos del deseo; el hambre es positivo, masculino y codicioso; la sed es negativa, femenina y receptiva. Ambas palabras son simplemente símbolos de los dos grandes impulsos que subyacen en el impulso sexual. Cuando ellos son dominados y controlados, entonces la energía del centro situado detrás de los órganos involucrados puede [i312] ser elevada a la laringe, deteniendo en sentido esotérico el hambre y la sed. Debe tenerse presente que estas dos palabras son las analogías, en el plano físico, de los grandes pares de opuestos, que el yogui trata de equilibrar, y lo hace cuando el plexo solar desempeña su función más elevada.


En el plano astral o de deseos, este proceso equilibrador debe ser llevado a cabo en el cuerpo astral del aspirante. Este es el gran campo de batalla tan bellamente simbolizado en el cuerpo humano, con sus tres centros superiores, con sus puntos focales de energía inferior y el gran centro medio, el plexo solar, que representa el plano astral y su actividad. Esto evidencia por qué se han unido los dos aforismos, pues abarcan toda una actividad.


Después de alcanzar en cierta medida el equilibrio, el aspirante aprende a perfeccionar el proceso equilibrador y adquiere el poder de mantenerse firme e inconmovible, guardando un equilibrio inalterable entre los pares de opuestos. El nervio llamado "kurma-nadi" o el "tubo de tortuga", es la analogía física de la etapa que el aspirante ha alcanzado. Se mantiene erecto e inconmovible delante de la entrada al sendero, encontrándose en ese punto de evolución, donde puede "evadirse hacia arriba" y actuar en la cabeza.


Desde épocas primitivas la tortuga ha sido el símbolo del lento proceso creador y del largo camino evolutivo, recorrido por el espíritu. De allí lo apropiado del término, tal como se aplica a lo que se considera el inferior de los tres centros mayores, [i313] y aquel que representa el aspecto creador o Brahma de la divinidad de Dios, el Espíritu Santo, en Su función de energizar  la materia o cuerpo.

32. Enfocando la luz en la cabeza se puede ver a quienes han alcanzado el dominio de sí mismos y establecer contacto con ellos. Dicho poder se desarrolla por la meditación unilateral.

Ésta es una paráfrasis de carácter general, pero da el sentido exacto de los términos empleados. En el aforismo vigésimo quinto, hemos estudiado la naturaleza de la luz en la cabeza. Aquí se dará una breve explicación: cuando el estudiante es consciente de la luz en la cabeza y puede utilizarla a voluntad, dirigiendo su radiación hacia lo que trata de conocer, llega el momento en que no sólo puede dirigirla hacia afuera, al campo del conocimiento donde actúa en los tres mundos, sino también hacia adentro y arriba, a esos reinos donde deambulan los santos de Dios, la gran "Nube de Testigos". Por lo tanto, por su intermedio puede llegar a ser consciente del mundo de los Maestros, Adeptos e Iniciados, y así ponerse en contacto con Ellos, en plena conciencia vigílica, registrando tales contactos en su cerebro físico.


De allí la necesidad de llegar a ser consciente de la propia luz, de limpiar la propia lámpara y de utilizar plenamente la luz que se posee. El poder de la luz espiritual se desarrolla y acrecienta por el uso y el cuidado, desempeñando una doble función.


El aspirante se convierte así en luz o lámpara, en un [i314] lugar oscuro, alumbrando el camino a otros. Únicamente de esta manera puede ser aventada en llama la luz interna. Este proceso de alumbrar a otros y convertirse en lámpara, precede siempre a la maravillosa experiencia del místico cuando dirige su lámpara y luz a otros reinos, descubriendo "el camino de evasión" hacia esos mundos donde los Maestros deambulan y trabajan.


Es necesario recalcar este punto, porque entre los estudiantes existe la fuerte tendencia a buscar a los Maestros, algún Guru o Instructor, que "les proporcione la luz”. Sólo quienes hayan encendido su propia luz, limpiado su propia lámpara y estén provistos de los medios para penetrar en su mundo, podrán descubrirlos. La parte más técnica de esta cuestión está muy bien explicada por W. Q. Judge:


"Tenemos aquí dos inferencias, que en nada se igualan al pensamiento moderno. Una, que existe una luz en la cabeza; la otra, que existen seres divinos que pueden ser vistos por quienes se concentran en la luz de la cabeza. Se afirma que cierto nervio o corriente psíquica, denominado Brahmarandhra-nadi, sale por el cerebro, cerca de la cima de la cabeza. En este punto se acumula el principio luminoso de la naturaleza, en mayor cantidad que en cualquier otra parte del cuerpo, y se lo denomina jyotis, la luz en la cabeza. Debido a que todo resultado debe obtenerse por el empleo de los métodos adecuados, los seres divinos podrán ser vistos si nos concentramos en esa parte del cuerpo que tiene una relación más estrecha con ellos. En este punto, el extremo del Brahmarandhra-nadi, [i315] se establece la conexión entre el ser humano y las fuerzas solares".

Esta luz hace que el "rostro resplandezca"; produce el halo que rodea la cabeza de los Santos y Maestros y es visto por el clarividente en los aspirantes y discípulos evolucionados.

Dvivedi da la misma enseñanza, en las siguientes palabras:


"La luz en la cabeza se la describe como la afluencia acumulada de luz sáttvica" que se ve en el Brahmarandhra y se supone que está cerca de la arteria coronaria, de la glándula pineal, o sobre la médula oblonga. Así como la luz de una lámpara, ardiendo dentro de las cuatro paredes de una casa, presenta una apariencia luminosa desde el ojo de la llave, así se muestra la luz sáttvica en la cima de la cabeza. Esta luz es muy familiar para quienes apenas conocen las prácticas de yoga y puede ser vista concentrándose en un punto entre las cejas. Por la práctica de samyama (meditación) sobre esta luz, pueden ser vistos de inmediato, a pesar de los obstáculos espacio-tiempo, los seres llamados "siddhas" -conocidos generalmente en los círculos teosóficos como Mahatmas o elevados Adeptos- que pueden caminar a través del espacio en forma invisible.