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LIBRO PRIMERO   EL PROBLEMA DE LA UNIÓN.- Parte 1

LIBRO I.

El problema de la Unión.

  1. Definición de las naturalezas superior e inferior.
  2. Consideración de los obstáculos y su eliminación.
  3. Resumen del sistema de Raja Yoga                                

Tema: La versátil naturaleza síquica.

 

[i3] LOS AFORISMOS DE LA YOGA DE PATANJALI

LIBRO PRIMERO


EL PROBLEMA DE LA UNIÓN

 

  1. AUM. La siguiente instrucción concierne a la Ciencia de la Unión.
  2. Esta Unión (o yoga) se alcanza mediante la subyugación de la naturaleza psíquica y la sujeción de la mente (chitta).
  3. Obtenido esto, el yogui se conoce a sí mismo, tal como es en realidad.
  4. Hasta ahora el hombre interno se ha identificado con sus formas y con las modificaciones activas de éstas.
  5. Los estados de la mente son cinco, están sujetos al placer o al dolor y son dolorosos o no.
  6. Estas modificaciones (actividades) son: correcto conocimiento, incorrecto conocimiento, fantasía, pasividad (sueño) y memoria.
  7. La base del conocimiento correcto es percepción correcta, deducción correcta y testimonio correcto (o evidencia exacta).
  8. El conocimiento incorrecto se basa en la percepción de la forma y no en el estado del ser.
  9. La fantasía descansa sobre imágenes que no tienen existencia real.
  10. La pasividad (sueño) está basada en el estado pasivo de los "vrittis" (o en la no percepción de los sentidos).
  11. La memoria es retención de lo conocido.
  12. El control de estas modificaciones del órgano interno, la mente, se logra mediante incansable esfuerzo y desapego. [i4]
  13. El esfuerzo incansable es empeño constante para restringir las modificaciones de la mente.
  14. Cuando el objetivo a alcanzar es valorado suficientemente, y los esfuerzos para lograrlo continúan persistentemente y sin interrupción, se asegura la estabilidad de la mente (restricción de los vrittis).
  15. Desapego es liberarse de la apetencia de los objetos deseados, ya sean terrenos o tradicionales, aquí o en el más allá.
  16. La consumación de este desapego da por resultado el exacto conocimiento del hombre espiritual, liberado de las cualidades o gunas.
  17. La conciencia de un objeto se obtiene concentrándose en su cuádruple naturaleza: la forma, por un examen de la misma; la cualidad (o guna), por participación discriminativa; el propósito, por inspiración (o beatitud), y el alma, por identificación.
  18. Se alcanza otra etapa de samadhi cuando, mediante el pensamiento enfocado en una sola dirección, se aquieta la actividad externa. En esta etapa la sustancia mental o chitta responde únicamente a impresiones subjetivas.
  19. El samadhi descrito no va más allá de los límites del mundo fenoménico; tampoco va más allá de los dioses ni de quienes se ocupan del mundo concreto.
  20. Otros yoguis alcanzan samadhi y llegan a la discriminación del espíritu puro a través de la creencia, seguida de energía, memoria, meditación y correcta percepción.
  21. Aquellos cuya voluntad está intensamente activa, alcanzan rápidamente la etapa de conciencia espiritual.
  22. Quienes emplean la voluntad difieren también, porque su empleo puede ser intenso, moderado o suave. Respecto al logro de la verdadera conciencia espiritual existe todavía otro camino.
  23. Por la intensa devoción a Ishvara se alcanza el conocimiento de Ishvara.
  24. Ishvara es el alma, a ésta no la afectan las limitaciones y está libre del karma y del deseo.
  25. En Ishvara, el Gurudeva, el germen de todo conocimiento, se expande al infinito. [i5]
  26. Ishvara, el Gurudeva, como no está limitado por el factor tiempo, es el instructor de los Señores primitivos.
  27. La palabra de Ishvara es AUM (u OM). Ésta es el Pranava.
  28. Mediante la emisión de la Palabra y la reflexión sobre su significado, se descubre el Camino.
  29. Por esto llega el conocimiento del yo (el alma) y la eliminación de todos los obstáculos.
  30. Los obstáculos para el conocimiento del alma son: incapacidad corporal, inercia mental, duda, abandono, pereza, apasionamiento, percepción errónea, incapacidad para lograr la concentración o imposibilidad para mantener la actitud meditativa una vez alcanzada.
  31. Los resultados de los obstáculos sobre la naturaleza psíquica inferior son: dolor, desesperación, errónea actividad corporal y equívoca dirección o control de las corrientes de vida.
  32. Para superar los obstáculos y sus derivados, se requiere intensa aplicación de la voluntad a alguna verdad o principio.
  33. La paz de la sustancia mental o chitta se puede alcanzar practicando la simpatía, la ternura, la firmeza de propósito y el desapasionamiento respecto al placer y al dolor, o a todas las formas del bien y del mal.
  34. Además la paz de chitta se alcanza mediante la regulación del prana o aliento de la vida.
  35. La estabilidad mental puede obtenerse mediante esas fórmulas de concentración, relacionadas con la percepción sensoria.
  36. Meditando sobre la luz y el resplandor se puede llegar al conocimiento del espíritu y alcanzar la paz.
  37. La mente (chitta) se estabiliza y queda liberada de la ilusión a medida que se purifica la naturaleza inferior y ya no se la satisface.
  38. La paz (estabilización de la sustancia mental o chitta) puede lograrse meditando sobre el conocimiento que proporcionan los sueños.
  39. La paz también se alcanza concentrándose en lo que el corazón más aprecia. [i6]
  40. Así su comprensión se extiende desde lo infinitamente pequeño hasta lo infinitamente grande y su conocimiento se perfecciona desde annu (el átomo o partícula) hasta atma (o espíritu).
  41. Aquel que ha controlado totalmente sus "vrittis" (modificaciones de la sustancia mental), llega a un estado de identificación y similitud con lo que ha conocido. El conocedor, el conocimiento y el campo del conocimiento se convierten en uno; así como el cristal toma los colores de lo que refleja.
  42. Cuando el perceptor mezcla la palabra, la idea (el significado) y el objeto, esto es denominado estado mental de razonamiento sensato.
  43. Se llega a la percepción sin un razonamiento sensato cuando la memoria ya no controla, entonces la palabra y el objeto son trascendidos y sólo la idea está presente.
  44. Ambos procesos de concentración, con o sin la acción sensata de la mente, pueden ser aplicados también a cosas sutiles
  45. Lo denso conduce a lo sutil; lo sutil lleva, por etapas sucesivas, al estado del ser espiritual puro llamado Pradhana.
  46. Todo esto es meditación con simiente.
  47. Cuando se ha alcanzado este estado supercontemplativo, el yogui adquiere la comprensión espiritual pura, por medio de la quietud equilibrada de la sustancia mental o chitta.
  48. Su percepción es ahora infaliblemente exacta, o su mente revela únicamente la Verdad.
  49. Esta percepción particular es excepcional y revela lo que la mente razonadora, mediante el testimonio, la inferencia y la deducción, no puede revelar.
  50. Es hostil a las demás impresiones o las reemplaza.
  51. Cuando este estado de percepción se ha refrenado o es reemplazado, se alcanza el estado puro de samadhi.

 

[i7] LOS AFORISMOS DEL YOGA DE PATANJALI

 

LIBRO PRIMERO


EL PROBLEMA DE LA UNIÓN

 

  1. AUM (OM). La siguiente instrucción concierne a la Ciencia de Unión.

AUM es la palabra de Gloria; significa el Verbo hecho carne y la manifestación del segundo aspecto de la divinidad en el plano de la materia. Este resplandeciente surgimiento ante el mundo de los hijos de la rectitud se alcanza siguiendo las reglas dadas aquí. Cuando los hijos de los hombres hayan demostrado que también son Hijos de Dios, análogamente el cósmico Hijo de Dios brillará con acrecentada intensidad de gloria. El gran iniciado Pablo tuvo la visión de ello cuando dijo: "toda la creación entera gime a una, y a una está con dolores de parto. . . esperando la manifestación de los Hijos de Dios". (Ro. 8:22)
Raja Yoga o Ciencia de Unión da las reglas y los métodos para:

  1. Establecer contacto consciente con el alma, el segundo aspecto, el Cristo interno.
  2. Adquirir conocimiento del yo y mantener su control sobre el no-yo. [i8]
  3. Sentir el poder del ego o alma en la vida cotidiana y manifestar sus poderes.
  4. Subyugar la naturaleza psíquica inferior y expresar las facultades psíquicas superiores.
  5. Establecer contacto armónico entre el cerebro y el alma y recibir sus mensajes.
  6. Intensificar la "luz en la cabeza", de modo que el hombre se convierta en una Llama viviente.
  7. Descubrir el sendero y convertirse en ese sendero.

El estudiante hallará de utilidad las triplicidades detalladas más abajo, especialmente si tiene en cuenta que la columna central contiene los términos aplicables al alma o segundo aspecto. La unión que debe alcanzarse es la del tercer aspecto con el segundo. Esto se logra en la tercera iniciación (la Transfiguración, en terminología cristiana). Posteriormente se sintetizan los aspectos tercero y segundo, unidos con el primero:

Primer Aspecto            Segundo Aspecto                Tercer Aspecto

Espíritu                        Alma                                   Cuerpo

Padre                            Hijo (crístico)                     Espíritu Santo

Mónada                        Ego                                     Personalidad

Yo divino                     Yo superior                        Yo inferior (o no-yo)

Vida                              Conciencia                         Forma

Energía                         Fuerza                                 Materia

La Presencia                 El Ángel de la Presencia    El ser humano

Debe establecerse una clara diferencia entre el principio crístico, tal como se indica arriba, aspecto espiritual elevado que todo miembro de la humanidad debe alcanzar, y el mismo término aplicado a un personaje de excelso grado que representa ese [i9] principio, ya sea el varón de Nazaret, de la referencia histórica, u otro nombre.

2. Esta Unión (o yoga) se alcanza mediante la subyugación de la naturaleza psíquica y la sujeción de la mente (o chitta).
Quien trata de obtener la unión tiene que hacer dos cosas:

  1. Obtener el control de la "versátil naturaleza psíquica".
  2. Impedir que la mente asuma las innumerables formas que con tanta facilidad adopta, denominadas frecuentemente "modificaciones del principio pensante".

Ambas otorgan el control del cuerpo emocional, y por lo tanto del deseo, y también del cuerpo mental, manas o mente inferior. El estudiante debe recordar que el deseo incontrolado y la mente desordenada obstruyen la luz del alma y rechazan la conciencia espiritual. La unión es imposible mientras existan barreras, por consiguiente, el Maestro dirige la atención del estudiante (al comenzar sus instrucciones) hacia el trabajo práctico, a fin de liberar esta luz para que pueda "brillar en un lugar oscuro", es decir, en el plano físico. Debe tenerse presente que, esotéricamente hablando, cuando ha sido controlada la naturaleza inferior puede manifestar la superior. Cuando el segundo aspecto del yo personal inferior, el cuerpo emocional, haya sido subyugado o trasmutado, entonces se verá la luz del Cristo, el segundo aspecto egoico. Posteriormente, en Su luz, la Mónada, el Padre, el Uno, será [i10] revelado. En forma similar, cuando el primer aspecto del yo personal inferior, el cuerpo mental, haya sido refrenado, el aspecto voluntad del alma podrá ser conocido, y mediante sus actividades conocerse el propósito del Logos mismo.
En la vida espiritual hay ciertas líneas de menor resistencia por las cuales se liberan ciertas fuerzas o energías:

a. Emocional ....... intuicional o búdica ....... monádica ........... al corazón del aspirante.

b. Mental ............  espiritual o átmica ......... logoica ............... a la cabeza del aspirante.

Por lo tanto al estudiante se le otorga la PALABRA de sujeción o control como clave de todos sus esfuerzos.
Chitta es mente o sustancia mental, el cuerpo mental, la facultad de pensar y de crear formas mentales, la suma total de los procesos mentales. Es el material, regido por el ego o alma, con el cual se construyen todas las formas mentales.
La naturaleza psíquica es deseo-mente (kama-manas), el cuerpo emocional o astral posee un ínfimo vestigio de mente; es el material que reviste todos nuestros deseos y sentimientos, por el cual se expresan.
Estos dos tipos de sustancia tienen que seguir su propia línea de evolución, y la siguen. De acuerdo al plan logoico, los espíritus o chispas divinas son aprisionados por ella; primeramente son atraídas por la mutua interacción: espíritu y materia. Mediante el control de estas sustancias y el refrenamiento de sus actividades instintivas, dichos espíritus adquieren experiencia y oportunamente la liberación. Así se realiza la unión con el alma, [i11] unión conocida y experimentada en el cuerpo físico, en el plano de manifestación más densa, gracias al control consciente e inteligente de la naturaleza inferior.

3. Obtenido esto, el yogui se conoce a sí mismo, tal como es en realidad.
Este aforismo se puede expresar de la siguiente manera: El hombre que conoce las condiciones y las ha cumplido, como se indica en el aforismo precedente:

  1. Ve al yo.
  2. Comprende la verdadera naturaleza del alma.
  3. Se identifica con la realidad interna, no con las formas que la ocultan.
  4. Mora en el centro, no en la periferia.
  5. Obtiene conciencia espiritual.
  6. Descubre y reconoce al Dios interno.

        En los tres aforismos que anteceden se describe el método y la meta en términos claros y veraces, y se prepara el camino para una instrucción más detallada. El aspirante encara su problema; se le da la clave para la solución y mantiene, ante su ojo investigador, la unión con el alma como recompensa.


El siguiente aforismo abarca brevemente el pasado.


4. Hasta ahora el hombre interno se ha identificado con sus formas y con las modificaciones activas de éstas.
Estas formas son las modificaciones mencionadas en diversas traducciones, que trasmiten la verdad sutil [i12] respecto a la infinita divisibilidad del átomo; las envolturas que velan y las transformaciones rápidamente cambiantes impiden que se manifieste la verdadera naturaleza del alma; constituyen las exteriorizaciones que obstaculizan el resplandor de la luz del Dios interno de las cuales se dice en lenguaje oculto que "proyectan una sombra ante la faz del sol".
La naturaleza inherente a las vidas que constituyen estas formas versátiles y activas, ha sido hasta ahora demasiado fuerte para el alma (el Cristo interno, como dice el cristiano) y ha impedido la plena expresión de sus poderes. Los poderes instintivos del "alma animal", o la capacidad que posee el conjunto de vidas que constituyen las envolturas o cuerpos, aprisionan al hombre real y limitan sus poderes. Estas vidas son unidades inteligentes que se hallan en el arco involutivo de la evolución, las cuales trabajan para obtener la autoexpresión. Sin embargo, su objetivo es distinto del que persigue el hombre interno, y dificultan su progreso y la autorrealización. Éste se "enreda en las actividades de aquéllas” y debe liberarse, para recibir como herencia el poder, la paz y la bienaventuranza. No puede alcanzar "la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Ef. 4:13) hasta que no se produzcan modificaciones y las formas se hayan trasformado, sus actividades aquietado y su desasosiego tranquilizado.


Se le urge al estudiante tener en cuenta la naturaleza de este aspecto de la evolución, que prosigue paralelamente a la suya. Si capta correctamente este problema, vendrá la comprensión del [i13] trabajo práctico a realizar y el yogui en embrión podrá comenzar su trabajo. Las formas inferiores están constante e incesantemente activas, asumiendo interminables formas de deseos impulsivos o formas mentales dinámicas; sólo a medida que es controlada la apropiación de formas y se aquieta la turbulencia de la naturaleza inferior, la entidad regente interna puede liberarse de la esclavitud e imponer su vibración sobre las modificaciones inferiores.


Esto se alcanza mediante la concentración, el esfuerzo concentrado del alma por mantener firmemente la posición del observador o perceptor, y del vidente. Una vez que puede hacer esto se desvanece el "espectáculo" inferior del deseo y de las formas mentales que cambian rápidamente; entonces se puede ver y hacer contacto con el reino del alma, el verdadero campo del conocimiento del alma.

5. Los estados de la mente son cinco, están sujetos al placer o al dolor, y son dolorosos o no.

En el original, no aparece la palabra "placer"; la idea que imparte es más técnica y, generalmente, se la traduce como "no doloroso". Sin embargo, la idea subyacente obstaculiza su comprensión, cuya causa son los pares de opuestos. El estudiante debe recordar que en este aforismo se considera la sustancia mental o chitta con las modificaciones sufridas, mientras su versatilidad y actividad constituyen los factores controladores. Tampoco debe perder de vista que se está [i14] tratando con la naturaleza psíquica inferior, término ocultamente aplicado a los procesos de la mente inferior, y también a las reacciones astrales o emocionales. Toda actividad de la naturaleza inferior es resultado de kama-manas, o la mente matizada por el sentimiento, la voluntad-deseo del hombre inferior. El sistema de Raja Yoga tiene como objetivo reemplazar tales impulsos por la acción inteligente del alma u hombre espiritual, cuya naturaleza es amor, cuya acción es inteligente (esotéricamente entendido) y cuyo móvil es el desarrollo grupal. Por lo tanto, las reacciones denominadas dolor y placer deben ser trascendidas, porque ambas dependen de la identificación con la forma, debiendo ser reemplazadas por el desapego.


Es interesante observar que las modificaciones del órgano interno, la mente, son cinco. Manas o mente, el principio activo de la sustancia mental o chitta, el quinto principio, similarmente, como todo lo demás en la naturaleza, se manifiesta como dualidad. Esta dualidad es:

  1. La mente concreta inferior, manifestándose como actividad del cuerpo mental.
  2. La mente abstracta, manifestándose como el aspecto inferior del ego o alma.


En el microcosmos, el ser humano, esta dualidad se convierte en modificación triple en el plano mental; tenemos así una reproducción, en miniatura, de la manifestación del macrocosmos.

Las tres modificaciones son:

  1. El átomo permanente mental, el aspecto inferior de la Tríada espiritual o del alma.
  2. El cuerpo egoico, el cuerpo causal o el karana sarira. [i15]
  3. El cuerpo mental, el aspecto más elevado del no-yo, o yo personal inferior.


El cuerpo mental tiene cinco modificaciones o actividades, siendo en consecuencia reflejo o analogía del quinto principio, cuando se manifiesta en el quinto plano, el mental. Las modificaciones son el reflejo inferior de manas (o mente, en la manifestación microcósmica), y dicha mente lo es a su vez de mahat (mente universal), la mente manifestándose en el macrocosmos. Esto es un gran misterio, pero será revelado al hombre que supere las cinco modificaciones de la mente inferior; quien por el desapego a lo inferior se identifica con lo superior, resuelve así el misterio de "Makara" y recorre el Camino de los Kumaras. Aquí se halla oculto un indicio para los estudiantes más avanzados de esta ciencia respecto al problema esotérico de Makara, insinuado en "La Doctrina Secreta" por H. P. Blavatsky.

6. Estas modificaciones (actividades) son: correcto conocimiento, incorrecto conocimiento, fantasía, pasividad (sueño) y memoria.
Existe un vasto campo de conocimiento que el vidente alguna vez debe conocer. Generalmente los psicólogos ocultistas aceptan la existencia de tres métodos de captación:

  1. Conocimiento directo, por medio de los sentidos; cada sentido pone, a quien lo utiliza, en contacto con una destacada gama de vibraciones, que aparecen como manifestaciones de la forma.
  2. Deducción o inferencia, el empleo, por parte del conocedor, de la facultad razonadora de la mente en [i16] relación con lo que no se percibe directamente. Para el estudiante ocultista es la aplicación de la Ley de Correspondencia o Analogía.
  3. Conocimiento directo del yogui o vidente, centrado en la conciencia del yo, el ego en su propio plano. Se alcanza mediante el correcto empleo de la mente, como órgano de visión y transmisión. Patanjali dice:

"El vidente es puro conocimiento (gnosis), aunque puro, contempla la idea presentada, valiéndose de la mente". (Libro II, Af. 20).
La deducción no es un método seguro para comprobar el conocimiento. Las demás modificaciones se refieren principalmente al empleo erróneo de la facultad de formar imágenes (imaginación), a la pasividad autoinducida de la mente (una condición de semitrance) y a la retención de formas mentales dentro del aura mental, por medio de la memoria. Patanjali trata cada una de estas modificaciones en distintos aforismos.

7. La base del conocimiento correcto es percepción correcta, deducción correcta y testimonio correcto (o evidencia exacta).
Uno de los conceptos revolucionarios a que debe ajustarse el estudiante de ocultismo es la aceptación de que la mente constituye el medio por el cual se adquiere el conocimiento. Por lo general en Occidente se tiene la idea de que la mente es la parte del mecanismo humano que utiliza el conocimiento. El proceso de "dar vueltas y vueltas a una idea", de esforzarse en resolver problemas mediante una intensa tarea mental, nada tiene que ver con la función del [i17] desenvolvimiento del alma. Es sólo una etapa preliminar, y debe ser reemplazada por otro método.
Quien estudia raja yoga debe comprender que la mente está destinada a ser un órgano de percepción; sólo así comprenderá correctamente esta ciencia. El proceso a seguir, en relación con la mente, podría describirse más o menos como:

  1. Correcto control de las modificaciones (o actividades) del principio pensante.
  2. Estabilización de la mente y su consiguiente empleo por el alma como órgano de  visión, un sexto sentido, y la síntesis de los otros cinco sentidos.

Resultado: Conocimiento correcto.

  1. Correcto uso de la facultad perceptiva, de modo que el nuevo campo de conocimiento, con el cual se hace contacto, sea visto tal cual es.
  2. Lo percibido es interpretado correctamente, con la consiguiente aprobación de la intuición y la razón.
  3. Correcta transmisión al cerebro físico de lo percibido; el testimonio del sexto sentido es interpretado correctamente y la evidencia trasmitida con exactitud esotérica.

Resultado: Reacción correcta del cerebro físico al conocimiento trasmitido.

Una vez estudiado y seguido este proceso, el hombre, en el plano físico, se da cuenta cada vez más, de las cosas del alma y de los misterios del reino del alma o del "Reino de Dios". Se le revela todo cuanto atañe al grupo y descubre la naturaleza de la conciencia grupal. Se observará [i18] que estas reglas, incluso ahora, son consideradas premisas esenciales cuando se necesita un testimonio exacto respecto a los asuntos mundiales. Si estas reglas se aplican al mundo de actividad psíquica (inferior y superior) conseguiremos simplificar la actual confusión. En un antiguo libro, escrito para discípulos de cierto grado, aparecen las palabras dadas a continuación, de valor para los discípulos probacionistas y aceptados. La traducción es libre, pero imparte el sentido.
"Quien mira hacia afuera, debe tener cuidado de que a través de la ventana pase la luz del sol. Si lo hiciera antes del amanecer (de su esfuerzo A. A. B.), debe recordar que el orbe aún no ha salido, no puede percibir los claros perfiles y los espectros y sombras, los espacios sombríos y áreas oscuras todavía confunden su visión."
Al final de este párrafo tenemos un símbolo curioso, que imparte a la mente del discípulo esta idea: "Guarda silencio y reserva tu opinión".

8. El conocimiento incorrecto se basa en la percepción de la forma y no en el estado del ser.
Este aforismo es algo difícil de explicar. Su significado es: Conocimiento, deducción y decisión, basados en las cosas externas y en la forma, a través de la cual la vida se expresa en cualquiera de los reinos de la naturaleza, constituyendo para el ocultista un conocimiento falso y no veraz. [i19] En la actual etapa del proceso evolutivo no hay forma alguna que esté a la altura de la vida inmanente, ni es una expresión adecuada de la misma. Ningún verdadero adepto juzga una expresión de la divinidad por medio del tercer aspecto. Raja yoga entrena al hombre para actuar en el segundo aspecto y por su intermedio ponerse en armonía con la "verdadera naturaleza" latente en toda forma. El "ser" es la realidad esencial y todos los seres se esfuerzan por alcanzar esta expresión real. Por lo tanto, todo conocimiento adquirido por medio de las facultades inferiores, basado en el aspecto forma, es conocimiento incorrecto.
Sólo el alma percibe correctamente; sólo el alma tiene el poder de ponerse en contacto con el germen o principio budi (el principio crístico, en terminología cristiana) que reside en el corazón de cada átomo, ya sea el de la materia, investigado en el laboratorio del científico, el átomo humano, en el crisol de la experiencia diaria, el átomo planetario, dentro de cuyo círculo infranqueable todos nuestros reinos de la naturaleza están contenidos, o el átomo solar, Dios en manifestación por medio de un sistema solar. Cristo “sabía lo que había en el hombre", en consecuencia, pudo ser un Salvador.

9. La fantasía descansa sobre imágenes que no tienen existencia real.
Esto significa que tales imágenes, sin existencia real, son conjuradas por los hombres mismos, construidas en sus propias auras mentales y energizadas por su voluntad o deseo [i20] y se desvanecen en cuanto se dirige la atención a otras cosas.
”La energía sigue al pensamiento" es uno de los principios básicos del sistema de raja yoga, e incluso es aplicable a las imágenes de la fantasía, las cuales pueden dividirse en tres grupos, que el estudiante hará bien en considerar:

  1. Las formas mentales que él construye, de vida efímera, que dependen de la calidad de sus deseos, por no ser buenas ni malas, superiores ni inferiores, pueden ser vitalizadas tanto por las tendencias inferiores como por las aspiraciones idealistas y todas las etapas intermedias que existen entre estos extremos. El aspirante debe cuidarse de no confundirlas con la realidad. Una ilustración cabría aquí respecto a la facilidad con que las personas creen haber visto a alguno de los Hermanos o Maestros de Sabiduría, sin embargo, todo lo que han percibido es una forma mental de uno de Ellos, debido a que el deseo es el padre del pensamiento, son víctimas de ese tipo de percepción incorrecta, que Patanjali denomina "fantasía".
  2. Las formas mentales creadas por la raza, la nación, el grupo u organización y las formas mentales grupales de cualquier tipo (desde la forma planetaria, hasta la de un grupo de pensadores), constituyen la suma total de la "Gran Ilusión". Aquí hay un indicio para el estudiante sensato.
  3. Esa forma mental creada por el hombre, cuando apareció por primera vez en forma física, fue denominada el "Morador en el Umbral”. Al ser creada [i21] por el yo personal inferior y no por el alma, es perecedera y se mantiene unida por la energía inferior del hombre. Cuando el hombre empieza a actuar como alma, la "imagen", creada por su fantasía o por reacción a la ilusión, se disipa mediante un supremo esfuerzo. Termina su existencia real cuando nada en el aspirante la nutre; la comprensión de esto permite liberarse de tal esclavitud. Este aforismo, aunque aparentemente breve y sencillo, tiene un significado muy profundo; es estudiado por los altos iniciados que están aprendiendo a conocer la naturaleza del proceso creador del planeta y se ocupan de disipar el maya planetario.

10. La pasividad (sueño) está basada en el estado pasivo de los "vrittis" (o en la no percepción de los sentidos).
Quizás sea necesario explicar la naturaleza de los "vrittis”; son esas actividades de la mente cuyo resultado es la relación consciente entre el órgano del sentido empleado y lo percibido. Aparte de cierta modificación del proceso mental o afirmación del "yo soy yo", los sentidos pueden estar activos y, no obstante, el hombre ser inconsciente de ello. Se da cuenta de que ve, gusta u oye; dice “yo veo", "yo gusto", "yo oigo". La actividad de los "vrittis" (o las percepciones mentales que tienen relación con los cinco sentidos) le permiten conocer este hecho. Abstrayéndose de la percepción activa de los sentidos, no [i22] utilizando la conciencia "dirigida hacia afuera", sino llevándola de la periferia al centro, puede producir un estado de pasividad, la carencia de percepción que no es el samadhi del yogui ni el logro de la centralización a que aspira el estudiante de yoga, sino una especie de trance. Este aquietamiento autoimpuesto no sólo es un entorpecimiento para llegar al yoga más elevado, sino que, en muchos casos, es excesivamente peligroso.

Los estudiantes deben recordar que la meta del yoga es la actividad correcta de la mente y su correcto empleo, y que el estado denominado "mente en blanco" y la receptividad pasiva en la cual está interrumpida o atrofiada toda relación sensoria, no forman parte del proceso. El sueño a que se refiere el aforismo no es el adormecimiento del cuerpo, sino el de los "vrittis". Es la negación del contacto de los sentidos, sin que el sexto sentido, la mente, los haya reemplazado en su actividad. En esta condición de sueño el ser humano es propenso a las alucinaciones, impresiones erróneas, obsesiones y al engaño.
Hay varios tipos de sueño, pero en este comentario sólo puede hacerse una breve enumeración:

  1. El sueño común del cuerpo físico, cuando el cerebro no responde a contacto alguno de lsentidos.
  2. El sueño de los vrittis, o esas modificaciones de los procesos mentales que correlacionan al hombre con su medio ambiente, a través de los sentidos y la mente. [i23]
  3. El sueño del alma, que (hablando esotéricamente) abarca esa parte de la experiencia del hombre que data, desde su primera encarnación humana, hasta que despierta al conocimiento del plan y se esfuerza por alinear al hombre inferior con la naturaleza y la voluntad del hombre espiritual interno.
  4. El sueño del médium común, donde el cuerpo etérico es parcialmente proyectado fuera del cuerpo físico y también separado del cuerpo astral, produciéndose una condición muy peligrosa.
  5. El samadhi o sueño del yogui, producido por el ser humano real que se retira científica y conscientemente de su triple envoltura inferior, a fin de actuar en niveles superiores, antes de prestar un servicio más activo en los niveles inferiores.
  6. El sueño de los Nirmanakayas, un estado espiritual de concentración y enfoque tan intenso en el cuerpo átmico o espiritual, que se retira la conciencia externa, no sólo de los tres planos del esfuerzo humano, sino de las dos expresiones inferiores de la Tríada espiritual. A los propósitos de su peculiar y específico trabajo, el Nirmanakaya "está dormido" en todos los estados, menos en el plano átmico.

11. La memoria es retención de lo conocido.
La memoria concierne a distintos tipos de comprensión, ya sean activos o latentes; se refiere a la acumulación de ciertos factores conocidos que pueden ser enumerados como:

  1. Las imágenes mentales de lo tangible u [i24] objetivo, que el pensador ha conocido en el plano físico.
  2. Las imágenes kama-manásicas (o de deseo-mente inferior) de deseos pasados y su satisfacción. Esta "facultad de crear imágenes" del individuo común está basada en sus deseos (elevados o bajos, enaltecedores o degradantes, en su sentido descendente) y la satisfacción conocida de los mismos. Esto atañe a la memoria de un glotón, por ejemplo, y su imagen latente de una suculenta comida, o la de un santo ortodoxo, basada en las imágenes creadas de un beatífico cielo.
  3. La actividad de la memoria, resultado del entrenamiento mental, la acumulación de datos adquiridos, consecuencia de la lectura o la enseñanza, lo cual no está basado exclusivamente en el deseo, sino en el interés intelectual.
  4. Los diversos contactos que la memoria retiene y reconoce, procedentes de las percepciones de los cinco sentidos inferiores.
  5. Las imágenes mentales, latentes en la facultad de recordación, la totalidad del conocimiento adquirido y de la comprensión obtenida por el empleo correcto de la mente, como sexto sentido. Estos diferentes tipos de la facultad de recordación deben ser descartados y dejados de lado totalmente y reconocidos como modificaciones de la mente, el principio pensante; por lo tanto, forman parte de la versátil naturaleza psíquica, que debe ser dominada antes de que el yogui se libere de las limitaciones y de toda actividad inferior. Ésta es la meta. [i25]
  6. Finalmente (no es necesario enumerar subdivisiones más intrincadas), la memoria incluye el conjunto de experiencias acumuladas por el alma en el transcurso de muchas encarnaciones y depositadas en la verdadera conciencia del alma.

12. El control de estas modificaciones del órgano interno, la mente, se logra mediante incansable esfuerzo y desapego.

  1. El órgano interno es la mente. Los pensadores occidentales deben recordar que el ocultista oriental no considera a los órganos como físicos. Su razón estriba en que el cuerpo físico, en su forma densa concreta, no es considerado un principio, sino simplemente el resultado tangible de la actividad de los verdaderos principios. Los órganos (esotéricamente hablando) son centros de actividad, como la mente, los diversos átomos permanentes y los centros de fuerza de las diversas envolturas. Todos tienen sus "sombras" o resultados objetivos y, estas emanaciones resultantes, son los órganos físicos. El cerebro, por ejemplo, es la "sombra" u órgano externo de la mente; el investigador descubrirá que el contenido de la cavidad cerebral tiene una analogía en el plano mental con los aspectos del mecanismo humano. Debe hacerse hincapié sobre esta última frase, pues [i26] contiene un indicio para quienes son capaces de aprovecharla.
  2. Incansable esfuerzo significa literalmente práctica constante, incesante repetición, esfuerzo reiterado, para imponer un nuevo ritmo sobre el antiguo y extirpar hábitos y modificaciones profundamente arraigados, reemplazándolos por las impresiones del alma. El yogui o Maestro es el resultado de la paciente persistencia, su éxito es el fruto del constante esfuerzo, basado en la apreciación inteligente del trabajo a realizar y de la meta a alcanzar y no de entusiasmos esporádicos.
  3. Desapego es lo único que, con el tiempo, permite que todas las percepciones de los sentidos ejecuten sus legítimas funciones. Por el desapego hacia esos tipos de conocimiento, con los cuales los sentidos ponen al hombre en contacto, pierden continuamente su aferramiento a él, llega el momento en que se libera y es el amo de sus sentidos y de todo contacto sensorio. Esto no implica un estado de atrofia o inutilización de los sentidos, sino que el yogui los utiliza cuando y como quiere, para acrecentar, por ejemplo, su eficiencia en el servicio grupal y en empresas grupales.

13. El esfuerzo incansable es empeño constante para restringir las modificaciones de la mente.

Resulta muy difícil traducir el verdadero significado de este aforismo. La idea implicada es el esfuerzo persistente que el hombre espiritual hace para restringir las modificaciones o [i27] fluctuaciones de la mente y controlar la versátil naturaleza psíquica inferior, a fin de expresar plenamente su propia naturaleza espiritual. Sólo así el hombre espiritual puede vivir cada día la vida del alma en el plano físico. Charles Johnston, al traducir este aforismo, trata de darnos este significado en las palabras: "el correcto empleo de la voluntad constituye un constante esfuerzo por mantenerse en el ser espiritual".

La idea implicada es imponer a la mente (considerada como sexto sentido) las mismas restricciones a que están sujetos los cinco sentidos inferiores: la exteriorización de sus actividades es detenida, evitando que respondan a la atracción o tirón de su propio campo de conocimiento.

14. Cuando el objetivo a alcanzar es valorado suficientemente y los esfuerzos para lograrlo continúan persistentemente y sin interrupción, se asegura la estabilidad de la mente (restricción de los vrittis).
Todos los que practican Raja Yoga deben ser primordialmente devotos. Únicamente el amor intenso del alma y todo lo que implica ese conocimiento del alma, puede conducir al aspirante firmemente a su meta. El objetivo en vista, unión con el alma y, por lo tanto, con el Alma Suprema y con todas las almas, debe valorarse con justeza, debe juzgarse correctamente la razón para lograrlo, y desearse (o amar) ardientemente los resultados a obtener, antes de que el aspirante decida hacer el arduo esfuerzo que le proporcionará el control de las modificaciones de la mente y, en consecuencia, de [i28] toda su naturaleza inferior. Cuando esta valoración sea suficientemente exacta y el aspirante pueda persistir sin interrupción en el trabajo de controlar y subyugar, llegará el momento en que sabrá, acrecentada y conscientemente, el significado  de restringir las modificaciones.

15. Desapego es liberarse de la apetencia de los objetos deseados, ya sean terrenos o tradicionales, ahora y en lo sucesivo.
El desapego puede ser definido como "carencia de sed". Éste es el exacto sentido oculto, porque implica la idea dual del agua, el símbolo de la existencia material y del deseo, cualidad del plano astral, cuyo símbolo también es el agua. En forma curiosa tenemos aquí la idea de que el ser humano es el "pez". Este símbolo, como sucede con todos, tiene siete significados, y dos de ellos son aplicables aquí:

  1. El pez es el símbolo del aspecto Vishnu, el principio crístico, el segundo aspecto de la divinidad, el Cristo en encarnación, ya sea el Cristo cósmico (expresándose mediante un sistema solar) o el Cristo individual, el salvador potencial en cada ser humano, el "Cristo en ti esperanza es de gloria" (Co. 1-27). Si el estudiante analiza lo referente al pez Avatar de Vishnu, aprenderá mucho más.
  2. El pez nadando en las aguas de la materia, ampliación de la misma idea, ha sido reducido a su expresión actual más evidente, el ser humano como personalidad. [i29]  Donde no hay anhelo por un objeto ni deseo de renacer (consecuencia del anhelo por "expresarse en una forma" o manifestación material), se obtiene la verdadera "carencia de sed"; el ser humano liberado vuelve la espalda a todos las formas de los tres mundos inferiores y se convierte en un verdadero Salvador.

En el Bhagavad Gita encontramos las iluminadoras palabras siguientes:

"Los poseedores de la sabiduría, unidos en la misma visión egoica, que renuncian a los frutos de sus obras, libres ya de la esclavitud del renacimiento, llegan al hogar donde no existen tristezas."
"Cuando tu alma haya ido más allá de la selva de la ilusión, ya no pensarás qué se debe enseñar o qué se ha enseñado".

"Cuando te hayas alejado de la enseñanza tradicional, tu alma se mantendrá constante y firme en la visión del alma, entonces alcanzarás la unión con el alma". (Gita 2: 51, 52-, 53) J. H. Woods aclara esto en su traducción del comentario de Veda Vyasa, que se incluye aquí:
“ Desapasionamiento es ser consciente que es Maestro aquel que ya no está Sediento por objetos visibles o revelados".
“ La sustancia mental (chitta) - si ya no está sedienta por objetos visibles como mujeres, alimento, bebida o poder, ni tampoco por el objeto revelado (en los Vedas) tal como: alcanzar el cielo, el estado de desencarnado, o la disolución en la materia primaria – si incluso cuando este en contacto con objetos sean supernormales o  no, por virtud de su elevación será consciente de lo inadecuado de los objetos - llega a tener conciencia de ser Maestro".